lunes, 23 de junio de 2008

¡Madero vive!

lunes, 23 de junio de 2008
Hace casi 100 años, cuando apenas iniciaba sus escarceos en la política partidista, arribó a Yucatán el apóstol Francisco I. Madero, cuyo discurso político continúa vigente pues, para escarnio de los mexicanos, su demanda de Sufragio Efectivo todavía no se hace realidad. El atraco electoral contra Andrés Manuel López Obrador, la mejor prueba

A punto de cumplirse un siglo del inicio de la Revolución Social Mexicana, el discurso que enarboló Francisco I. Madero para derrocar el régimen del general Porfirio Díaz Mori parece mantener su actualidad, debido a que si bien constitucionalmente nadie puede reelegirse en el poder, el sufragio aún carece de efectividad.
El jueves 26 de junio se cumplirán 99 años de la visita que Madero hiciera a Yucatán para promover la integración aquí de células del Partido Nacional Antirreeleccionista. Madero, algunos de cuyos descendientes, por cierto militaron y militan en Acción Nacional, el partido que protagonizó el fraude electoral del 2006, demandaba en aquella época el sufragio efectivo y la no reelección, basado en el respeto a la voluntad popular.

Un siglo después, Andrés Manuel López Obrador, el Presidente Legítimo de México, salvadas las condiciones sociales, económicas y políticas de la actualidad, mantiene un discurso en el que exige el respeto a la voluntad popular para derrocar el régimen neoliberal que, a semejanza del porfiriato, lleva casi 30 años en el poder.
López Obrador fue víctima de una de las más escandalosas estafas electorales de nuestra nación. Tras las fraudulentas elecciones del 2 de julio de 2006, López Obrador demandó el recuento voto por voto, casilla por casilla, para despejar todas las dudas, pero el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación decidió avalar el engaño a los mexicanos y permitió que Felipe Calderón Hinojosa usurpara la Presidencia de la República.
Madero luchó por el sufragio efectivo. López Obrador encabeza un movimiento que también persigue la legimitidad del sufragio. Dos años después del 2 de julio, el investigador José Antonio Crespo acaba de publicar, bajo el sello de la editorial Debate, su texto “2006: Hablan las actas”, en el cual con su acreditada solvencia moral y prestigio como experto en materia electoral exhibe el “desaseo” y parcialidad de los magistrados para validar la elección presidencial y dar como ganador a Calderón.
En ese texto, Crespo, profesor del Instituto de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), sostiene la tesis de que el triunfo de Calderón no se sustenta “lógica y aritméticamente”, como lo aseguró el dictamen del TEPJF, después de desahogar las impugnaciones.
El investigador afirma que no ganó Calderón, pero también enfatiza que eso no implica que haya triunfado López Obrador. La única certeza que hay es que no se puede saber quién ganó y, por lo tanto, no se sabe cuál fue la voluntad de los mexicanos. Es decir, tal y como en los tiempos de Madero, el sufragio no es efectivo.
Crespo revisó lo que nadie hasta ahora: 63 mil de las 130 mil actas de casilla en 150 de los 300 distritos electorales del país, es decir, la mitad de casillas y distritos, una muestra que, por sí sola, arroja resultados esclarecedores sobre la elección.
El principal es que, como él mismo lo dijo, ni Calderón ni López Obrador ganaron la elección, sino que no se puede saber el verdadero resultado porque, conforme a su investigación, existen 316 mil votos “irregulares” —es decir, los que no pudieron justificarse ni depurarse, porque no se abrieron los paquetes electorales— son mayores al número de sufragios de ventaja del supuesto ganador, que oficialmente fue de 233 mil 831, equivalente al famoso 0.6%.
Estas cifras desmienten a los magistrados del ETPJF que, en su dictamen, aseguraron, en primer lugar, que los errores de cómputo en las actas eran justificados y en segundo, que los votos “irregulares” no afectaban el resultado, porque no eran mayores a la diferencia entre el primero y el segundo lugar en la elección.
Por tanto, concluye Crespo, la elección debió haberse anulado, porque la existencia de tal cantidad de votos “irregulares” vulneró el principio constitucional de certeza.
Hace 99 años Madero estuvo en Yucatán. En una entrevista periodística que pudo rescatarse en la biblioteca “Carlos R. Menéndez González”, Madero señaló: “Tengo grandes esperanzas de que el pueblo yucateco secundará nuestras patrióticas miras y de que las autoridades seguirán el ejemplo de las demás en la República y marcarán de acuerdo con las aspiraciones nacionales, respetando los derechos del pueblo. La cuestión tan importante de la sucesión presidencial parece que ha ido borrando algunas rencillas y en todas partes hemos observado que las autoridades locales se dan la mano para permitir, dentro de los limites de la ley, que el pueblo haga uso de sus derechos, porque está en la conciencia de todos los mexicanos la importancia del problema que muy en breve tendremos que resolver”.
Encontrar el discurso de Madero en Yucatán en la actualidad resultó una tarea un tanto ardua. En el Centro de Apoyo a la Investigación Histórica no existen periódicos de la época. De la Revista de Mérida no quedan más que pedazos de papel que se deshace con sólo tocarlo. Y en la biblioteca “Carlos R. Menéndez González” alguien se llevó los ejemplares correspondientes a los primeros días de julio de 1909, por lo que no fue posible localizar un escrito que Madero publicó en ese periódico respondiendo a las críticas de las que fue objeto en otros periódicos de la época.
Acerca de su visita, Carlos R. Menéndez González, en las páginas 203 y 204 de su libro “90 años de historia de Yucatán (1821-1910)”, escribe: El 26 de junio de 1909 llegó por vez primera a Yucatán a bordo del vapor norteamericano “Monterrey”, procedente de Veracruz, en gira (Menéndez escribe jira) de propaganda antirreeleccionista, Francisco I. Madero, acompañado de su esposa Sara Pérez de Madero, y del ingeniero Félix F. Palavicini.
Según el autor, en el muelle del puerto de Progreso fue recibido por un grupo de amigos y correligionarios suyos, “viéndose a numerosos agentes de la policía, uniformados, libreta en mano, tomando la relación nominal de los recepcionistas”.
El 27 de junio de 1909, previamente presentado por José María Pino Suárez ante numeroso público que lo esperaba en Santa Ana (conocida como de la Revolución en 1937) Madero dio un discurso sobre los ideales que perseguía el Partido Nacional Antirreeleccionista. Mientras que el 30 de junio viajó a Campeche.
Como ya apuntamos, el 2 de julio “La Revista de Mérida” publicó una carta de Madero en la que se despedía del pueblo. “En Yucatán la fe en el triunfo de la causa antirreeleccionista se había robustecido”, señaló. Ese día visitó la “finca de campo” (eufemismo de Menéndez) Xcumpich de Audomaro Molina, para conocer el proceso del henequén, acompañado de Ricardo Molina Hübbe e Ignacio Molina Castilla.
El 3 de julio salió rumbo a Progreso. Ese día en los corredores del casino Hidalgo, a las ocho y media de la noche, dio un discurso en el que elogió las virtudes cívicas del pueblo yucateco. Antes de despedirse instaló las oficinas de su partido en Progreso, adheridas a las de Mérida.
El día de su arribo Madero fue entrevistado a bordo del buque “Monterrey” por un reportero del periódico “Diario Yucateco”. No se puede saber a la fecha quién lo entrevistó porque, al más puro estilo de la época, los reporteros no firmaban sus notas.
En la página 3 de la edición número 715 del “Diario Yucateco”, cuyo lema era “Siempre adelante” y se decía “el periódico más moderno, mejor informado y más barato de la Península”, se publicó la entrevista que le hicieron a Madero. Aquel medio era dirigido entonces por Alvaro Torre Díaz, quien era gerente y redactor en jefe.
La nota se titula “La voluntad nacional ante todo”. La entrevista se realizó a bordo del buque “Monterrey”, en el salón de fumar. El reportero se presentó con Madero con una tarjeta y una recomendación de Luis Rosado Vega, amigo de aquel personaje. Posteriormente se informó que Madero visitó las instalaciones del Diario Yucateco ubicadas en el predio número 503 de la calle 63. POR ESTO! transcribe textualmente la entrevista para que se tenga una idea de que aquel discurso que enarboló parece cobrar vigencia:
“—¿Cuál es el objeto de la campaña que está usted haciendo por medio de conferencias en diversos estados de la República?
—Nuestros principios son el sufragio efectivo y la no reelección. Trabajaremos por su realización dentro de los límites legales y de acuerdo con las aspiraciones y necesidades de la nación. Para esto, puede ser preciso hacer determinadas concesiones a los demás partidos políticos que representan la voluntad nacional, y en previsión de ello se ha adoptado en el programa una cláusula que autoriza al partido para entrar en arreglos con los demás.
—¿Qué impresiones ha recogido en los lugares donde ha estado?
—Mis impresiones han sido gratísimas. El primer punto que visitamos fue Veracruz, en donde nos hicieron una recepción muy entusiasta que nos ha causado gran satisfacción, porque la juzgamos una prueba patente de las simpatías con que son acogidos nuestros principios en toda la República. El mitin que celebramos en Veracruz para la constitución del club anti reeleccionista tuvo un éxito halagador. Igual podemos decir del de Tlacotalpan que visitamos de paso.
—¿Tendría usted la amabilidad de explicarnos si sus ideas son únicamente adversas a la reelección del señor Díaz, o si, además, tienden a favor de determinado personaje para la presidencia de la República?
—Nuestro programa es muy amplio y cabe dentro de él la reelección del general Díaz o la no reelección. En este punto nuestro partido no hará sino seguir la indicación de la voluntad nacional.
—¿Qué medidas le parecen más oportunas para implantar la democracia práctica en México?
—Como lo indica la misma pregunta que usted me hace, las prácticas democráticas sólo se implantan por medio de la práctica. Dos factores muy importantes tienen que contribuir para ello: desde luego, el pueblo tiene que resolverse a hacer uso de sus derechos e indudablemente conseguirá su objetivo, si el gobierno respeta su voluntad. En caso contrario, indudablemente tropezaremos con grandísimas dificultades y sería difícil predecir lo que sucederá, porque la nación comprende que el general Díaz, por su avanzada edad, no podrá permanecer mucho tiempo en el poder; y si bien a él le ha conferido tácitamente el poder absoluto, no está dispuesto a que ese poder pase a otras manos, porque ello constituirá una grandísima amenaza al poder.
—¿Es usted partidario de que se formen y organicen partidos políticos a semejanza de los Estados Unidos, procurando adaptarla al medio que nos encontramos?
—La gran diferencia entre nuestros partidos y los de ellos, es que allá no están a discusión los principios políticos de todos los partidos; por tal motivo, los partidos están más bien divididos por cuestiones económicas. Aquí en México es diferente, pues si bien la cuestión económica tiene alguna influencia en el movimiento actual de la República, puede decirse con énfasis que sus tendencias son meramente políticas, puesto que tienden a restaurar la libertad.
—¿Qué opina usted acerca del Partido Democrático y su programa?
—El partido democrático tiene tendencias semejantes a las nuestras; pero las estrechas ligas que tienen sus directores con el gobierno, les impedirá obrar con la libertad de acción requerida, así como es de desearse llegamos a la lucha electoral.
—¿Qué opina usted del movimiento político que hoy se está observando sobre la cuestión de la Vicepresidencia?
—Creo que el movimiento iniciado por la cuestión de la Vicepresidencia es porque se tiene la idea de que el general Díaz dejará en libertad a la nación para elegir su Vicepresidente y los diputados en las Cámaras de la Unión. En esto, el general Díaz obrará de acuerdo con lo que manifestó en su entrevista con míster Creelman. La opinión nacional es que si el general Díaz sigue legalmente esta política, se hará acreedor a la gratitud de todos los mexicanos que con satisfacción lo reelegirán una vez más.
—¿Qué opina usted de los trabajos que se hacen para sostener la candidatura del general Reyes para la vicepresidencia?
—La campaña iniciada a favor del general Reyes no creo que alcance el triunfo que esperan sus promotores, porque el general Reyes no ha adoptado una actitud bastante franca como poniéndose al frente de sus partidarios y ayudándolos para la lucha. Mientras el general Reyes permanezca en su mutismo, no podrá obtener gran desarrollo; pero si llegara hablar y lo hiciera para desautorizar a sus partidarios, entonces su nombre se hundiría en el desprestigio y la inmensa mayoría de los reyistas tendrán que afiliarse en los demás partidos políticos, e indudablemente el nuestro será el que mayor reciba puesto que es el que mejor responde a todas sus aspiraciones.
—¿Podría usted darnos su opinión particular sobre este personaje?
—En mi libro la sucesión presidencial expresé ampliamente mi opinión: creo que su carácter impulsivo y su costumbre de gobernar autocráticamente le impedirán gobernar democráticamente, llegado el caso.
—¿Qué opina usted de los peligros que algunos atribuyen a un nuevo gobierno militar como lo sería el del general Reyes?
—Creo que un gobierno militar no será soportado por la nación, deseosa de ejercitar pacíficamente sus derechos.
—¿Qué candidatura estima usted más conveniente para el país: la de Reyes o la de Corral?
- -El día que me vea en la disyuntiva forzosa de escoger entre uno de los dos me inclinaría por la candidatura de Reyes, porque entrando con elementos nuevos al poder se dificultaría ya más implementar la dictadura, mientras que con el señor Corral procedería el mismo mecanismo administrativo funcionando con irregularidad. Sin embargo desearía para el bien del país que ninguno de estos señores fuera el futuro vicepresidente.
—¿Qué ideas tiene usted acerca de Yucatán, de su situación económica, de su porvenir y de su estado político?
—De Yucatán tengo el concepto que es uno de los estados más ricos de la República debido al henequén. En cuanto a sus condiciones económicas actuales, me parece que se está reponiendo de los efectos de la crisis financiera porque atravesó todo el país. En cuanto a su porvenir, está íntimamente ligado con el de toda la República; y creo que la lucha electoral que se inicia será trascendental para los destinos generales de la nación, pues la historia nos ha demostrado ampliamente que con el régimen del poder absoluto los países van a la decadencia y que sólo la libertad ha dado vida a los pueblos grandes. El estado político actual de Yucatán está relacionado con el general de toda la República, porque sería imposible que uno de los engranajes de toda la administración no funcionara en armonía con el resto del mecanismo.
—¿Podría usted decirme su impresión acerca del actual ministro de Fomento y sus trabajos?
—Del señor don Olegario Molina como gobernador del Estado de Yucatán no puedo emitir ningún juicio, puesto que la península se halla muy lejos de mi lugar de residencia y difícilmente podría formarme una idea exacta de su gestión. En cuanto a su gestión como ministro de Fomento, puedo decir que, aunque algunos de sus actos han sido criticados, tengo la convicción de que ha obrado con rectitud, honradez y energía, mientras ha estado al frente de dicho ministerio.
—¿Puede usted decirnos su opinión sobre el proyecto de la ley minera en cuanto al artículo 141, que prohibía a las sociedades extranjeras ser propietarias de minas?
—La ley minera que inició el señor Molina ha merecido el aplauso de toda la nación, y ha causado general decepción que no haya sido aprobada en la junta de ministros celebrada para resolver tal asunto. Es posible que esa ley minera hubiera ocasionado la disminución de capitales extranjeros invertidos en México, pero no en la medida que han pretendido sus impugnadores, pues en realidad el artículo tan discutido sólo exigía que las compañías extranjeras se reorganizaran según las mexicanas. En cambio la adopción de ese artículo hubiera sido más para evitar dificultades.
—¿Cómo piensa usted respecto de una intervención pacífica o armada de los Estados Unidos en México?
—La intervención pacífica de los Estados Unidos en nuestros asuntos sólo podría tener verificativo debido a la debilidad del gobierno. No creo en la intervención armada, porque el pueblo americano es un pueblo democrático y libre.
—¿Qué idea tiene usted del periodismo mexicano?
—La prensa independiente ha pasado por un largo calvario, así como todas nuestras libertades. Sin embargo, su labor ha sido meritísima, llena de abnegación y patriotismo. El resultado de esta labor lo empezamos a palpar, puesto que, gracias a sus esfuerzos, el fuego patrio no ha llegado a apagarse por completo y en la primera oportunidad ha vuelto a revivir y manifestarse potente y vigoroso para reconquistar sus libertades”.
Como puede observarse, el discurso de Madero parece volver a tener vigencia en el México actual, no obstante que descendientes suyos como el senador Gustavo Madero Muñoz, actual coordinador de la bancada de Acción Nacional en la Cámara Alta, no sean políticos de altura, pues, como publicamos en su momento, estuvo involucrado en el millonario fraude de la Casa de Bolsa Actinver.
(Rafael Gómez Chi)

http://www.poresto.net/content/view/20555/43/

Malos para la salud · Hernández


http://www.jornada.unam.mx/2008/06/23/index.php?section=cartones&id=3

Democracia panista · Helguera


http://www.jornada.unam.mx/2008/06/23/index.php?section=cartones&id=1

Editorial

Especulación petrolera y política de Estado
En una reunión efectuada ayer en Jeddah, Arabia Saudita, representantes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, de la Agencia Internacional de Energía y del Foro Internacional de Energía señalaron que la especulación es un factor inocultable en el alza desmesurada de las cotizaciones mundiales de los combustibles fósiles y llamaron a todas las partes –productores y consumidores– a aumentar las inversiones en la extracción y la refinación de crudo. En Estados Unidos, el candidato demócrata a la presidencia de ese país, Barack Obama, coincidió en señalar a la actividad especulativa como la principal causante de los incrementos en los precios petroleros y propuso imponer mayores regulaciones a los mercados de futuros de materias primas. En contraste, su rival republicano, John McCain, a contrapelo de sus propias posturas, se sumó a la petición formulada al Congreso por el todavía presidente George Walker Bush para que se permita la perforación petrolera en aguas marítimas, a pesar de los impactos ambientales negativos que genera tal actividad.

Es claro, pues, que la coyuntura energética y económica internacional se traduce, hacia nuestro país, en presiones para incrementar la producción de crudo. Desde luego, eso no significa que ceder a ellas sea lo más indicado en la perspectiva de los intereses nacionales.

Por principio de cuentas, el que las actuales alzas petroleras sean generadas en su mayor parte por intereses especuladores es indicativo de la volatilidad de los precios. El precio actual del petróleo podrá ser llevado al doble por la burbuja bursátil, pero tarde o temprano ésta reventará y, en la lógica de los ciclos económicos, dará paso a una etapa de sobreproducción y caída de las cotizaciones.

Las presiones del exterior para incrementar la producción mexicana sintonizan con la lógica de la iniciativa calderonista de reformas legales tendientes a privatizar segmentos fundamentales de la industria petrolera nacional. De hecho, la supuesta necesidad de aumentar la extracción de crudo mexicano es una de las premisas en las que descansa la propuesta enviada al Senado en abril.

Debe considerarse, sin embargo, que en las circunstancias actuales, un incremento de la producción de crudo aumentaría la dependencia del Estado con respecto a la factura petrolera y pondría al país en una situación de mayor vulnerabilidad, por cuanto los precios pueden derrumbarse en cualquier momento en función de factores externos que escapan al control de México, lo que se traduciría en una crisis necesariamente grave, semejante a la que ocurrió en los años 80 del siglo pasado.

Ante la obsesión oficial por incrementar la producción de crudo, resulta fundamental la idea de empezar de una buena vez a despetrolizar las finanzas públicas y contrarrestar el disparate perpetrado en el sexenio de José López Portillo, cuando el gobierno federal decretó, de manera tan ilusa como irresponsable, que había llegado el tiempo de “administrar la abundancia”.

Es cierto que hoy día 40 centavos de cada peso del gasto oficial proceden de las exportaciones petroleras. Sin embargo, el producto de éstas es administrado con opacidad, turbiedad y discrecionalidad inadmisibles, hasta el punto de que la administración calderonista niega que existan excedentes derivados de la diferencia entre los precios, previsto y real, del barril de petróleo. Ese mismo excedente produjo, en el gobierno foxista, decenas de miles de millones de dólares, cuyo destino sigue sin aclararse.

Por ello, antes que insistir en el aumento de la producción y las exportaciones petroleras, el gobierno federal tendría que transparentar las cuentas de Petróleos Mexicanos y combatir la corrupción en la paraestatal y en sus propias oficinas. Asimismo, tendría que concebir y aplicar una política fiscal realmente equitativa y eficiente, a fin de remplazar los recursos que hoy se extraen de la industria petrolera por impuestos recaudados de las grandes corporaciones privadas. A fin de cuentas, muchos países que no disponen de hidrocarburos en su territorio mantienen a sus respectivos gobiernos únicamente con recursos fiscales, y no pocos de ellos ostentan niveles de vida y bienestar muy superiores a los de México.

En suma, la circunstancia actual hace necesario que el país avance hacia una política energética de Estado, que deje de ver en el petróleo una oportunidad de negocio inmediato y empiece a diseñar la manera de preservar parte de ese recurso no renovable para las generaciones futuras.

http://www.jornada.unam.mx/2008/06/23/index.php?section=opinion&article=002a1edi

Astillero

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

■ Elecciones, corrupción, muertes y oportunismo
El calderonismo está utilizando con sentido electoral el episodio fatal de la discoteca News Divine, pero ello no disminuye el grado de responsabilidad de la clase política perredista que en varios y lamentables casos ha llevado a niveles de representación y mando a personajes con poca preparación, débil resistencia a las tentaciones abusivas del poder y una obsesión por el acopio de dinero tanto para seguir “haciendo política” como para satisfacciones personales.

Los panistas hacen cálculos para 2009, en los que creen posible reducir distancia en las urnas cuando menos en las delegaciones Coyoacán (luego del muy cuestionado papel del anterior delegado, Miguel Bortolini, y los enredos del actual, Heberto Castillo), Álvaro Obregón (donde mucho influirá el crecimiento demográfico de la zona de Santa Fe) y, ahora, en la Gustavo A. Madero (donde están bajo la lupa las actuaciones de las autoridades delegacionales, a cargo de Francisco Chiguil), pero todos esos yerros (naturalmente aprovechados por sus adversarios del blanquiazul) provienen de la misma matriz que los escándalos electorales internos del sol azteca: el reparto de candidaturas y cargos a partir de cuotas entre corrientes y comicios partidistas en los que lo importante es el dinero sin fiscalizar del que se puede echar mano para movilizaciones, propaganda y control de estructuras institucionales que ayuden a conseguir postulaciones y luego “posiciones” desde las cuales habrán de pagarse los favores de campaña, en un círculo de perversión política que alcanza a todos los partidos.

Las renuncias de funcionarios menores, tanto de la policía capitalina como de la delegación Gustavo A. Madero, son simples maniobras en busca de frenar a esos niveles las exigencias de castigo. Pero es evidente que en el actual equipo de gobierno capitalino no hay las mismas exigencias de probidad que en la anterior administración sexenal (en la que las exigencias de honestidad quedaron muchas veces practicadas en las reducidas alturas del organigrama, pero sin lograr verdaderas transformaciones estructurales), y que en diversos ámbitos del actual mando político de la ciudad de México asoman muestras de conductas frívolas y ligeras, e indicios de apetitos económicos grupales y personales. Uno de los puntos críticos de todos los gobiernos actuales (federal, estatales y de la capital del país) es el relacionado con lo policiaco, en el que convergen vicios largamente practicados y una tradición de financiamiento subterráneo de campañas electorales y colectas personales de los jefes. Una de las expresiones de esa corrupción institucionalizada se da en giros mercantiles como los llamados “antros”, históricamente sujetos (con el PRI, el PAN o el PRD en el poder) a extorsión gubernamental (policías, inspectores, licencias, etcétera) para que en ellos se puedan aceptar menores de edad y se vendan alcohol y drogas en la mayor cantidad posible.

Es deplorable, desde luego, que la muerte de jóvenes en una discoteca sea utilizada con miras electorales, pero también es lamentable que los cuadros políticos y administrativos de una presunta izquierda partidista sigan naufragando en las oleadas de la corrupción y la ineptitud.

Astillas

La dirección del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a cargo de Alfonso de María y Campos, se ha negado a establecer una mesa de negociación para atender los planteamientos del naciente Sindicato Nacional de los Trabajadores Administrativos, Técnicos y Manuales del INAH, en particular los referentes a participar en el proceso de definición de un nuevo reglamento de la Ley Orgánica de la materia, normatividad que las autoridades pretenden redactar unilateralmente. La semana pasada hubo un plantón en Chichén Itzá y tres trabajadores están en huelga de hambre, sin que la jefatura burocrática del mencionado instituto abra una posibilidad de diálogo. Ayer, miembros de la sección 3, del DF, del mencionado nuevo sindicato, repartieron afuera del Museo Nacional de Antropología volantes con información sobre su movimiento... Juan Gamiño pregunta “cuándo fue que inició el golpe de Estado gallego contra el pueblo de México”. El lector supone que hay capitales hispanos metidos en hoteles, industrias y bancos, pero también cree que “el secretario de Gobernación no es el único metido en el gabinete para administrar los negocios ibéricos y coordinar los robos a las arcas públicas”... Pancho Mora, quien se autodenomina Sheriff de La Laguna, escribe “desde las indómitas llanuras de Torreón” para proponer que, aprovechando la próxima celebración, pomadosa y falsaria, del centenario de la Revolución Mexicana, y el hecho de que asoma a la política nacional nuevamente el apellido Madero (con el senador panista que coordina a sus compañeros en sustitución del heredero de otro heredero de apellido de hacendado, Creel), se empiece a discutir “si hubo la tal revolución, quiénes chaquetearon y, en un punto central, el papel traicionero de Francisco I. Madero”. Villista de convicción, Mora asegura que Madero mantuvo intacta la estructura del país y a buen resguardo los intereses de los miembros de su clase económica y social, pues “él sólo quería sentarse en la sillita” y practicar “algo así como ‘sale el PRI y llega el PAN’; la misma gata, pero revolcada y mejorada”... Luego de dos años, el programa de discusión política Plazaneta ha dejado de pasar los sábados, de 11 a una en ABC Radio, ahora dirigida por el ex legislador federal Eduardo Andrade. La emisión (que según sus productores tenía la más alta audiencia de los fines de semana) era coordinada por un grupo de jóvenes politólogos pertenecientes a diversas universidades y corrientes de pensamiento. Uno de ellos, Alejandro Encinas Nájera, considera que el país está sufriendo un retroceso en cuanto a su vida democrática y que hay una “ofensiva por parte del gobierno federal en busca de uniformar a su conveniencia las voces que se expresan en la radio”...Y, mientras la Iglesia católica mueve parte de sus bases, vestidas de blanco, en protesta pública contra el aborto, ¡hasta mañana, con López Obrador asumiendo la dirección estatal del PRD en Tabasco (José Ramiro, no Andrés Manuel)!

http://www.jornada.unam.mx/2008/06/23/index.php?section=opinion&article=004o1pol

Rayuela

El futuro con el que juegan los especuladores no es el del petróleo, sino el de la especie humana.