jueves, 10 de abril de 2008

Tambores de guerra yanquis contra América Latina

Por: Ángel Guerra Cabrera

Tambores de guerra yanquis contra América Latina
Washington insiste en el derrocamiento de Hugo Chávez y con ese fin despliega cuantiosos recursos propagandísticos, de espionaje y subversivos en la guerra en preparación contra Caracas, que se extendería en el área andina. El imperio ha optado por esta salida a la tremenda porque eliminar a Chávez no es suficiente para reapropiarse del petróleo y arrancar de raíz la conciencia antimperialista sembrada en Venezuela. Ello exigiría una sangrienta contrarrevolución para la que no existen fuerzas internas suficientes pese al enorme apoyo imperialista que reciben. Allí es donde entra el Plan Colombia/Patriota con el fin de deshacerse no sólo de Chávez y el pueblo chavista sino también del presidente Rafael Correa y el movimiento popular ecuatoriano, reinstalando gobiernos títeres en su lugar e incentivando la criminal salida militar en Colombia. Desde esta perspectiva el reciente bombardeo al campamento de Raúl Reyes, a todas luces por aviones yanquis, y la posterior incursión en suelo ecuatoriano de fuerzas de Bogotá no es más que un ensayo en pequeña escala de una estrategia contrarrevolucionaria regional en la que, llegado el momento, actuarían de forma combinada contra Venezuela y Ecuador el ejército colombiano y unidades navales, aéreas e infantes de marina estadunidenses procedentes de su base en Curazao o de aguas del Caribe.

Aunque, como evidenciaron las reuniones del Grupo de Río y de cancilleres de la OEA, existe una importante oposición de los gobiernos latinoamericanos a introducir en la región la dinámica injerencista y genocida de la guerra contra el terrorismo, Bush persiste en imponerla. Por consiguiente, la guerra sicológica contra Chávez y Correa ha subido su intensidad a partir de de la derrota política propinada por América Latina a la operación yanqui-uribista contra la soberanía territorial ecuatoriana. El patrón empleado es el mismo trátese de medios escritos o electrónicos estadunidenses, europeos, o sus cipayos de habla hispana afiliados a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP): los adjetivos y hasta frases completas referidas a los dos mandatarios son exactamente iguales y se repiten hasta el cansancio mientras apenas recibió espacio el fuerte rechazo de aquellas reuniones a la agresión. El sonsonete se ha centrado en las últimas semanas en la burda fábula de los documentos encontrados en las computadoras portátiles del líder de las FARC, que supuestamente probarían estrechos vínculos entre ambos jefes de Estado y la organización guerrillera, una evidente fabricación de la CIA. Pero, como todas las campañas sicológicas imperialistas, ésta obedece a la lógica más primaria: las FARC son terroristas (porque lo dice Estados Unidos) y por tanto también lo son Chávez y Correa. Sin embargo, no por eso es menos dañina pues cuando no logra convencer introduce con frecuencia la duda sobre millones de personas cuya única fuente de información son las fábricas estadunidenses de mentiras y sus papagayos locales en América Latina.

La reciente afirmación del ministro de Defensa de Colombia, Francisco Santos, de que la intervención militar en Ecuador y el asesinato de un ciudadano de ese país fue “legítima”, refleja el aferramiento de Estados Unidos y sectores oligárquicos ultrabelicistas, de los que Santos es portavoz, por extender el conflicto colombiano a los países vecinos.

McCain pide un recrudecimiento de la hostilidad contra Chávez y Clinton justificó la agresión a Ecuador, todo dentro del carril del 11 de septiembre de 2001. Frente a los tambores de guerra del norte, América Latina debe redoblar su unidad y las acciones en favor de la paz, la independencia y la soberanía. Ello exige concertar muchas voluntades por sobre diferencias ideológicas, como lo están haciendo los presidentes Chávez, Correa y Daniel Ortega, con pleno apoyo de Cuba, imperativo que nuestros infantiles ultrarrevolucionarios no acaban de entender.
http://www.jornada.unam.mx/2008/03/27/index.php?section=opinion&article=032a1mun

Irak: más de un millón

Por:John Saxe-Fernández
http://jsaxef.blogspot.com

Irak: más de un millón
Las ganancias logradas por los principales contratistas del programa militar y de reconstrucción de Irak, encabezados por firmas próximas a la Casa Blanca (entre ellos Bechtel, DynCorp Int, Fluor Intercontinental) han sido inmensas y bienvenidas en tiempos de frenazo económico. Así lo reconoció William P. Utt, CEO de Kellog, Brown and Root, hasta hace poco subsidiaria de Halliburton que encabeza junto a las petroleras, el padrón de beneficiarios. El Proyecto de Prioridades Nacionales estima que entre 2003 y 2008 hubo una erogación para esta guerra de agresión de poco más de 500 mil millones de dólares (341.4 millones de dólares diarios).

Pero la “reconstrucción” de Irak brilla por su ausencia, excepto en proyectos afines a los intereses de EU y las petroleras, como la restauración de pozos y ductos o la nueva embajada de los ocupantes que cubre un área mayor a la empleada por el Vaticano. Es un diseño arquitectónico que grita a los cuatro vientos la conquista y administración colonial implantada por medio del terror de Estado en Irak, a favor de las mismas firmas e intereses petroleros y geoestratégicos a los que sirven los neo-polkos asentados en Pemex y Los Pinos.

Según Bush los nuevos contratos en Irak a favor de esas empresas, estimados en 150 mil millones de dólares se prolongarían hasta 2018. Los atrasos, las fallas estructurales, técnicas y los manejos turbios de contratistas y subcontratistas infectan todo esfuerzo que pudiese aliviar la devastación perpetrada contra una población ocupada, agredida y humillada: la infraestructura eléctrica, el saneamiento del agua, hospitales, escuelas, carreteras, etcétera. Son fracasos y demoras fríamente tolerados. Los programas de outsourcing logístico y los de la reconstrucción zozobran en un mar de corrupción e impunidad. El hecho es que en ningún momento la intención fue la recuperación real de un país y de una población sometida a una hecatombe sistemática e intencional.

Un aspecto nodal de este asunto es que según lo establecido en la Convención sobre Genocidio de 1949 la operación militar en pos del control y usufructo de la segunda reserva de petróleo convencional del mundo es en sí misma un crimen de guerra. El objetivo relaciona operativos aéreos y terrestres inherentemente genocidas (iniciados bajo la rúbrica del “awe and shock” de Rumsfeld-Wolfowitz) para aterrar y aniquilar las bases logísticas del nacionalismo petrolero iraquí inflingiendo ataques y condiciones de vida calculadas para inducir la desintegración y/o destrucción total o parcial de la categoría “iraquí” y de paso impulsar la tasa de ganancias de las firmas petroleras, bélico-industriales y de servicios de seguridad.

El entramado de exterminio, corrupción y empresas es crucial: las víctimas fatales ya rebasan el millón, según la contabilidad realizada desde marzo de 2003 hasta hoy. En contraste con lo que se maneja en medios electrónicos –y periodísticos– de EU la cifra de “más de un millón” de víctimas ha sido mencionada por la BBC. Quizá no sea casualidad ya que este guarismo abrumador es ofrecido por fuentes y empresas británicas especializadas en estos análisis.

Desde estas páginas dimos a conocer que en julio de 2006 la prestigiosa revista médica Lancet calculaba que unos 600 mil iraquíes habían muerto como resultado de una guerra de agresión realizada en violación de todo Tratado y Convención Internacional. Información recabada por Just Foreign Policy indica que la cantidad de “más de un millón” fue confirmada en septiembre de 2007 por Opinión Research Business, una acreditada firma de sondeos británica que en ese momento mencionó que 1.2 millones de personas habían muerto con violencia desde que Bush desató la petroquerra encaminada a la destrucción metódica, por la vía del exterminio y la tortura diarios, de la base humana y de la infraestructura necesarias para que exista la categoría social “pueblo iraquí”, dueño de esa inmensa riqueza petrolera.

http://www.jornada.unam.mx/2008/03/27/index.php?section=opinion&article=029a1eco

Recursos y reservas de hidrocarburos

Por: Adrián Lajous



El debate público sobre la política petrolera de México se ha visto afectado por la confusión conceptual que prevalece entre recursos y reservas de hidrocarburos. Las propias autoridades gubernamentales han contribuido a dicha confusión a pesar de la información publicada por Pemex. Poco se ha educado a la opinión pública en temas técnicamente complejos como estos. Los intentos de manipulación de cifras y de conceptos, así como una sobre simplificación distorsionadora, han tendido a politizar la discusión de estos temas, a polarizar posiciones respecto a alternativas de política pública y a trastocar prioridades. No hay mejor ilustración de ello que las discusiones sobre la necesidad apremiante de iniciar la exploración en aguas profundas y ultra profundas del Golfo de México.

Recursos y reservas

En la gráfica (abajo) se presentan las estimaciones oficiales de los recursos y de las reservas de hidrocarburos del país. En ella pueden distinguirse, en primer lugar, los recursos descubiertos e identificados y los recursos prospectivos que aún no han sido descubiertos. Pemex postula que estos últimos podrían ser equivalentes a cerca de 60 por ciento de la suma de las reservas totales y la producción históricamente acumulada. Si bien se trata de una magnitud significativa, su recuperación potencial está sujeta a mucha mayor incertidumbre. Pemex define sus recursos prospectivos como el volumen de hidrocarburos estimado, en una fecha dada, de acumulaciones que todavía no se descubren, pero que han sido inferidas y que se estiman potencialmente recuperables.

La cuantificación de los recursos prospectivos está basada en información geológica y geofísica del área estudiada y en analogías con áreas donde cierto volumen original de hidrocarburos ha sido descubierto e, incluso, en ocasiones producido. La incertidumbre propia de estas estimaciones se expresa utilizando distribuciones estadísticas, o intervalos de posibles resultados, que ofrecen una descripción de lo que podrían representar las acumulaciones de hidrocarburos aún no descubiertas. El examen de las dimensiones de las acumulaciones conocidas y el análisis del número de éstas que ya han sido descubiertas son utilizados para proyectar el número y la dimensión de las que pudieran ser descubiertas. Conviene subrayar que si bien se consideran potencialmente recuperables, a diferencia de las reservas, no se define su viabilidad comercial al hacerse la estimación.

La disminución secular de las reservas ha tendido a desplazar el foco de atención hacia los recursos prospectivos. Más allá de la propensión natural a discutir futuras oportunidades en lugar de reconocer y abordar fracasos recurrentes acumulados en materia de descubrimientos, el interés por las estimaciones de recursos prospectivos es una actitud saludable que permitirá dar una perspectiva de más largo plazo al análisis de los futuros posibles de la industria petrolera mexicana. Para estos efectos Pemex y las autoridades responsables deberán dar más importancia, y asignar mayores recursos, a mejorar los ejercicios de estimación realizados hasta ahora. Están también obligados a revelar con mayor detalle los métodos y la información en la que se basan. Sin embargo, la discusión sobre la exploración de los recursos potenciales no debe distraer esfuerzos del desarrollo de las reservas remanentes y de los recursos contingentes y, menos aún, contribuir a distorsionar las prioridades de inversión en la industria petrolera, dada la rigidez de las restricciones que Pemex enfrenta.

Recursos contingentes

Al considerar el volumen original de hidrocarburos descubiertos, en la misma gráfica se hace una segunda distinción, de gran importancia, entre el volumen de las reservas remanentes y las contingentes. Las reservas son volúmenes de hidrocarburos que se espera recuperar económicamente a partir de una fecha dada bajo condiciones económicas, operativas y regulatorias definidas. Deben además satisfacer cuatro requisitos fundamentales: han sido descubiertas y son recuperables, comercialmente viables y aún remanentes. En cambio las reservas contingentes son volúmenes de hidrocarburos potencialmente recuperables de acumulaciones conocidas pero que, bajo las condiciones económicas de evaluación, no se consideran comercialmente recuperables. Cambios en esas condiciones –de carácter técnico, operativo y económico– tienden a convertir un cierto volumen de reservas contingentes en reservas remanentes.

Es usual que estimaciones sucesivas de reservas probadas incrementen el volumen de los hidrocarburos recuperables de campos descubiertos. Múltiples factores contribuyen a explicar este proceso de crecimiento o apreciación de las reservas, presente en casi todos los sistemas petroleros y que constituye la principal fuente de reservas adicionales en regiones maduras. Entre ellos destacan la extensión de los límites de campos, tanto por una perforación más intensiva como por el desarrollo extensivo a zonas periféricas; las mejoras en las tecnologías de perforación, terminación, recuperación y producción; avances en la tecnología de exploración, particularmente más y mejor información sismológica; y una comprensión más profunda de la geología y de la ingeniería de los yacimientos a partir de información adquirida conforme maduran los campos de una cuenca.

Los métodos de producción utilizados para recuperar los hidrocarburos que se encuentran en el subsuelo son de particular importancia. La extracción del petróleo que utiliza únicamente la energía natural disponible en los yacimientos logra recuperar una fracción de los fluidos que se encuentran en ellos. Por eso los métodos de recuperación primaria son complementados con sistemas artificiales de producción, que permiten extraer petróleo de formaciones productoras cuando la presión del yacimiento resulta insuficiente para elevar el petróleo, en forma natural, hasta la superficie. Métodos de recuperación secundaria son entonces aplicados para re-presurizar el yacimiento con objeto de extraer volúmenes adicionales de aceite. Históricamente, el método más ampliamente utilizado ha sido la inyección de agua. Otra técnica utilizada de manera generalizada es la re-inyección de gas natural o la inyección de algún otro tipo de gas, como es el caso del nitrógeno en Cantarell. Finalmente, es posible aprovechar métodos más complejos de recuperación terciaria, o mejorada, que inyectan materiales que normalmente no están presentes en el yacimiento, y que modifican la interacción del fluido con la roca almacenadora del yacimiento.

El factor de recuperación esperado de las reservas probadas y probables de hidrocarburos del país es de sólo 28 por ciento. Sin embargo, dado que el factor de recuperación de gas natural es sensiblemente mayor al del petróleo crudo, el factor medio de recuperación de este último se estima en 25 por ciento. Los factores esperados de crudo varían de campo a campo, dentro de un intervalo particularmente amplio: de 46 por ciento en Cantarell a 7 por ciento en Chicontepec, pasando por 33 por ciento en la Región Sur y 37 por ciento en Ku-Maloob-Zaap (KMZ). Restando Chicontepec del promedio nacional se obtiene un factor medio de recuperación de crudo de 36 por ciento. Este puede y debe incrementarse. Un programa sistemático y sostenido en los principales campos del país, que mejore la eficiencia de la recuperación de hidrocarburos, puede contribuir significativamente a moderar el ritmo al que declina la producción. Así por ejemplo, y sólo a título ilustrativo, un incremento de 4 puntos porcentuales –de 36 a 40- de este factor aumentaría las reservas probadas y probables en 5.8 mmmb, cifra superior a las reservas remanentes de Cantarell.

Cuatro son los principales factores de éxito de los sistemas artificiales de producción y de los procesos para incrementar la productividad de un campo: la selección adecuada de fluidos a inyectar, la optimización de los puntos de inyección al yacimiento, la determinación del volumen de fluidos que deben introducirse al yacimiento y la identificación del momento oportuno para iniciar los programas de recuperación secundaria y terciaria pertinentes. La experiencia acumulada y el conocimiento que se tiene de los yacimientos permitirán a Pemex convertir múltiples rezagos en oportunidades para incrementar los factores esperados de recuperación.

Desafortunadamente el tiempo no es reversible. Programas de recuperación secundaria que debieron iniciarse más temprano en el ciclo de vida del yacimiento ya no lograrán niveles óptimos de recuperación, aún si se aplicara la tecnología más moderna. Hoy día es práctica común planear e instrumentar programas de recuperación secundaria desde el inicio de la producción. Sin embargo, Pemex tendrá que hacer una evaluación integral y sistemática de sus principales campos para determinar la rentabilidad de proyectos que permitan extraer una mayor proporción de los recursos contingentes en campos conocidos. Las restricciones que enfrenta en relación al diseño y ejecución de estos proyectos no sólo son de carácter financiero. Más importante aun son los obstáculos de naturaleza organizativa, regulatoria y administrativa que los limitan.

Reservas remanentes

La gráfica muestra con claridad la madurez de las reservas de hidrocarburos del país y la necesidad apremiante de rejuvenecerlas. A la fecha más de la mitad de las reservas originales totales ya fueron producidas y las reservas probadas remanentes representan menos de la cuarta parte de las reservas probadas originales. De las principales cuencas petroleras, sólo Chicontepec se encuentra en una fase de desarrollo incipiente. Conviene precisar que en esta cuenca se concentra más de la mitad de las reservas probables. A mediano plazo, el rejuvenecimiento de las reservas probadas del país se logrará básicamente con el desarrollo de esta cuenca, que permitirá reclasificar reservas probables a probadas, y a través de la conversión de reservas contingentes en reservas remanentes, en ésta y en otras regiones.

Otro indicador de la madurez de las reservas de hidrocarburos es su vida media. La relación de reservas probadas a producción descendió a 9.2 en 2007. Para un país –y también para una empresa- estos niveles son preocupantemente bajos. Sin embargo, si a esta cifra se le agregan las reservas probables, la relación aumentaría a 18.6 años, dado que las reservas probables son de una dimensión muy similar a la de las probadas. A corto plazo, la vida media de las reservas probadas cobra mayor importancia, pero a mediano plazo, para efectos de planeación, la vida de las reservas probadas y probables da mayor profundidad al análisis de las perspectivas de producción. A este respecto la distinción entre reservas probadas y probables es crucial: existe una probabilidad del 90 por ciento de que los volúmenes que se recuperarán serán iguales o superiores a las reservas probadas estimadas. En el caso de la suma de las reservas probadas y probables, la probabilidad es de al menos 50 por ciento.

En materia de reservas de hidrocarburos, madurez no significa agotamiento ni el colapso inminente de la producción. Las estimaciones de reservas dan una visión instantánea del acervo y de su estructura. Su evaluación supone también una visión dinámica de su posible desarrollo que considere la certeza geológica, la dificultad técnica y la viabilidad económica de las diversas clases de reservas y de los recursos potenciales. En las condiciones actuales, una imagen estática puede alimentar percepciones catastrofistas. Sin embargo, es más difícil explicar la incongruencia entre el pesimismo en torno a las reservas y el optimismo respecto a recursos no descubiertos que permea la retórica y la propaganda gubernamental.

A corto y mediano plazos, la composición actual del acervo de reservas probadas y probables sugiere tres prioridades de desarrollo y la distribución de los recursos potenciales apunta a otras dos de exploración. Los recursos potenciales en aguas ultra-profundas cobran relevancia a más largo plazo. Las tres prioridades de desarrollo hacen hincapié en el imperativo de elevar los factores de recuperación esperados en campos conocidos, particularmente donde son bajos. Las principales oportunidades se localizan en los complejos Cantarell y Ku-Maloob-Zaap; en el Paleocanal de Chicontepec; y en los campos de la Región Sur, en los estados de Tabasco y Chiapas. En materia de exploración, por su monto y por su menor grado de dificultad técnica, sobresalen recursos en aguas someras y áreas terrestres, así como en aguas profundas con tirantes de agua que van de 500 a 1500 metros. En documentos dados a conocer por Pemex Exploración y Producción en diversos foros públicos, estas prioridades aparecen claramente delineadas. Sin embargo, la empresa ha decidido incursionar también en aguas ultra-profundas a partir de 2010. Al hacerlo en estos momentos, pone en riesgo el cumplimiento de las metas de producción y restitución de reservas a 2012 del propio gobierno, dadas las restricciones de capital humano y de capacidad de ejecución que actualmente enfrenta.

Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2008/03/27/index.php?section=opinion&article=025a1eco

El dilema del PRD

Octavio Rodríguez Araujo

El dilema del PRD
Como veo las noticias sobre lo ocurrido en el Partido de la Revolución Democrática, ningún arreglo cupular lo salvará del desprestigio que sus dirigentes y grupos de incondicionales promovieron en la pasada elección interna. Podrán resolver la elección “limpiándola” (cualquier cosa que esto signifique), podrán incluso negociar los cargos en disputa, pero lo que no podrán hacer será unir su partido, no realmente. Se han dicho entre ellos tantas cosas, algunas muy duras, que difícilmente se restañarán las heridas abiertas en el proceso. El PRD está, si no polarizado, sí dividido, y quizá más que antes en su todavía corta historia.

Sería más difícil encontrar inocentes que culpables, por lo que no interesa mucho especular al respecto. Hicieron mal las cosas y este es el dato importante. Les faltó, digámoslo con cursilería, amor por su partido, cariño a lo que han estado construyendo, lealtad a quienes han depositado fe y confianza en sus dirigentes y en la organización como un todo y como una alternativa a la derecha. Les guste o no a Ortega o a Encinas, ya defraudaron a mucha gente y debilitaron a su partido. Flaco favor le hicieron a las corrientes llamadas progresistas del país. Si éstas, como bien sabemos, requerían de una dirección política y de una coordinación de esfuerzos por la emancipación de los más pobres, lo que han recibido es un espectáculo de ambiciones mal orientadas y de rebatiñas muy poco decorosas.

A la derecha, por si no fuera suficiente lo anterior, le han dado armas para que sus ataques, sobre todo al “malo de la película”, se multipliquen como si fueran conejos, o más bien ratas. Los betetas y otros de su especie en la radio han encontrado la ocasión para darle rienda suelta a sus fobias y, como el ambiente está enrarecido, han ampliado sus audiencias proclives a ser convencidas de que la izquierda no tiene remedio. Y es que lo grave del asunto es que así parece, aunque no sea del todo cierto.

En muchos de mis escritos he querido insistir en la necesidad de la unidad en el PRD, y no porque yo sea de este partido. Lo he hecho porque creo conocer muy bien a las izquierdas (que he estudiado por más de 40 años) y porque como ciudadano común veo con preocupación que se estén diluyendo, desdibujando, con el riesgo de desaparecer. ¿Qué sería del país sin izquierdas, con gobernadores como el de Jalisco que no vacila en gastar el dinero del pueblo, de sus gobernados, para erigirle un templo-monumento a una de las fuerzas más reaccionarias de nuestra historia contemporánea: los cristeros? Sin izquierdas, este país se desnacionalizaría más, la intolerancia sería mayor, la concentración de la riqueza aumentaría todavía más, y grupos con razón desesperados, como los de La Montaña, en Guerrero, tratarían de adelantar revoluciones que muy pocos secundan o quieren.

Sé que me arriesgo a ser calificado de romántico. Sin embargo, puedo asegurar que no lo soy; todo lo contrario. Pero una cosa es que yo no suela ser un sentimental y otra que acepte una suerte de pragmatismo suicida entre las izquierdas. Entiendo la política como pragmática, a veces cínica, pero todo político debería saber que tal pragmatismo sólo es útil si lo lleva a alcanzar sus objetivos. ¿Creerán o habrán creído Ortega, Encinas y sus compañeros que sin su partido podrían estar donde están o donde quieren estar? Si es el caso, se parecerían al campesino del cuento que teniendo una gallina que le daba un huevo de oro diario le entró la ambición y terminó abriendo su animalito para buscar en su interior muchos huevos de oro que, obviamente, no tenía. Ese campesino ambicioso se quedó sin los huevos de oro que la gallina ponía diariamente, y sin la gallina. ¿Un esfuerzo de casi 19 años, en el que han participado millones de mexicanos incluso posponiendo muchas veces sus diferencias con la dirección de su partido, lo echarán a la basura por la vanidad y la ambición de dirigirlo y con esto llevar agua a su molino? Si es o fue así, no merecen dirigir el PRD, pues éste es un partido que merece una dirección inteligente, sólida pero no intransigente, de principios sin ser dogmática y, sobre todo, que no lo maten por ambición.

Yo no sé si los que no están con López Obrador merecen ser llamados traidores o cosa semejante. No lo creo, como tampoco creo que sólo los que estén con él merezcan el calificativo de izquierda o cosa semejante. Para mí este no es el dilema. El dilema, como lo veo, es que si la izquierda o el centro-izquierda no se enriquece fortaleciéndose y agrandándose en su número de militantes, la derecha se apoderará de todo el país y, como lo establece muy bien la física, no habrá lugar para ninguna izquierda, ni acertada ni desacertada: dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo. Así de simple o, si se prefiere, si una parte se convierte en el todo o se apodera de éste, ninguna de las otras partes podrá sobrevivir; quedará excluida, marginada, destinada a su desaparición, como ya lo hemos visto con muchas organizaciones que no quisieron entender a tiempo este sencillo argumento.

http://www.jornada.unam.mx/2008/03/27/index.php?section=opinion&article=022a2pol

PRD: lecciones amargas

Adolfo Sánchez Rebolledo

PRD: lecciones amargas
La derecha se solaza en el espectáculo que está dando el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Luego de varias semanas de tropiezos, comenzando por las revelaciones acerca del señor Mouriño, al fin cree haber encontrado la hebra para repostar. El tono, amén de las histéricas campañas en radio y tv, es de linchamiento, como si los perredistas hubieran inventado las malas mañas en el reino del fraude electoral. Y a ese baile concurren con su propia pluma políticos encumbrados pero ansiosos de engordar el coro. Por ejemplo, Germán Martínez Cázares, jefe actual del panismo, se obstina en demostrar por escrito que se puede ser arrogante y frívolo a la vez, aunque los epítetos se vistan con citas orteguianas. Hace poco, por decir algo, se refirió al “campus Ecuador”, una infamia doblemente infame por venir del dirigente del partido en el gobierno (insensible ante la muerte de cuatro jóvenes estudiantes mexicanos) y porque, sencillamente, la institución universitaria no se merece ese tratamiento derogatorio. En su más reciente colaboración en El Universal también busca aprovecharse del lodazal perredista para tratar de salvar lo insalvable: la responsabilidad blanquiazul en la crisis de 2006, y de paso al secretario de Gobernación, cuya cabeza está atada a la dura piedra de la reforma energética, que es el tema de fondo de la coyuntura.

Sin duda que hay un serio problema con la democracia interna en el PRD y, visto lo ocurrido, también en Alternativa Socialdemócrata. Algo no funciona. Muchos magnifican lo sucedido, pero nadie puede minimizar la gravedad de los hechos. Se dice que las causas hay que rastrearlas en la historia de la izquierda, en la ideología, en la herencia transmitida por sus distintos afluentes como cultura matriz, pero también en la crisis de valores al verse sometidos a la dura prueba de impulsar intereses y prácticas incompatibles con los ideales profesados. En fin, hay muchas interpretaciones que apuntan hacia direcciones correctas pero todas son fragmentarias, provisionales. Sin embargo, en mi opinión, sería un error imperdonable creer que los males registrados en estos días son exclusivos del PRD y no de la sociedad a la que este partido pertenece, como si en ella campeara la más pura transparencia y la legalidad. En este caso, la responsabilidad corresponde a dicho partido, sobre todo a sus dirigentes reales y formales, es cierto, pero este es un tema del país, de la transición democrática y de sus escasas exigencias cívicas, de la naturaleza misma de los candados que la hicieron pasable pero no siempre creíble, de cierta cultura política perdurable en la medida que el cambio se empantana, del atraso educativo y cultural en su expresión más directa y elemental, del autoritarismo sobreviviente en las mentalidades, digamos, de la preminencia de las emociones sobre la reflexión en un país que ya vive el pluralismo pero aún desconfía de la legalidad. Una vez más, detrás del forcejeo sobre los votos y las urnas está el tema de los medios y los fines, la eticidad o no de la acción política.

Al suponer (de hecho) que una vez resuelta la cuestión clave, axial, de la participación electoral, quedaba sellada la transición democrática, los partidos se abandonaron a la dulce tarea de ganar en las urnas sin reparar en los medios a su alcance (v.gr. el PAN y Fox). Ante las necesidades del nuevo mercado político se olvidaron las tareas pedagógicas; quedaron sepultados los (escasos, hay que decirlo) debates intelectuales o doctrinarios de otros tiempos y, en general, las ofertas programáticas sucumbieron al hechizo de la instantaneidad del voto, beneficiando en lo inmediato a ese sector de la “clase política” que obtiene rápidos dividendos en la confrontación de corto plazo, sin exponerse a la pesada tarea de reconstruir las instituciones del Estado (y el país como tal) en un sentido democrático. Los partidos se adaptaron a la situación “de competitividad” sin revisar a fondo sus estructuras, planteamientos y principios, como si nada hubiera cambiado, aunque en el caso del PRD las señales de alerta fueran alarmantes y continuas (elecciones canceladas, uso indebido de financiamientos ilegales en campañas internas, clientelismo y anquilosamiento de las “corrientes” como compartimentos estancos, etcétera).

Si bien la reforma electoral evitó que el financiamiento se convirtiera en una nueva forma de dependencia de la política al dinero, la recepción de abundantes recursos públicos hizo inevitable la burocratización, el fortalecimiento de los aparatos sobre los miembros de base. El partido se instrumentaliza así para reflejar el universo de los grupos y corrientes que se disputan el poder interno. La aparición del militante-empleado o del aspirante profesional a ocupar cargos públicos deforma la democracia interna y fortalece la segmentación, y más cuando la dirección se comparte con otros liderazgos a caballo entre el partido y las organizaciones de masas, como ocurre hoy.

Las diferencias existentes (de las que sabemos gracias a las descalificaciones mutuas) no tienen un cauce de discusión y resolución reconocible y reconocido, pero se esgrimen como armas envenenadas contra el adversario. La política oscila entre el voluntarismo y el pragmatismo a capricho de los líderes. Ni siquiera el extraordinario avance electoral de 2006 le permite al PRD transformarse y cambiar su relación con la sociedad. Por el contrario, sigue siendo una formación endógena, volcada hacia adentro, indiferente al mundo exterior y cada vez más dividida. Y, sin embargo, la crisis se agudiza, y si no hay división es por la sencilla razón de que al margen del partido (registro) no hay futuro: ni prerrogativas ni cargos públicos. Si la crisis actual sirviera para impulsar la idea de la “refundación” no todo estaría perdido. Pero si esta vez se echan en saco roto las lecciones ya no habrá una segunda oportunidad.

Me parece que las irregularidades detectadas en el proceso electoral son muy graves, aunque los autores materiales e intelectuales sean unos cuantos “truhanes” (según dijo Cota). Los órganos correspondientes decidirán hasta qué grado la cultura del fraude, esa por lo visto irredenta tradición nacional, compromete o no los resultados finales. En todo caso, la situación no se resolverá pronto. Ojalá el enfrentamiento artificial entre “puros” y “traidores” no se traslade también a la lucha en defensa del petróleo, como quieren algunos. La cuenta está corriendo.

http://www.jornada.unam.mx/2008/03/27/index.php?section=opinion&article=022a1pol

Arte


Noche de Celos, del pintor y escritor sueco August Strindberg, que fue robada hace dos años y recuperada el pasado 7 de marzo durante un operativo antinarcóticos
Foto: Reuters

Bono de la ilusión · Helguera


Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2008/04/10/index.php?section=cartones&id=3

Créanle · El Fisgón


Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2008/04/10/index.php?section=cartones&id=2

Editorial

Ecuador: crisis y fragilidad democrática
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, arriba hoy a nuestro país para tratar con Felipe Calderón Hinojosa “todos los temas bilaterales y multilaterales”, según la representación diplomática de esa nación andina. La visita tiene como telón de fondo la más grave crisis diplomática de los últimos años en Latinoamérica, desatada por el ataque del ejército colombiano a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano, durante el cual resultaron muertas una veintena de personas, entre ellas el líder guerrillero Raúl Reyes, cuatro estudiantes universitarios mexicanos y un ciudadano ecuatoriano.

Ante esos hechos, que llevaron a Ecuador y Venezuela a romper relaciones con Colombia, el gobierno mexicano ha asumido una actitud tibia y ambigua: en vez de expresar una protesta diplomática formal ante Bogotá por el asesinato de los mexicanos y manifestar solidaridad con el país agredido, lamentó con “emoción y tristeza” la disputa entre pueblos que comparten una “histórica hermandad”; posteriormente el gobierno calderonista se dedicó a gestionar, sin éxito, que el régimen de Álvaro Uribe indemnizara a las familias de los connacionales muertos en el ataque al campamento de las FARC, pero sin presentar una queja diplomática ante Bogotá, como ha sido la principal demanda de los deudos de las víctimas.

Incidentalmente, la agresión colombiana derivó en un severo problema político interno para el gobierno de Correa, luego de que las autoridades de Bogotá aludieron a informes de la inteligencia de Ecuador –hasta entonces desconocidos por el mandatario –que comprobaban el vínculo de Franklin Aisalla, el ciudadano ecuatoriano muerto durante el ataque del primero de marzo, con las FARC. A raíz de esta circunstancia, Correa denunció el control ejercido desde Estados Unidos sobre los organismos de espionaje de su país y aseguró que éstos ponen en riesgo la estabilidad nacional, por lo cual decidió separar de su cargo al ministro de Defensa, Wellington Sandoval, con lo que se generó el descontento de las cúpulas militares de ese país.

La democracia en América Latina ha acusado siempre una fragilidad, por la persistente injerencia de los intereses hegemónicos de Estados Unidos en la región. Ello se agrava cuando en las naciones hay divisiones y confrontación de los gobiernos con grupos oligárquicos. No sería la primera vez que Estados Unidos alentara la desestabilización política en un país de la región y apoyara a grupos opositores para deponer a un gobierno legalmente constituido: así ocurrió en muchas ocasiones a lo largo de casi todo el siglo pasado y, más recientemente, en Venezuela, donde la intentona golpista de 2002 contra el gobierno de Hugo Chávez contó con el respaldo de la embajada estadunidense en Caracas.

Significativamente, el propio Correa ha denunciado en más de una ocasión que su administración es objeto de una campaña de desestabilización en la que participan los medios de comunicación de la derecha para quitarlo del cargo al que fue democráticamente electo, y poner en su lugar un “títere de Wa-shington”. Con tales antecedentes, el conflicto que actualmente enfrenta con las cúpulas militares ecuatorianas es un factor de riesgo adicional para la democracia y la soberanía de la nación andina.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2008/04/10/index.php?section=opinion&article=002a1edi

Astillero

Julio Hernández López
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■ La señora de los jugos

■ Teoría del exprimir

■ Debatir a modo

■ Tanteos y pausas

La doctora Caldera (Georgina Kessel) se puso ayer en plano casero para explicar por qué se necesita inversión externa para conseguir un mejor zumo de la nación considerada como fruta: “… a la señora que vende jugos no le estamos pidiendo que ella manufacture la máquina para hacerlos…”, dijo la Científica, navegante de aguas conceptuales profundas, cuando se le insistía en que explicara la razón por la cual Pemex no puede seguir realizando por sí mismo las tareas de exploración y refinación que actualmente ejerce.

La brillante comparación (y confesión) expoliadora se produjo frente a Carlos Loret de Mola, en Televisa, en el curso de una entrevista sin tensiones ni presiones más allá de lo que las necesidades de tiempo y de libreto requieren (el joven periodista no puso a la doctora K a leer párrafos incómodos ni le tenía preparados videos ni le contó y cantó los minutos al aire). A pesar de ese ambiente cómodo, la funcionaria, insegura y falta de convicción, cuando menos oratoria, batalló para hacer como que explicaba las razones por las cuales es necesaria la participación privada en materia petrolera mexicana.

Ya al final, Loret de Mola le recordó que los opositores a las reformas consideran que contienen “una manera disfrazada de estar entregando el petróleo; porque, no te estoy entregando el petróleo, pero te entrego dinero que viene de vender el petróleo que tú sacaste”. Entonces fue cuando la ex directora de la Casa de Moneda (profético antecedente burocrático) echó mano de los fierros jugueros: “No. Es hacer lo que todas las empresas hacen el día de hoy. Por ejemplo, a la señora que vende jugos no le estamos pidiendo que ella manufacture la máquina para hacerlos. Estamos haciendo lo que se está haciendo a nivel internacional en materia petrolera. Es una manera de fortalecer empresas estatales. Es una forma de cómo la industria se maneja a nivel internacional”. Pues sí: la patria y sus frutos como señora de los jugos sin dinero, inteligencia e ingenio (ingeniería) para diseñar su extractor.

Unas horas antes de que brigadas varoniles contra la privatización petrolera rindieran protesta en el Monumento de la Revolución, el Senado Beltrones colocó delicados anzuelos jugosos de marca Debate. Foros, reuniones, discusiones organizadas, comparecencias de técnicos y especialistas, México convertido de pronto en la República del Análisis y la Discusión (todo bajo control, desde luego), como taimada forma de comprometer a los buscadores de jugos polémicos profundos a la aceptación del resultado final que sería la misma gata nomás que con algunos párrafos de la iniciativa original revolcados. La comprensiva y visionaria medida aprobada por los líderes de las fracciones partidistas en el Senado llegó muy a tiempo, pues las medias naranjitas Chuchas de esa cámara ya habían advertido que si no había debate no podrían impedir que las arrastrara la ola de la resistencia civil. Ahora, con ese debate que podría acabar como las radicales reformas en materia de medios de comunicación, que acabaron matando de risa a las televisoras, los inminentes incendiarios ya podrán serenar sus ánimos revolucionarios con los debates beltrónicos por venir (conviene releer la Carta III ¿El debate nacional? emitida por el Comité de Intelectuales en Defensa del Petróleo, en particular la advertencia de que no se debe confundir “el darle la voz a unos cuantos a puerta cerrada con la discusión libre y amplia que el tema y la ciudadanía merecemos”).

Instalado el tema del debate en lo alto de la mesita de madera donde está el extractor de jugos marca Kessel, los resistentes no se fueron de bruces sobre el Senado, a pesar de que ayer había fuerzas suficientes para una operación relámpago. El líder máximo expresó rechazo abierto a la iniciativa felipilla y dijo que habrá medidas de protesta, pero advirtió que se esperará la contestación que en la militarizada casona de Xicoténcatl se dé a planteamientos que hoy harán los senadores amplios progresistas. También se convocó a una asamblea informativa dominical en el Zócalo. En ese mismo canal, el asunto viscoso de las elecciones internas del PRD sigue pataleando todavía, sin dar más notas de supremo escándalo pero sí influyendo en el comportamiento de los seguidores de Jesús, que controlan buena parte de los mandos estructurales de esa jugosa iglesia del sol azteca. Manlio Fabio, que en los hechos es el coordinador general de los senadores perredistas dialogantes y en busca de pretextos para zafarse de las resistencias activas, ha hecho saber, además, que la propuesta felipilla es más o menos aceptable, con sus asegunes ajustables, y que por tanto es posible, aunque muy difícil (improbable, pero negociable), que en este mismo periodo de sesiones pudiese ser aprobada aunque, claro está, con sus debates programados y toda la cosa.

Astillas

El empresario Mouriño sigue enredado en el cuento de las acciones donadas a sus familiares que, obviamente, se las podrán regresar cuando quieran, si es que de verdad se hubiese producido ese acto de simulación legal. El punto exacto, que no debe ser perdido de vista, es que la familia Mouriño tiene intereses específicos en el ámbito petrolero (Iván, en especial, en el transporte) que imposibilitan a uno de sus miembros a ser operador de reformas energéticas… Mañana, a las 18:30 horas, será presentado en el Club de Periodistas de México el libro El petróleo y Pemex, despojo a la nación, cuyos autores –que participarán en el acto– son Manuel Bartlett Díaz y Víctor Rodríguez Padilla, con la colaboración de Roberto Morales y Flavio Perezgasga. La moderadora será Celeste Sáenz de Miera y el presentador Yuri Serbolov… Y, mientras hoy en Los Pinos hay reunión matutina con directivos de medios de comunicación, ¡hasta mañana, con una antorcha olímpica que viaja por el mundo cual presidente mexicano espurio, entre puertas traseras, actos subrepticios, juegos de escondite, gritos de protesta y vigilancia extrema!

http://www.jornada.unam.mx/2008/04/10/index.php?section=opinion&article=004o1pol

Rayuela

Nueva monterrosiana:
Y cuando despertó, el dinosaurio no sólo estaba allí, sino que ayudaba a darles el petróleo a los extranjeros.

http://www.jornada.unam.mx/2008/04/10/index.php