miércoles, 2 de julio de 2008

Estremecedora clausura del homenaje a Salvador Allende en el Metropólitan

■ Con puños izquierdos en alto, el público siguió las notas de Quilapayún y Los Folkloristas

■ Al iniciar el concierto dedicaron un minuto de silencio al presidente chileno y otros luchadores

■ Los temas Yo me muero como viví y Tierra mestiza provocaron gritos y aplausos de los asistentes

Jorge Anaya



Quilapayún y Los Folkloristas lograron convertir –la noche del pasado viernes– el teatro Metropólitan en territorio libre de América durante el concierto que cerró el emotivo homenaje a Salvador Allende Foto OCESA

La libertad vuela en las notas de una canción. Así como el pueblo italiano, en tiempos de la ocupación austriaca, coreaba con Verdi Va’, pensiero, sull’alli dorate, la noche de este viernes el pueblo latinoamericano entonó “¡Vuela tu vuelo, paloma mía!” junto a Quilapayún y Los Folkloristas en el emotivo final del homenaje a Salvador Allende en el teatro Metropólitan.

Porque de evocar a Allende y salvar a América Latina de quienes “quieren venderla en subasta pública” se trataba, según el guión de Hiquíngari Carranza, que fue rubricado con gritos de “¡El petróleo es nuestro!” y “¡La patria no se vende, se defiende!”, como queriendo decir que la globalización neoliberal no es sino el nuevo rostro del poder imperial que en 1973 asesinó al presidente que encarnaba los sueños no sólo de los chilenos, sino de millones de personas en todo el orbe.

La mecha tardó en prender, porque el guión –leído con solvencia y devoción por Luisa Huertas, Angelina Peláez, Óscar Narváez y Víctor Huggo Martín– se entretuvo en innecesarias comparaciones entre este tiempo y hace un siglo –1908, año en que nació Allende–, cuando “no había celulares ni iPods”, seguidas por gastados elogios que dejaron al doctor en el pedestal de prócer en vez de mostrarlo, sobre todo a los jóvenes y niños, como el entrañable ser humano que fue. Las imágenes proyectadas reproducían momentos importantes de la vida del presidente y de la traición pinochetista, pero, quizá por la falta de sonido, no lograron crear el efecto previsto.

La música misma demoró en cumplir su objetivo. Los Folkloristas comenzaron con aires indígenas, Quilapayún abrió con El Santo Padre, de Violeta Parra; ejecuciones impecables, pero frías. La idea de colocar un grupo a cada lado de la pantalla y oscurecer al que estaba en receso tampoco fue muy afortunada; uno hubiera deseado verlos abarcando el escenario en unidad, como ocurrió, por ejemplo, en aquel memorable concierto Inti + Quila, en el auditorio Víctor Jara de Santiago.

El público tardaba en entrar en clima y ni siquiera la trepidante Canción final de la Cantata de Santa María de Iquique levantó a nadie de su asiento. Tal vez la programaron demasiado pronto, al igual que Venceremos, que la precedió. De hecho, fueron Los Folkloristas, con Yo me muero como viví, Vamos a andar y Canto de libertad, los que provocaron las primeras palmas, pero el parteaguas de la noche fue la poesía: el Canto a la pobreza, de Neruda.

Duelo a todo pulmón

Quila abordó Ventolera, en la que siete sonoras palmas acentúan el duelo de guitarras y charangos, y luego Allende y La patria crearon una atmósfera solemne. Entonces el grupo mexicano interpretó por primera vez La paloma, el chileno respondió con La muralla, ambas cantadas a todo pulmón por cientos de los presentes, y de ahí en delante público y artistas vibraron al unísono.

El tema Tierra mestiza, de Gerardo Tamez, levantó gritos de “¡Viva México!”, y Quilapayún ligó dos números en los que la sátira política se pone a bailar con sabrosura –Tío caimán y La batea–, como recordando con Iván Ilich que la revolución se hace con la sonrisa en los labios.

El guión se desplazó a las inquietudes del presente y a la evocación de los luchadores latinoamericanos por los que al despuntar el concierto se había pedido un minuto de silencio –una larga lista que incluía desde Cuauhtémoc y Túpac Amaru hasta Camilo Torres, el Che Guevara y, por supuesto, Salvador Allende–, sin faltar la obligada y ovacionada referencia a cierta presidencia ilegítima.

Quilapayún cerró –no podía ser de otro modo– con El pueblo unido jamás será vencido, ya con la sala en plena ebullición de puños izquierdos en alto y luces encendidas, y para el encore ambos grupos finalmente rompieron el plano y se combinaron en una estremecedora redición de La paloma, que fue saludada con un estruendoso “¡Mé-xi-co-Chi-le, Mé-xi-co-Chi-le…!”

Y así, lo que no lograron el discurso ni la imagen lo consiguió, como siempre, la canción. Los niños que en hombros de sus padres vivieron esa culminación recordarán por siempre esa noche de viernes en que el pensamiento voló en alas doradas y el teatro Metropólitan se convirtió, con todo y su pesada decoración neoclásica, en territorio libre de América.

http://www.jornada.unam.mx/2008/06/29/index.php?section=cultura&article=a03n1cul

Mar de Historias

Cristina Pacheco

Cadenas
Angelina se detiene ante el puesto de periódicos y mira las fotografías de las muchachas y los jóvenes que murieron en el antro News Divine. A estas horas ya están sepultados, pero en las imágenes sus cuerpos siguen rígidos, tendidos a media calle y cubiertos con sábanas blancas. Cerca quedaron un tenis nuevo, una zapatilla jaspeada, un monedero rojo que tal vez guarde boletos del Metro y una llave. “No llegues tarde como la otra vez”.

Esos objetos tan comunes la llevan a imaginarse la cantidad de sentimientos que debieron experimentar esos muchachos en los minutos previos a su muerte: sorpresa, incredulidad, sofoco, angustia, terror.

Angelina se estremece sólo de pensar en qué habría sentido ella si se hubiera visto en la necesidad de reconocer bajo la sábana blanca a alguno de sus hijos. Le da gracias a Dios de que ni Lucila ni Sergio estén ya en edad de asistir a los antros, pero le preocupa Raziel. En los fines de semana que no lo contratan para ser chambelán de quinceañeras, trabaja como cadenero en un lugar semejante al News Divine.

A ella nunca le agradó que su hijo aceptara esa ocupación tan fatigosa y mal pagada. Ahora, después de lo que sucedió, la aborrece porque sabe cuán peligrosa puede ser. Hará a Raziel prometerle que nunca más se empleará de cadenero. Prefiere que se vaya a las talachas o a cargar bultos en los mercados que verlo controlar la entrada a las puertas de un antro.

En las páginas centrales de un periódico Angelina ve otras fotografías del News Divine. Entre más las observa menos comprende cómo pudieron caber en un espacio tan reducido cientos de jóvenes ansiosos de divertirse, tocarse, celebrar el fin de cursos. “Se me pasó bien rápido el semestre”. Menos logra imaginarse cómo será de ahora en adelante la vida de los padres y los hermanos de las víctimas; lo que sentirán al ver las sábanas blancas en sus camas vacías, sus ropas colgadas, sus mochilas, sus celulares donde tal vez quedaron mensajes. “¿Nos vemos el viernes en el News?”

En el ángulo inferior de la página observa la imagen de las escaleras blancas, estrechas y sin barandal que conducían a la planta alta del News Divine. Le viene a la cabeza algo de lo que leyó en algunas crónicas de la tragedia en la Nueva Atzacoalco. “Me dijo que se iba con sus amigos a comer pizza”… “Subimos para ver si encontrábamos a nuestros amigos en la parte de arriba”… “Pensamos que regresaría como a las 10”… “Habrá un operativo, conserven la calma: salgan en orden”… “Nos alegramos cuando oímos que la entrada sería gratuita el próximo viernes”... “Apaguen las luces y el aire acondicionado”… “Los policías ya no nos permitieron salir”... “Desde la inspección inicial notamos que la única puerta de emergencia estaba clausurada con cajas de cerveza”... “Sentí mucho calor y miedo porque casi no podía respirar”… “La joven de l6 años cayó y rodó por las escaleras”… “Los muchachos que trataban de salvar sus vidas le pasaron por encima”… “Le gritábamos: ‘¡No te duermas, no te duermas!’”... “Los policías nos dieron de garrotazos”...

“¡Espérame!, gritaba mi amiga, pero después ya no la vi”… “Hijas de la chingada, culeras, súbanse al camión de una vez”... “En el Ministerio Público nos hicieron quitarnos la ropa y dar vueltas con los brazos en alto”.

De todo lo que ha estado leyendo sobre la tragedia hay un dato que obsesiona a Angelina: “Uno de los 12 fallecidos trabajaba como cadenero.” Desde que la leyó no ha dejado de identificarse con la madre de ese muchacho. Quizás su hijo haya tenido la misma edad y los mismos sueños que Raziel.

Angelina se alegra al pensar que el próximo domingo Raziel irá a visitarla a su casa. El gesto de dicha se le amarga cuando recuerda que los cuartos que le fincó Bruno, en paz descanse, ya no son tan suyos. Es una desgracia, pero algo insignificante en comparación con la que sufren los familiares de las víctimas. “Le dimos permiso porque nunca nos imaginamos que del baile la sacarían muerta”. Nadie habla de otra cosa, ni siquiera Rolando, que es tan apático.

II

Rolando es su yerno, el esposo de Lucila. Viven con ella desde que Angelina enviudó. Le dijeron que permanecerían a su lado mientras lograba superar el dolor de la pérdida. De eso han pasado ya cinco años y Lucila y Rolando siguen allí. En ese tiempo se han ido adueñando de todos los espacios hasta dejarle sólo un cuarto, y sus relaciones, que nunca fueron buenas, se han vuelto muy difíciles.

Los esposos discuten a cada rato. Lucila le reclama a su marido que sea incapaz de conseguirse un buen empleo para que la libere de trabajar en la pollería. Él le responde con acusaciones y burlas. Angelina procura mantenerse ajena a esos conflictos y sólo interviene cuando la pareja está a punto de llegar a las manos. Entonces su hija la tacha de meter cizaña entre ella y Rolando: “Como tú estás sola te molesta que yo tenga marido.”

Angelina no puede menos que echarse a llorar.

Rolando se conmueve pero su hija no: llama a su madre “malagradecida” por no reconocerles el sacrificio que hacen viviendo con ella; jura que pronto se irán y entonces Angelina sabrá lo que es la soledad, porque de sus otros hijos, Sergio y Raziel, no debe esperar nada.

Angelina huye a su cuarto y allí se queda sin atreverse a encender la luz, esperando el momento en que todo vuelva a quedar en calma. Mientras llega, reflexiona y acaba por comprender que la agresividad entre la pareja es irritación por su presencia. Les estorba y si pudieran la enviarían a un asilo. No le extraña que su yerno lo piense, sino que su hija lo secunde. Angelina interpreta esa adhesión como un señal de desamor.

III

Para evitarse las malas caras, las discusiones y las amenazas, Angelina sale temprano y permanece lo más posible fuera de su casa. Tiene un buen pretexto: vender todas las gelatinas que prepara en su cuarto. Las ventas son tan malas que acaba por rematarlas en los alrededores de las escuelas, pero hay días en que ni ese recurso la favorece.

Cuando vuelve, por lo general encuentra la casa sola; pero si de casualidad están allí Rolando y Lucila, pasa de largo a su refugio sin que ninguno de los dos le pregunte cómo le fue o si quiere acompañarlos a la mesa. Cena en su cuarto un pan dulce o un tamalito que compra afuera de la iglesia. Mientras come recuerda las conversaciones que sostenía con Bruno. Era 14 años mayor que ella. Convencido de que moriría antes, quiso dejarle la casa que él mismo construyó para que tuvieran un techo seguro ella y sus tres hijos.

Sergio no la visita porque le falta tiempo: es chofer de un chimeco y los domingos atiende unos baños públicos. Su esposa, Clara, antes le llevaba a sus nietos, pero dejó de hacerlo cuando Lucila le dijo, medio en broma, que de seguro sus visitas eran un plan para convencer a doña Angelina de que les heredara la casa a los niños.

Desde que Lucila y Rolando viven con ella, Raziel la frecuenta muy poco. Ella le habla por teléfono a la agencia de chambelanes. A veces tiene la suerte de encontrarlo y aunque esté a mitad de un vals su hijo acude a contestarle. En la última conversación le prometió que iría a visitarla el próximo domingo.

Espera con ansia el momento de verlo y arrancarle la promesa de que nunca volverá a trabajar como cadenero en un antro. Que le haga la lucha en otra cosa, aunque gane menos, con tal de que no se exponga a ningún peligro.

Angelina sabe que hace tiempo su hijo menor tenía planeado irse a Estados Unidos, y teme que vuelva a pensarlo cuando ella le pida que ya no trabaje de cadenero. La idea de que en ese caso dejaría de verlo le causa mucho dolor. Piensa otra vez en los padres de los muertos en el News Divine, en lo que sentirán sus padres cuando vean las sábanas blancas sobre las camas vacías.

Tal vez para consolarse, esos padres imaginen que sus hijos están haciendo un viaje muy largo del que algún día regresarán. Ella lo pensaba cuando Bruno murió. Lo sigue haciendo, pero ya no lo espera. La vida de los pobres, concluye Angelina, se parece al túnel que se formó en el News Divine: unos los empujan para expulsarlos, otros les cierran todas las puertas para no dejarlos salir y el resultado es el agobio y la asfixia.

http://www.jornada.unam.mx/2008/06/29/index.php?section=sociedad&article=040o1soc

Manifestaciones contra McCain y la guerra en Irak en reunión de latinos

■ En el mismo foro, Obama critica la construcción del muro en la frontera con México

■ Su discurso fue interrumpido tres veces por mujeres que exigieron el retorno de las tropas de EU

■ Admite el republicano que la intervención “fue mal manejada”, y agrega que “estamos ganando”

■ “El camino a la ciudadanía de indocumentados” será su prioridad, promete el aspirante demócrata

Afp



El virtual candidato presidencial republicano, que en pantalla se ve visiblemente incómodo, es interrumpido por una mujer que se manifiesta contra la ocupación de Irak y por el retorno de las tropas estadunidenses
Foto: Reuters

Washington, 28 de junio. Con pancartas como “McCain = Guerra” y “Criminal de guerra”, el virtual candidato presidencial republicano John McCain tuvo que retomar cuatro veces su discurso este sábado en esta capital, durante la clausura de la reunión anual de la influyente Asociación Nacional de Funcionarios Electos Latinos (NALEO, por sus siglas en inglés) cuando fue interrumpido por protestas contra la guerra en Irak, en inglés y en español.

“Estos hombres y mujeres son mis hermanos y hermanas”, decía McCain al referirse a los soldados de origen hispano en las fuerzas armadas estadunidenses, cuando una mujer lo interrumpió y señaló que el aspirante presidencial del Partido Republicano no representa a Arizona, por el cual es senador, porque este estado quiere un candidato “pacifista”.

Luego, otra mujer salió de entre el público para denostar al senador que apoyó la invasión a Irak, con un cartel escrito con pintura negra y plateada sobre fondo rosa que decía “McCain = Guerra”. La pacifista fue sacada del recinto.

Cuando su voz apenas dejaba de escucharse desde fuera del lugar, una tercera mujer con un cartel que rezaba “Criminal de guerra”, comenzó a gritar: “Traiga nuestras tropas a casa. Usted tiene el poder para hacerlo”.

El candidato, visiblemente incómodo, continuó su exposición en el evento en que también participó su rival demócrata, Barack Obama, y posteriormente recibió preguntas sobre la invasión.

“La guerra en Irak fue terriblemente mal manejada. Adoptamos esta nueva estrategia (la actual, a propuesta suya) y estamos ganando”, argumentó McCain, cuando un hombre que se hizo pasar por periodista surgió entre los reporteros acreditados gritando: “El envío de refuerzos falló, el envío de refuerzos falló”.

Obama, al hablar sobre la ocupación de Irak, dijo que hay que “llevar a la guerra a un respetable, responsable y honroso final”, en medio de aplausos de unos 400 asistentes al acto.

El virtual candidato del Partido Demócrata también dijo que el gasto de una semana en la guerra equivale a la ayuda exterior que Estados Unidos provee anualmente para América Latina.

En la reunión de la NALEO se habló sobre la la reforma migratoria. McCain dijo que este asunto “será una prioridad principal, ayer, hoy y mañana”. Además, recordó que no fue aprobado un proyecto de reforma que promovió junto con el influyente senador demócrata Edward Kennedy.

“No vamos a tener éxito en el Congreso hasta que hayamos convencido al pueblo estadunidense de que hemos asegurado nuestras fronteras”, agregó McCain.

De su lado, Obama quien señaló que el voto hispano será clave en las elecciones presidenciales de noviembre, dijo que Estados Unidos “no ha sido serio en resolver este problema” de la inmigración, en un país donde viven unos 12 millones de indocumentados.

Una reforma que permita un “camino a la ciudadanía” para los indocumentados “será una de mis prioridades desde mi primer día” en la Casa Blanca, expresó.

El aspirante demócrata criticó la construcción de un muro en la frontera con México para detener el ingreso de migrantes sin documentos, pero al mismo tiempo sostuvo que “hay algunas áreas en donde las barreras tienen sentido”.

http://www.jornada.unam.mx/2008/06/29/index.php?section=mundo&article=028n1mun

Desastre, si AN compra votos para la reforma petrolera: Monsiváis

■ Se acabaría la “confianza política mínima” que queda, dice el escritor en foro de artistas

■ Hay un “debate nacional serio” que echó por tierra la tesis de que la población no tiene capacidad para opinar

■ Con Arnaldo Córdova, Antonio Gershenson y Rolando Cordera respondió inquietudes sociales

Andrea Becerril

Si la reforma para abrir Petróleos Mexicanos (Pemex) al capital privado se logra en el Senado con la compra de los 11 votos que hacen falta al PAN para lograr la mayoría requerida, quedará claro que se impuso la fuerza y se acabará con la “confianza política mínima” que aún queda, advirtió el escritor Carlos Monsiváis al participar en el primer foro abierto sobre la reforma energética, organizado por el grupo Farándula.

Resaltó que hay “un debate nacional muy serio” sobre el petróleo, que la sociedad abrió al considerar que debe intervenir en todo aquello que le concierne. Es una discusión –dijo– que “está incorporada ya a las buenas costumbres”, y ha sido particularmente fértil porque ha probado que el Ejecutivo mandó un proyecto para reformar Pemex sin bases de sustentación.

En lugar de baile, los ciudadanos que ayer asistieron al salón Los Ángeles cuestionaron las iniciativas de Felipe Calderón sobre la paraestatal y formularon varias inquietudes que respondieron, al igual que Monsiváis, los académicos Arnaldo Córdova y Rolando Cordera, así como Antonio Gershenson, especialista en temas energéticos.

El foro organizado por Farándula, organización conformada por profesionales del medio artístico, lleva por nombre “Petróleo para principiantes, todo lo que siempre quisiste saber y no te atreviste a preguntar”, y permitió a hombres y mujeres de diversas edades expresar muchas de sus dudas sobre la veracidad de la propaganda oficial respecto a Pemex, en especial si es cierto que el petróleo se va a acabar pronto, pero también en torno a la preocupación por el riesgo de que el PAN logre “convencer” a 11 senadores del PRI o de otros partidos para que apoyen su reforma.

Maiceo y cañonazos de dinero

“Sabemos que quieren maicear” a los legisladores, que habrá cañonazos de dinero, inquirieron algunos de los participantes. El economista y politólogo Rolando Cordera expuso que no considera que la compra de legisladores pueda funcionar, “y no porque los maiceables sean muy decentes”, sino porque la mayoría de los políticos están viendo hacia 2009, e incluso 2012, y no están dispuestos a “cargar con la losa de una imposición”.

Por su parte, Monsiváis expresó que desde luego no es un despropósito, que bien podría darse ese escenario, pero precipitar la votación sería un desastre, porque “está en juego la credibilidad de una sociedad”.

“Si se da una imposición de este tipo no habrá diálogo nacional de ninguna manera, porque quedará claro que aquí todo se resuelve por la fuerza y las armas de la compra, que también son armas”.

Antes, durante una intervención inicial, el escritor resaltó que en este 2008 se rebasaron aquellas ideas de siglos pasados resumidas en la frase: “desdichado pueblo mexicano, callar no puede, obedecer no quiere”, o más recientes, como respuesta del ex presidente Zedillo: “los pobres no votan”, y se rebasó también la tesis de “los dirigentes de los expertos”, quienes sostuvieron que “no toca a la población opinar porque está fuera de sus capacidades”.

Este año –insistió– se hizo a un lado aquello de que “para qué te enteras, si no sirve de nada; para qué te molestas en protestar, si tu destino es el silencio, la frustración, la represión o la cárcel o campañas de linchamiento moral”.

Todo ello estalló, y de pronto, sin que hubiera ningún consenso, se vio claro que todos tenemos derecho a expresar puntos de vista, “que la opinión pública tiene derecho a opinión, y ese es el punto medular”, y esa opinión, que puede ser absolutamente variada, ha empezado a mostrarse en todo lo concerniente al debate petrolero.

“Hay reuniones en las que, de pronto, me siento en el Senado”, recalcó entre risas del auditorio. Destacó que todos han aprendido términos nuevos, memorizado cifras y, sobre todo, la población está adquiriendo algo que no tenía: un punto de vista que quiere tener resonancia, que quiere tener consecuencias.

Puede ser el destino del fondo petrolero, la tragedia de News Divine o la violencia, pero el debate ya está ahí y no se va a poder evitar que siga, pues “ya se incorporó a las buenas costumbres”.

En el caso de las iniciativas de Calderón –insistió–, “el debate ha sido particularmente fértil, porque ha probado que el Ejecutivo manda un proyecto, no diría hecho sobre las rodillas, porque no tiembla tanto, pero sí uno que no tiene bases de sustentación, hasta donde alcanzo a comprender. Un proyecto que suponía que el candor es la característica de la población y que iba a creer lo de los bonos petroleros”.

Era –recalcó– “una incitación a vendernos de nuevo la Catedral y el Palacio Nacional, y un proyecto que además no respeta los hechos, como ha probado la mayoría de los participantes; una iniciativa defendida por funcionarios o por funcionarios de empresa, que supongo son desinteresados, libres y gratuitos”.

A su vez, Antonio Gershenson y Arnaldo Córdova recalcaron las inconsistencias de la propuesta gubernamental para abrir Pemex. El primero detalló que durante el foro de discusión en el Senado, en el que participó hace unos días, quedó claro que aunque el PAN llevó a tres de los ponentes –el tema era la petroquímica–, sólo un funcionario intentó defender la iniciativa de Calderón.

El doctor Córdova, en tanto, explicó que la propuesta gubernamental viola las disposiciones constitucionales que establecen la propiedad del Estado sobre sus recursos energéticos, y mediante trampas en una legislación secundaria pretenden poner en manos privadas la refinación y distribución de hidrocarburos.

Hay tal descuido en las cinco iniciativas que se violenta lo establecido en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), acuerdo en el que México acordó una reserva, para dejar fuera sus recursos energéticos.

Sin explorar, 80% del territorio

Gershenson fue el encargado de responder a la inquietud de varios asistentes al foro en torno a la afirmación gubernamental de que el petróleo se agotará pronto. Dijo que aunque se trata de un recurso no renovable, no se puede predecir nada, y en el caso específico de México, falta por explorar 80 por ciento del territorio.

Igualmente, Cordera contestó una pregunta sobre “los recursos ideológicos” requeridos para parar la reforma privatizadora. Explicó que primero debe reconocerse que también se necesitan recursos políticos y, sobre todo, algo que tiene que ver con “este redescubrimiento de que hay intereses nacionales que pueden juntar los intereses particulares en determinado momento”.

Hay que utilizar –recalcó– las armas de la razón y del sentimiento que ya se puede llamar nacional y, al mismo tiempo, insistir en la vía constitucional pacífica, respetando los órganos de decisión del Estado. Lo que no quiere decir renunciar a la movilización ni a la exigencia, ni nada”.

Monsiváis señaló que nunca pensó estar en una reunión de este tipo y con ese tipo de temas, como reserva, excedentes; hace 10 años –dijo– se hubiera lanzado de inmediato hacia la puerta de salida. “Ahora me han retenido con interés y con entusiasmo, y ustedes también. Estamos viendo el paso del 2006 al 2008, con una resistencia emocional, con la que yo participé, a una resistencia racional”.

http://www.jornada.unam.mx/2008/06/29/index.php?section=politica&article=003n1pol

20 años no es nada · Hernández


http://www.jornada.unam.mx/2008/07/02/index.php?section=cartones&id=5

Escuela de torturadores · Rocha


http://www.jornada.unam.mx/2008/07/02/index.php?section=cartones&id=4

Escuela panista de tortura · Helguera


http://www.jornada.unam.mx/2008/07/02/index.php?section=cartones&id=3

Escuela de tortura en Guanajuato · El Fisgón


http://www.jornada.unam.mx/2008/07/02/index.php?section=cartones&id=2

Editorial

León: tortura y cinismo
Las imágenes difundidas por el diario guanajuatense El Heraldo de León, en las que se observa a elementos del Grupo Especial Táctico (GET) de esa ciudad torturar a algunos de sus compañeros bajo las instrucciones de un extranjero, dan cuenta de una situación ilegal, inhumana, vergonzosa y condenable, que se agrava con los ominosos intentos de justificación que las autoridades locales han proporcionado al respecto.

Diversos funcionarios del ayuntamiento leonés –emanado de las filas de Acción Nacional– han desestimado las críticas suscitadas por la difusión de esas imágenes y aseguran que se trata de un “curso” establecido desde 2007 para preparar a los efectivos de la corporación ante “situaciones extremas”. El secretario de Seguridad Pública de la ciudad, Álvar Cabeza de Vaca, llegó al colmo de afirmar que en estos hechos “no hay ninguna violación de garantías individuales”, que tales prácticas son necesarias para combatir al crimen organizado con “táctica e inteligencia” y que las condiciones de dicha instrucción fueron aceptadas por todos los elementos participantes, quienes “sabían de qué se trataba”. En tanto, el alcalde de León, Vicente Guerrero Reynoso, añadió que si bien los policías reciben entrenamiento en “tácticas de tortura”, éstas no son para aplicarse con la ciudadanía, sino “para que ellos puedan resistir y hacer frente a esas situaciones”, y el director general de la policía municipal de la capital guanajuatense, Carlos Tornero Salinas, afirmó que se trata de “sensibilizar a los oficiales” a fin de que éstos dejen “de vivir en fantasías”, “maduren” y eviten caer abatidos por los criminales.

Tales afirmaciones, sin embargo, pasan por alto un elemento central que es motivo de alarma e indignación: que una corporación legal, como es la policía de León, no puede incurrir en prácticas ilegales y mucho menos institucionalizarlas entre sus miembros. Cabe recordar que la tortura es, en cualquiera de sus expresiones y sin importar a quién se le aplique, tipificada como un delito en los ámbitos estatal y federal, y proscrita por la legalidad internacional en acuerdos de los que nuestro país es signatario.

Por lo demás, el cinismo exhibido por las autoridades leonesas ante una flagrante violación a la legalidad, a la vigencia del estado de derecho y a las consideraciones humanitarias más elementales, da cuenta del cariz autoritario e irrespetuoso de las garantías individuales del grupo que detenta el poder. El “curso” del GET y sus justificaciones recuerdan, de manera inevitable, los vericuetos conceptuales elaborados por el gobierno de George W. Bush para legalizar la tortura en Estados Unidos mediante regresiones judiciales que permiten, entre otras cosas, la aplicación de tormentos “moderados” a ciudadanos de cualquier país que sean discrecionalmente considerados “combatientes enemigos”, y cuyo reflejo más atroz –pero no el único– es el trato infrahumano que han recibido los prisioneros de guerra en las cárceles de Guantánamo y de Abu Ghraib.

La presente administración federal –carente de una política en materia de derechos humanos– no sólo no ha sancionado los abusos de servidores públicos perpetrados durante el gobierno anterior, sino que ha permitido que se susciten otros, muchos de ellos cometidos por elementos policiales y militares en el contexto de la llamada “guerra contra el narcotráfico”. El hecho del que se da cuenta en los videos referidos revela, por añadidura, que algunas autoridades del país no sólo toleran la comisión de la tortura sino que la propician, al proporcionar la capacitación para llevarla a cabo. Con ello, adicionalmente, se otorga la razón a organismos humanitarios como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, que han calificado como “desolador” el panorama de México en materia de derechos humanos y han denunciado la persistencia –al amparo de la impunidad– de prácticas tan deleznables como las desapariciones forzadas y la propia tortura.

En suma, un gobierno que permite, tolera y promueve la comisión de delitos graves y que pretende justificarlos con argumentos como los mencionados es sencillamente impresentable ante el conjunto de la sociedad. Cabe exigir, pues, que las autoridades correspondientes no pasen por alto estas prácticas atroces y que las eviten, en lo sucesivo, conforme a las normativas nacionales e internacionales.

http://www.jornada.unam.mx/2008/07/02/index.php?section=opinion&article=002a1edi

Astillero

■ Hoy

■ Golpear al que protesta

■ Elba hace (otro) fraude

■ Espino confiesa

Felipe Calderón ejerce formalmente la Presidencia de la República rodeado de multitudes castrenses, refugiado en foros de concurrencia controlada, políticamente a salto de mata, asediado por los fantasmas corpóreos de su ilegitimidad de origen y su desempeño oficial profundamente contrario a los intereses popular y patrio. Ayer, por ejemplo (uno entre varios), en víspera de que se cumplan dos años de que se hizo del poder, fue necesario que elementos castrenses, distribuidos en las policías federal y estatal, así como el Estado Mayor Presidencial, enfrentaran con violencia física a ciudadanos mazahuas que exigían el cumplimiento de los acuerdos celebrados el 14 de diciembre de 2006 con el gobierno calderonista, representado por José Luis Luege, titular de la Comisión Nacional del Agua. Mexicanos agredidos y sitiados en Villa de Allende, estado de México, con lo que se deja denso testimonio de la distancia política que hay entre un ocupante precarista del Poder Ejecutivo federal y sus presuntos representados. Felipe que ni ve ni oye a quienes protestan (es más, les juega un engaño logístico con helicópteros para salir del lugar: el que toma posesión mediante actos de ilusionismo también puede salir de embrollos mediante artes de escapismo) y que se embelesa con la entrega del programa impuesto de “piso firme” en comunidades campesinas y de “entrega de microcréditos a adultos mayores”. Le acompañan la esposa, Margarita Zavala; el secretario de desarrollo social y electoral, Ernesto Cordero (hijo de oveja asistencial que en realidad es mapache); el cobrador de quincenas a título de una empresarial Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Luis H. Álvarez, y el ahijado futurista de Carlos Salinas, Enrique Peña Nieto, heredero de las cuentas morales y económicas de Arturo Montiel.

Otra integrante del heroico elenco de 2006 celebró la fecha con una nueva muestra de vocación defraudadora. La magistral Elba Esther Gordillo desplegó trucos, que para ella son de primaria, con el propósito de imponer dirigentes en la sección 9 del SNTE. No fue necesario que pusiera en acción todo el ejército de comisionados sindicales que se han especializado en hacer que cualquier derrota en las urnas acabe en los resultados oficiales con una victoria aunque sea por una diferencia de 0.56 por ciento, ni entró en contacto telefónico con gobernadores priístas para preguntarles si iban por azul o por amarillo y convencerlos de que manipularan sus existencias de votos para venderlas adecuadamente al michoacano que sería declarado ganador hubiera sido como hubiera sido. Elba fue, simplemente, la Elba de siempre: engaños, cambio de sede, acreditaciones dobles, “extravíos” de delegados, acuerdos prestablecidos y aprobados al vapor, y elecciones oscuras, manipuladas e ilegítimas. Claro, la Operación Profesora Electoral provocó un plantón de cinco horas en Zócalo-Ref..., no, perdón, en calzada de Tlalpan y protestas de votantes que denunciaban fraude. Cualquier coincidencia con 2006 es pura semejanza.

El hombre que volcó el peso del aparato gubernamental federal en favor de un heredero maniatado, y vivió políticamente para confesarlo con cinismo, fue declarado ayer, por sus correligionarios, inocente de las acusaciones de haberse enriquecido ostentosamente a su paso por Los Pinos. Miembros panistas de la comisión legislativa Fox creyeron oportuno –aprovechando que el presidente de ésta, el priísta Víctor Valencia, tiró la toalla para irse a Chihuahua– declarar a salvo al principal benefactor electoral del felipismo, en vísperas de festejar el “fraude patriótico” de dos años atrás. Otro desbocado (no expresamente Fox) de actualidad es Manuel Espino, quien en reciente entrevista con Georgina Morett, en Milenio, dijo que en 2006 él se entrevistó con 10 gobernadores del PRI para invitarlos a que practicaran el voto útil. ¿En qué momento tomó Manuel esa decisión que le “sacudía la cabeza” y le llevaba a buscar “una justificación hasta moral”? Espino confiesa: “cuando se nos desfonda la campaña después del segundo debate, cuando López Obrador pone contra las cuerdas a nuestro candidato con lo de su cuñado. Entramos a una especie de conciencia perpleja de ‘ahora qué hacemos’, y yo veía al equipo de la campaña preocupado; mientras la gente reaccionaba, yo me fui a ver a los gobernadores; no lo platiqué con Felipe”. Según los cálculos de Espino, seis mandatarios del partido de tres colores “apoyaron” a Calderón, de dos tiene duda y otros dos de plano no hicieron nada. No rechaza el ex presidente del PAN que esos priístas hubiesen “tenido el cálculo de cobrar facturas; eso ya no me tocaría a mí, y veo hoy la relación de los mandatarios del PRI con Felipe buena, cercana. Alguna vez le comenté a Felipe que algunos gobernadores se habían portado bien, pero no entré en detalle porque no era necesario (...) Creo que la contribución de los gobernadores fue más importante que la del SNTE”.

Los fantasmas del fraude electoral de 2006 siguen vivos, presentes, actuantes. Dos de julio, no se olvida.

Astillas

Divinas noticias para Joel Ortega: su jefe, Marcelo Ebrard (que de jefe de gobierno pasó a simple árbitro de la pelea superlibre entre el procurador capitalino y el secretario en capilla), lo elogió ayer ante ingenieros por “el trabajo que ha llevado a cabo siempre con valor, con lealtad, con honestidad”... El coordinador de los senadores panistas, Gustavo Madero (quien remplazó a Santiago Creel, quien desde Bucareli concedió permisos para juegos y apuestas a empresas formadas por Televisa), prefiere los juegos de azar a los debates y las consultas. Para él, la reforma petrolera calderónica es “inexorable” e “impostergable” (¡sopas, también ha de ser espiritista!) y, a partir de esas consideraciones tan democráticas, incluyentes y reposadas, se ha permitido apostar “doble contra sencillo” a que la tal reforma será aprobada “en las próximas semanas”... Y, mientras en la meca del panismo foxista, León, los policías se entrenan en torturas, ¡hasta mañana, con el anuncio de que el mes venidero habrá circo en el Zócalo (y, ¿cuándo habrá PAN?)!

http://www.jornada.unam.mx/2008/07/02/index.php?section=opinion&article=004o1pol

Rayuela

A lo que se ve, el gobernador Juan Manuel Oliva está de acuerdo en convertir a su estado en Guantajuato.
http://www.jornada.unam.mx/2008/07/02/index.php