martes, 15 de julio de 2008

Editorial

Cisen: fuego cruzado y campañas sucias
El director del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen), Guillermo Valdés, en entrevista publicada por el diario británico Financial Times, aseguró que las organizaciones criminales “intentan hacerse cargo del poder del Estado”, que han logrado cooptar a miembros de la policía, del Poder Judicial y de las entidades del gobierno, e incluso insinuó que pueden haber infiltrado el Congreso, al no descartar “la posibilidad de que haya dinero del narcotráfico involucrado en las campañas de algunos legisladores”. Antes de ponderar semejante declaración, es pertinente recordar el contexto en que ocurre, caracterizado por las acusaciones contra los servicios de inteligencia del Estado, formuladas por diversos diputados y senadores y por el ex presidente del Partido Acción Nacional Manuel Espino.

Es necesario tener en cuenta que los ataques cruzados entre los propios panistas, de Espino al coordinador de la fracción senatorial tricolor, Manlio Fabio Beltrones, y de éste al CISEN, son indicativos de la creciente fractura en la coalición de facto que cogobierna. A su vez, la creciente distancia y hasta la hostilidad entre el gobierno federal y los jefes priístas se ha desarrollado en el contexto de la disputa política nacional provocada por la iniciativa de reformas legales enviada en abril al Senado por el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón, por medio de la cual se pretende privatizar los segmentos principales de la industria petrolera. Respaldada en principio por Beltrones y otros priístas prominentes, tal propuesta se ha ido desgastando por efecto de las movilizaciones ciudadanas de rechazo a la desnacionalización –así sea embozada– del petróleo mexicano y por la improcedencia de los cambios, evidenciada en el curso de los debates convocados por el propio Senado.

Resulta imposible, en la circunstancia actual, deslindar cuánto de la creciente oposición verbal de los priístas a la privatización responde a convicciones y principios y cuánto a un regateo político orientado a abultar las facturas que las cúpulas tricolores pretenden cobrar a Calderón por el respaldo que le brindaron para que tomara posesión con base en unos resultados electorales impugnados y manoseados. Asimismo, es lógico suponer que en este nuevo pleito hay una fuerte dosis de cálculo político de ambos bandos, los cuales buscan posicionarse de manera favorable de cara a las elecciones legislativas del año entrante.

Así, en medio de esta espiral de confrontaciones electoreras no puede saberse a ciencia cierta si las acusaciones en contra del titular del Cisen son fundadas; por el contrario, los jaloneos en el seno de la alianza cogobernante han enturbiado el panorama político de modo que ni siquiera es posible discernir si los señalamientos de ambas partes son ciertos, o si forman parte de campañas de propaganda sucia.

Independientemente de ello, resulta cuestionable –por decir lo menos– que el encargado de la inteligencia del Estado se dedique a sostener acusaciones tan graves como las publicadas en el rotativo británico, que desprestigian al Legislativo en su conjunto y que, al no ser acompañadas de los nombres y las pruebas correspondientes, enrarecen y ensucian el de por sí confuso y turbio panorama político.

En suma, la polémica desencadenada por las acusaciones de espionaje en contra del gobierno calderonista y la evidente fisura de su alianza con el PRI plantean un escollo adicional para una administración en sí misma debilitada por los cuestionamientos de origen a su legitimidad, por las severas críticas que ha recibido por su política de seguridad, su proyecto económico antipopular, su falta de sentido de nación y, en general, por su ausencia de rumbo y de claridad para gobernar. Por lo que puede verse, las cúpulas del tricolor han decidido sacar ventaja de tales debilidades e inconsecuencias, y la candidez y el descuido de que hacen gala altos funcionarios federales –como el titular del Cisen– abonan y facilitan ese empeño.

http://www.jornada.unam.mx/2008/07/15/index.php?section=opinion&article=002a1edi

Astillero

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

■ Tres al confesionario

■ Creel, sonoro

■ Valdés y el narco

■ MarceLoPo, perdón

El santo Santiago asoma en el pleito entre el gran jefe sombrío de los senadores (no sólo de los priístas) y el alto vacío vicentino y sus títeres espinados. Súbitamente claridoso, dando pie al sospechosismo que es marca de la casa, Creel le ha asestado un golpe sonoro (de sonoridad, no de Sonora) al aceleradamente devaluado Germancito que ahora queda no sólo como amante de las mentirijillas sino, además, como débil dirigente partidista que en realidad sólo es otra marioneta, en este caso de las televisoras vengativas que no han perdonado al tibio y zigzagueante ex secretario de Gobernación sus traiciones a la causa duopólica. Ni en su propia defensa ha podido el íntimo Germán asumir una posición firme y creíble. Simplemente ha dicho que la concesión partidista con la que emite señales panificadas “no está al servicio de ninguna de las televisoras” y, en el lindero de lo involuntariamente cómico, ha precisado que a ninguno de estos monstruos de poder se les “dicta línea” desde el despacho gerencial de colores blanco y azul. ¿Es falso lo que dijo Creel? Ni sí, ni no, sino todo lo que alguien pueda deducir de que el líder G.M. sólo dijo respetar los dichos de Santiago y asumir que sus razones (las de Germán, no las de Televisa) son “exclusivamente” suyas y no las “ventila públicamente”.

Cierto es, por lo demás, que Creel acaba haciéndole un favor al manlismo en pie de guerra y, al mismo tiempo, debilita al falaz y delicado Martínez en su pelea con el fajador Manny Espino, proveniente éste de los gimnasios de mal deporte donde el box se escribe con la inicial en efe. Pero, más allá de los motivos y las intenciones del político de ya famosos reconocimientos tardíos de la realidad, el asunto es que el presidente de la mesa directiva de una de las cámaras integrantes de uno de los tres poderes de la Unión está siendo sistemáticamente castigado por un poder fáctico, retador y desbordado, mediante una especie de sentencia de muerte pública en vida: la exclusión de la pantalla televisiva, donde no sólo se le niega espacio y presencia sino incluso se llega al extremo tragicómico de suprimir su imagen, mediante usos tecnológicos, para que ni por circunstancias escénicas obligadas tenga una oportunidad de asomo al paraíso radioeléctrico el condenado a la inexistencia visual.

Otro ajado concurrente al confesionario público ha sido el coordinador de encuestas de opinión sobre espionaje, el director de GEA-Cisen, Guillermo Valdés, quien ha tenido el increíble tino de que, en pleno rejuego del Manliogate, The Financial Times le publique una entrevista. El proveedor de levadura demoscópica para la campaña de Calderón, que hasta el lenguaraz Manuel Espino veía “alicaída” a unas semanas de la hora de las urnas, habló al diario inglés de la probabilidad de que dinero del narcotráfico haya llegado hasta las campañas electorales de algunos legisladores mexicanos. Cualquier mexicano sabe que eso es cierto y podría decirlo sin mayor riesgo que recibir un desmentido de alto calibre balístico, pero en los muy autorizados e igualmente entrampados labios del jefe del espionaje mexicano, y bohemio amigo personal de su jefe cantarín, la revelación adquiere rangos de acusación sin pruebas (los capos no expiden constancias de sus inversiones políticas) que en el contexto de la cruzada de San Manuel del Yunque Espino contra el pecador Beltrones se suman al intento de ligar a los no panistas con el estupefaciente negocio de exportación que a estas alturas luchan a cuerno de chivo partido los calderonistas por dominar con ánimos transexenales.

La verdad es que el aporreado Valdés se quedó corto, pues el dinero del narcotráfico ha llegado a campañas electorales de todos los niveles, incluso de aquellos a los que él prestó tan agradables servicios que lo acabaron poniendo en una chamba de aprendiz de brujo de sótano de la que pronto habrá de despedirse como moneda de cambio para que el manlismo-emilismo se dé por desagraviado y pase a organizar el voto petrolero de tres colores (por cierto, el Arturo Montiel disfrazado de Nieto con Peña se ha acomodado mediáticamente para decir que se siente vigilado: tal vez crea que todas las veces que con dinero del gobierno del estado de México aparece en horarios privilegiados de las televisoras se deben a gratuitas filmaciones al estilo paparazzi o a filtraciones de sus enemigos que lo quieren quemar al sobrexponerlo en las pantallas).

No fue en el primer día de la crisis (como José López Portillo lo hizo al tomar la Presidencia de la República en 1976), pero, semanas después, MarceLoPo Ebrard pidió perdón a los pobres... familiares de los muertos de la discoteca News Divine. Seis años después de aquel primer gesto teatral, el mismo Jolopo terminó llorando porque sus presuntos defendidos originales eran aún más pobres luego del faraonismo, salpicado de excesos conyugales y familiares, de aquel hombre de poder. Ahora, el jefe del gobierno capitalino jura que defenderá a los jóvenes como un perro. La sensación de que las aguas se van apaciguando ha llevado incluso al subcomandante Chiguil a organizarse una sublevación popular con pancartas para exigir el retorno al cargo provisionalmente dejado.

Astillas

Desde la Comarca Lagunera plantean: “No sólo Sinaloa hierve, también acá, con una imparable ola de violencia. La gente ya no sale a la calle después de las nueve de la noche; los chavos ya no van al antro los fines de semana, ya que la policía está acuartelada y son las ‘camionetas’ las que patrullan la ciudad; los comercios cierran a una orden de la policía previendo balacera, ya ni el teléfono es seguro, porque dicen que espían las llamadas. Se sigue empleando la sicosis social como herramienta de poder, en este caso por los narcos. Vamos, ante la ineficiencia de la autoridad, a que sea la propia ciudadanía la que se organice en grupos de autodefensa; no es posible que se ametralle a los jóvenes al confundirlos con los contrarios. En el norte del país hay historia y memoria de usar las armas. ¿Tu crees, Julio, que si este gobierno no se pone de acuerdo entre sí para la política económica, va a poder controlar a los narcos?” ¡Hasta mañana!

http://www.jornada.unam.mx/2008/07/15/index.php?section=opinion&article=006o1pol

Rayuela

¿Qué pretenden? ¿Amedrentar, chantajear o justificarse?
Si de veras investigaran en el Congreso, no lo estarían cacareando.

http://www.jornada.unam.mx/2008/07/15/index.php

Sarcasmo · Rocha


http://www.jornada.unam.mx/2008/07/14/index.php?section=cartones&id=3

Editorial de ayer

Medios en Ecuador: situación conocida
La incautación por el gobierno de Ecuador de tres canales de televisión del grupo financiero privado Isaías, y la decisión del Consejo Nacional de Radiodifusión y Televisión de ese país de no renovar las licencias de 14 radioemisoras empresariales que han incumplido con los términos de sus respectivas concesiones, ha desatado una intensa reacción de las derechas políticas y mediáticas del continente, las cuales acusan al presidente Rafael Correa de atentar contra la libertad de expresión y buscar perpetuarse en el cargo. El episodio refleja con nitidez los dilemas de las sociedades latinoamericanas ante el control de las frecuencias radiales y televisivas por conglomerados privados monopólicos o duopólicos y ante las distorsiones que ese control introduce en el disfrute de los derechos a la libre expresión y a la información. México no es ajeno a este debate, y por ello resulta pertinente reseñar brevemente lo ocurrido en el país andino.

Por principio de cuentas, las confiscaciones de los canales Gamavisión, TC-Televisión y Cablevisión no constituyen de ninguna manera “ataques a la libertad de expresión”, sino procesos de recuperación de propiedad pública que acabó siéndolo debido a una operación de rescate bancario muy semejante —aunque a escala mucho menor— a la emprendida en nuestro país por el gobierno de Ernesto Zedillo, en alianza con los legisladores de Acción Nacional, para cubrir los malos manejos de quienes entonces detentaban la posesión de las entidades bancarias privatizadas en el sexenio anterior. Los tres canales referidos formaban parte de las propiedades de Filanbanco, del Grupo Isaías, cuyos propietarios, exonerados de responsabilidades hace una década mediante el rescate referido, son actualmente prófugos de la justicia ecuatoriana. La no renovación de concesiones a 14 radioemisoras es una determinación distinta e independiente, adoptada para hacer cumplir las leyes y disposiciones en vigor, por más que los defensores del periodismo oligárquico pretendan vincular ambos hechos y caracterizarlos como una campaña contra la libertad de expresión.

Estos hechos hacen pertinente recordar que, hoy en día la censura y los obstáculos a la libertad de expresión no proceden, como en el pasado, del poder público, sino principalmente de los propietarios de los medios, y que el principal riesgo para el ejercicio informativo es el uso de estos medios para promover y defender los intereses corporativos de sus dueños. Incluso se ha dado el caso de que los conglomerados mediáticos sean utilizados para emprender el asalto a las instituciones democráticas, como lo hicieron Fernando Collor de Mello en Brasil (1990) y Silvio Berlusconi en Italia (1994, 2001 y 2008). El primero no pudo eludir las acusaciones de corrupción, pero el segundo ha conseguido, mediante la combinación del poder político público y del mediático privado, mantener una total impunidad, pese a que desde hace décadas se conocen sus vínculos con la mafia y con la logia delictiva P2, que buscaba, precisamente, hacerse del control de los medios informativos italianos. Los Isaías de Ecuador, que pertenecen a esa clase de hombres de negocios, hoy son presentados como mártires de la libertad de expresión.

En realidad, el ruido en torno a las incautaciones de los canales televisivos por el gobierno de Correa es una defensa de la libertad irrestricta de hacer dinero mediante la utilización inescrupulosa y abusiva de concesiones de frecuencias que son, como ocurre en México, propiedad de la nación y no de los concesionarios. Al igual que allá, el control de tales concesiones otorga a los dueños de los medios un poder de chantaje casi ilimitado sobre funcionarios públicos y representantes populares, como pudo constatarse en las postrimerías del foxismo, cuando la mayoría de los senadores de la República doblaron las manos ante el duopolio que controla la televisión abierta y aprobaron una llamada ley Televisa que constituía un abierto atraco al país y un total sometimiento de la soberanía. En nuestro país los concesionarios y algunos de sus empleados han llegado incluso a invocar la defensa de la libertad de expresión para pedir amparo ante la nueva versión constitucional que limita y regula la propaganda política televisada, la cual ha representado para las televisoras y radioemisoras privadas un jugoso negocio a expensas del erario.

En suma, la libertad de expresión se ensanchará en la medida en que se regule, controle y limite la injerencia de los poderes fácticos empresariales en los medios informativos, y para ello se requiere de gobiernos comprometidos con la pluralidad, con sentido de país y con una base de legitimidad y de sustento popular, como es el caso del actual gobierno ecuatoriano.

http://www.jornada.unam.mx/2008/07/14/index.php?section=opinion&article=002a1edi

Astillero de ayer

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

■ Dos amores

■ Manlio, el petrolero

■ El alto vacío y su títere

¡Oh, no! ¿Qué hará el pináceo viajero frecuente ante el pleito que se ha desatado entre el escénico senador sonorense de los votos hoy petroleramente necesarios y el vicentino conseguidor espinante de sufragios fraudulentos en el ayer que sigue cobrando cuentas? ¿Podrá el obligadamente indeciso Felipe seguir navegando en dos aguas o deberá escoger uno de los dos amores, el del amenazante pasado electoral que se desea mantener enterrado o el del futuro empresarial que asoma venturoso si se aprueba el negocio energético con apoyo de los quereres manliofábicos del presente?

Calculador, Felipe Calderón se había negado a desmarcarse aunque fuera en apariencia de su sólido aliado y principalísimo operador político, el muy mentado Beltrones. Acomedido, había hecho una forzada y opaca defensa de las razones de Estado que llevan al espionaje político y había concedido una imprecisa dosis de razón al virtual jefe máximo del priísmo actual, que se ha quejado irónicamente –contra sus propias prácticas e historia– del uso politizado de mecanismos gubernamentales de acopio de información pública y privada. Había desdeñado incluso las envenenadas ofertas de justificación contra Manlio Fabio que le ha estado ofreciendo con espectacular despliegue de medios el rijoso Manuel Espino, quien sigue haciendo la crítica más detallada y lesiva al michoacano, pues el ex presidente del comité nacional panista asegura que Calderón está pagando en demasía a personajes como Gordillo, Romero Deschamps y, desde luego, el “muy peligroso” Beltrones Rivera, que estaría en ruta de recibir en 2012 la Presidencia de la República en una especie de negociada alternancia bipartidista del poder.

Pero he ahí que el bronco Mafaber ha decidido revirarle al provocador yunquista norteño, pero no quedándose en un ataque a su personalidad campestre sino clasificándolo, según mención de su autorizado coordinador de boletines de prensa, como títere del alto vacío, lo que en términos de teatro manipulado equivale a una declaración de guerra contra el jefe mínimo del nopalismo actual (interesados en las virtudes caciquiles de la mencionada planta con baba, asomarse a Ortiz Rubio Pascual).

Hasta ahora, el oriental Fe Lee Pe se ha hecho pato laqueado respecto del zorro que en campaña usó botas. No se le ha tocado ni con el pétalo de una acción judicial. Ni a él ni a su cauda de asociados económicos, como los tesoreros familiares de apellidos Bribiesca y, desde luego, los propios Fox Brothers (ni qué decir de la reina de la impunidad, la señora Me Harta). Cotidianamente aparecen evidencias de los muchos trafiques que con dinero público se hicieron, pero la maquinaria de la complicidad mantiene todo a buen resguardo. Cuando el foxismo intuye que algo pudiera estarse preparando en su contra, hace aparecer declaraciones insinuantes de lo mucho que ese gobierno hizo para fabricarle el triunfo a un sucesor que así quedaría comprometido por su origen electoral. En ocasiones es Chente el que suelta indicativamente la lengua, y otras, el ponzoñoso señor del espinar (ayer, por cierto, en San Cristóbal Ranch, el titiritero de espinos dijo que ante acusaciones de corrupción y genocidio “no pierde su tiempo” y que es muy “feliz últimamente no declarando”).

Ahora, Beltrones le pregunta públicamente a Calderón qué hará con Espino (es decir, con Fox). Y entonces la telenovela de los dos amores se enreda, porque Felipe del Sagrado Corazón de Jesús necesita los votos del indignado Manlio Fabio, pero no puede negar sus relaciones ocultas con el despechado Chente. Y la presión del kriptonizado Supermán(lio) no queda allí pues, deseoso de cobrar lo prometido por futuras aprobaciones reformistas de chapopote, ha redoblado sus críticas al plan electoral 2009, que consiste en el reparto panificado de lo más que se pueda de los fondos públicos (programas “asistenciales”) para que se conviertan en venero de credenciales del IFE. Don Beltrone exige que el programa de abasto de alimentos de la administración federal se sujete a los lineamientos “de Estado” que amarren las manos electorales del panismo para que el partido de tres colores pueda dirigir la política social del secuestrado gobierno federal hacia los objetivos superiores, que son la reconquista de la Presidencia en 2012. ¡Oh, qué hará el atribulado Lipe! ¿A cuál de los dos amores favorecerá? ¿Habrá escándalo pasional o todo quedará resuelto mediante más concesiones a los amorosos confrontados? No deje de ver usted el próximo sexeni…, no, perdón, capítulo.

Astillas:

López Obrador plantea a Calderón Hinojosa un debate sobre el tema petrolero, que obviamente no aceptará el michoacano, aunque bien podría enviar a un representante calificado, honesto y sin tacha, como el secretario de Gobernación Repsol… El secretario general del PAN, Rogelio Carvajal, asegura con optimismo que está “intacta” la posibilidad de una reforma petrolera, pero no apuesta doble contra sencillo, como el senador Gustavo Madero, el Apóstol de la Verbocracia, a que esa reforma sea la deseada por FC… AN propone pactos entre partidos para aprobar algo que se parezca a lo deseado por Calderón pero que, al ser metamorfoseado, pueda ser votado en favor sin cargos explícitos de conciencia. AN son las iniciales de Acosta Naranjo, el presidente formal del PRD… Las masas populares en suspenso dejaron de estarlo al resolverse el crucial enigma de quién presidirá el enorme aparato partidista antes conocido como Alternativa y ahora autodenominado Socialdemócrata. Begné es el apellido del héroe de la izquierda moderna (una versión embrionaria del chuchismo, sin mucha capacidad de evolución) y Pascoe (Luciano) el vicepresidente. Pati Market estuvo protestando porque la hicieron a un lado con las artes propias de esa organización, hasta que Chucho Begné le ofreció una negociación fundacional, con una temprana candidatura a diputada federal… Y, mientras Telmex sigue anunciando problemas en los procesos de cambio que no le convienen, ¡hasta mañana, con Sinaloa hirviendo!

http://www.jornada.unam.mx/2008/07/14/index.php?section=opinion&article=006o1pol

Rayuela de ayer

Oración pagana:
...de rateros y cínicos, líbranos, señor.

http://www.jornada.unam.mx/2008/07/14/