sábado, 07 de junio de 2008
Cada año serán 20 mil más para cultivar y explotar la planta “Jatropha curcas” o “sikil`té”, de cuyos frutos se obtiene el aceite para producir el combustible natural, señaló Pedro Quijano Cabrera, presidente de la “Fundación Produce Yucatán”
Serán 20 mil hectáreas en un año las que se destinarían en Yucatán para cultivar y explotar la planta “Jatropha curcas”, más conocida en la localidad como “sikil`té”, para producir biodiesel a partir del aceite que se obtiene de sus frutos, puntualizó ayer el presidente de la “Fundación Produce Yucatán”, Pedro Quijano Cabrera.
Añadió que esta alternativa para producir combustible natural es tan viable y con futuro, que también empresarios españoles han manifestado su interés por fomentar la planta endémica en la entidad, aunque con estos inversionistas todavía no se tiene nada en concreto.
Remarcó que el cultivo de extensas superficies del “sikil`té” en nada afectará los proyectos de cultivos alimenticios, ni tampoco alterará el medio ambiente, sino al contrario, ya que los subproductos del fruto pueden ser utilizados como harina para la elaboración de tortillas y también para alimentos balanceados para consumo animal, tal como actualmente sucede en Brasil.
Cabrera Quijano adelantó asimismo que partir del lunes 9 y hasta el jueves 12 del presente, se llevará a cabo en Miami, Florida, un evento Internacional sobre las bondades de la “Jartropha”, en el que participarán investigadores y funcionarios de gobierno de varios países donde se fomenta el cultivo de la planta.
(En nuestra edición de ayer dimos a conocer que la compañía estadounidense Global Clean Energy Holdings, a través de su filial mexicana Biocom, compró un rancho de dos mil 23 hectáreas en las inmediaciones de Colonia Yucatán, comisaría de Tizimín, para cultivar la planta “Jartropha Curcas”, cuyos frutos producen un aceite a partir del cual se puede obtener biodiesel).
Al respecto, dijo que las 20 mil hectáreas a fomentar en el Estado forman parte del proyecto de la misma empresa para la zona oriente de Yucatán, con la observación de que no se deforestarán superficies, ya que el objetivo es comprar ranchos abandonados o sitios donde funcionaron potreros.
(Según se deduce de la información, si ahí funcionaron potreros, ahí se producía carne para el consumo humano, lo cual sería muy conveniente reactivar, pues es más importante comer que generar combustible para los vehículos)
Aunque el proyecto es el fomento de 20 mil hectáreas en el presente año, en mucho dependerá de los resultados que se obtengan del cultivo de las primeras dos mil hectáreas, acotó.
(20 mil hectáreas por año significa que en cinco años, por ejemplo, la superficie de cultivo del sikil’té ya abarcará 100 mil hectáreas, por lo que no es creíble que no se afecten áreas de cultivo de alimentos. Además, Yucatán tiene una superficie total de 39 mil 600 km2)
Expuso que la explotación de la planta generará mucha mano de obra en beneficio del sector social, además de que la idea es que a partir de las primeras dos mil hectáreas a fomentar, se obtengan semillas suficientes para que otros empresarios o productores accedan a ellas e incursionen en la actividad.
Destacó que la gran ventaja es que quienes produzcan el “sikil`té” tendrán un mercado asegurado para vender sus frutos.
Según Cabrera Quijano, a medida que avance el proyecto, se podrán buscar apoyos de dependencias de gobierno para, en su caso, financiar nuevos proyectos para el sector social, además de que la “Fundación Produce Yucatán” dispondría de la información tecnológica para todos los productores y campesinos en general que deseen incorporarse a estos cultivos.
Remarcó que es una alternativa muy viable, al señalar que en Brasil, por ejemplo, además del aceite para el biodiesel que se adquiere de los frutos, lo que sobra se muele y se convierte en harina para hacer tortillas y panes alimenticios para consumo humano. La cáscara, se aprovecha asimismo para elaborar alimentos balanceados para animales.
Creo que es una oportunidad para el campo yucateco fomentar extensos cultivos de la planta -observó—, ahora que las inversiones privadas son escasas, pues además de representar una alternativa para la obtención de combustible, generará empleos y otros subproductos que representan ingresos, dijo el entrevistado.
Actualmente en el país, Chiapas y Michoacán han incursionado en esta actividad.
Por otra parte, el presidente de la Fundación Yucatán Produce, dijo que el grupo Lodemo de José Antonio Loret de Mola Gómory, que está asociado con los inversionistas estadounidenses, no tiene ningún vínculo con Juan Camilo Mouriuño Terrazo, actual secretario de Gobernación y propietario de varias gasolineras en el Sureste de México.
(Rafael Mis Cobá)
http://www.poresto.net/content/view/18189/43/
sábado, 7 de junio de 2008
Una noticia del futuro: Pemex en nuestras costas
miércoles, 04 de junio de 2008
Por Delfin Quezada Domínguez
Los pobladores de la costa de Yucatán sentían que el anhelado progreso estaba llegando. Las calles de tierra eran reemplazadas por el asfalto y los proyectos turísticos empezaban a surgir. El panorama económico se pintaba alentador hasta que unos miles de barriles de crudo de la empresa PEMEX fueron a parar al mar y empezó a desdibujar el paisaje. Ahora una “marea negra” recorre las costas de la tierra del Mayab y a su paso deja las huellas de una destrucción ambiental y un pueblo pesimista. En las calles y esquinas de las comunidades pesqueras el tema de conversación es el derrame. No sólo se habla sobre los trabajos de limpieza, el daño social, económico y ambiental, sino también de las secuelas en las otras actividades que se realizan en la costa yucateca (turismo).
Mala pesca
Han pasado varios días del hecho, y al tiempo que la empresa adelanta los trabajos de limpieza, en los rostros de los pobladores se muestran las primeras secuelas sociales. Los más vulnerables son los pescadores. La Secretaría de Salud prohibió la pesca en la zona hasta segunda orden y los trabajadores del mar buscan en cada movimiento comercial la manera de ganarse “un peso”. Familias conformadas hasta por siete personas dependían de los ingresos de la pesca de langosta, camarón, sierra, meros, boquinete, robalo y otros productos del mar.
Para ellos era sencillo conseguir dinero. Salían en la mañana y regresaban en la tarde, y en los “días malos” se ganaban algunos pesos en los paseos de lancha a los turistas locales que les permitía comprar la mercancía para acompañar el pescado y los frijoles. Una actividad que le representaba a los pescadores de las comunidades afectadas que se ubican desde El Cuyo hasta Celestún ingresos suficientes al mes sólo en pesca de langosta, meros, rubias y otras especies marinas, según cálculos de un ex pescador.
Sin embargo, el pasado viernes a las 10:30 a.m. “El Tripas” llegó a la Caleta y con cara de preocupación miraba a su alrededor y al mar. Buscaba afanosamente a alguien que le ofreciera un “merito” para poder comprar el café y pan para sus hijos. En su casa, le esperaban su esposa, Cristina y sus siete hijos. “Estoy aquí para ver si alguien me pide que le cargue algo y a cambio me dé por lo menos un peso”, dijo.
Pero, no es fácil. La actividad del puerto ha disminuido y los moradores no acostumbran solicitar ayuda para cargar sus cosas. Pero, “El Tripas” no perdía la esperanza de conseguir unos pesos, o por lo menos eso había logrado el día anterior. “Con eso compré aceite y algunos huevos para acompañar los frijoles sancochados y sin sal que nos estamos comiendo”, dijo. 20 minutos del puerto en lancha, se encontraba la familia de Rosa en la otra comunidad almorzando chicharras de cerdo y agua de limón. “Tengo un mes y medio que no pruebo carne ni pescado”, dijo Rosa. Aunque se ha estado repartiendo comida a los pescadores, la oferta no supera la demanda. “¿Qué puede alcanzar 50 kilogramos de frijol y 75 kilogramos de pollo para una semana en una comunidad de casi 1,000 habitantes?”, se preguntó “Mamerto” uno de los pescadores de la Caleta.
Ese día “Mamerto” no había almorzado, pero eso no le preocupaba, por ahora su inquietud gira en torno a cuándo las autoridades de Salud van a dar la orden de pescar. La respuesta tardará porque todavía la empresa petrolera no termina de limpiar el área contaminada por el derrame, y cuando cree haber controlado una zona, aparecen otras manchas del crudo. Sin embargo, un funcionario de PEMEX, a quien no le preocupa para nada tener comida cuando amanezca, dice que “ya no hay petróleo en el mar y lo que queda por limpiar son las playas y manglares y rocas”. Como siempre, engañando a la opinión pública
A Luis, presidente del Comité Pro rescate de la Costa yucateca, le ha tocado analizar la situación con los demás moradores. Asegura que aparte de las actividades pesqueras hay un daño enorme por el derrame del crudo en el mar. Habla de niños enfermos con diarrea y vómito por la inhalación del olor del crudo, y en el peor de los casos por su contacto directo. No es para menos. Cuando el crudo llegó a las comunidades pesqueras, los niños empezaron ha manipularlo. La empresa contrató a los propios moradores, en su mayoría pescadores, para los trabajos de limpiezas y los primeros días de labores se hacían con poca seguridad, dijo.
En un informe se refiere a los daños ecológicos “aún no cuantificados” y también cuestiona el uso del dispersante Corxit que utilizó la empresa para la limpieza, el cual consideran “más tóxico que el petróleo”. Luis señaló que el manejo, supervisión y utilización del producto fue autorizado por la Autoridad Marítima de PEMEX.
Este relato que les presento pertenece a un futuro cercano, cuando PEMEX comience con la perforación, explotación y manipulación del petróleo junto a nuestras costas. ¡Cuánto se dijo que no era redituable la cantidad de petróleo monitoreada cerca de nuestras costas por el gasto que se iba invertir en esa empresa! Si no fuera por la información del siempre valiente e íntegro Diario de la Dignidad, Identidad y Soberanía POR ESTO! sobre este caso, nos hubieran tomados por sorpresa. ¡Aún tenemos tiempo para defender nuestros patrimonios (pesca y mar)! LUCHEMOS TODOS JUNTOS CONTRA ESA DESGRACIA MEDIOAMBIENTAL QUE SE APROXIMA. Los derrames de petróleos pueden dañar las partes de la cadena alimenticia, incluyendo aquellos alimentos que abastecen al ser humano. Los tipos de hábitat tienen diferentes sensibilidades a los derrames de petróleo. Todo esto está bien contemplado.
http://www.poresto.net/index.php?option=com_content&task=view&id=17731&Itemid=1
Por Delfin Quezada Domínguez
Los pobladores de la costa de Yucatán sentían que el anhelado progreso estaba llegando. Las calles de tierra eran reemplazadas por el asfalto y los proyectos turísticos empezaban a surgir. El panorama económico se pintaba alentador hasta que unos miles de barriles de crudo de la empresa PEMEX fueron a parar al mar y empezó a desdibujar el paisaje. Ahora una “marea negra” recorre las costas de la tierra del Mayab y a su paso deja las huellas de una destrucción ambiental y un pueblo pesimista. En las calles y esquinas de las comunidades pesqueras el tema de conversación es el derrame. No sólo se habla sobre los trabajos de limpieza, el daño social, económico y ambiental, sino también de las secuelas en las otras actividades que se realizan en la costa yucateca (turismo).
Mala pesca
Han pasado varios días del hecho, y al tiempo que la empresa adelanta los trabajos de limpieza, en los rostros de los pobladores se muestran las primeras secuelas sociales. Los más vulnerables son los pescadores. La Secretaría de Salud prohibió la pesca en la zona hasta segunda orden y los trabajadores del mar buscan en cada movimiento comercial la manera de ganarse “un peso”. Familias conformadas hasta por siete personas dependían de los ingresos de la pesca de langosta, camarón, sierra, meros, boquinete, robalo y otros productos del mar.
Para ellos era sencillo conseguir dinero. Salían en la mañana y regresaban en la tarde, y en los “días malos” se ganaban algunos pesos en los paseos de lancha a los turistas locales que les permitía comprar la mercancía para acompañar el pescado y los frijoles. Una actividad que le representaba a los pescadores de las comunidades afectadas que se ubican desde El Cuyo hasta Celestún ingresos suficientes al mes sólo en pesca de langosta, meros, rubias y otras especies marinas, según cálculos de un ex pescador.
Sin embargo, el pasado viernes a las 10:30 a.m. “El Tripas” llegó a la Caleta y con cara de preocupación miraba a su alrededor y al mar. Buscaba afanosamente a alguien que le ofreciera un “merito” para poder comprar el café y pan para sus hijos. En su casa, le esperaban su esposa, Cristina y sus siete hijos. “Estoy aquí para ver si alguien me pide que le cargue algo y a cambio me dé por lo menos un peso”, dijo.
Pero, no es fácil. La actividad del puerto ha disminuido y los moradores no acostumbran solicitar ayuda para cargar sus cosas. Pero, “El Tripas” no perdía la esperanza de conseguir unos pesos, o por lo menos eso había logrado el día anterior. “Con eso compré aceite y algunos huevos para acompañar los frijoles sancochados y sin sal que nos estamos comiendo”, dijo. 20 minutos del puerto en lancha, se encontraba la familia de Rosa en la otra comunidad almorzando chicharras de cerdo y agua de limón. “Tengo un mes y medio que no pruebo carne ni pescado”, dijo Rosa. Aunque se ha estado repartiendo comida a los pescadores, la oferta no supera la demanda. “¿Qué puede alcanzar 50 kilogramos de frijol y 75 kilogramos de pollo para una semana en una comunidad de casi 1,000 habitantes?”, se preguntó “Mamerto” uno de los pescadores de la Caleta.
Ese día “Mamerto” no había almorzado, pero eso no le preocupaba, por ahora su inquietud gira en torno a cuándo las autoridades de Salud van a dar la orden de pescar. La respuesta tardará porque todavía la empresa petrolera no termina de limpiar el área contaminada por el derrame, y cuando cree haber controlado una zona, aparecen otras manchas del crudo. Sin embargo, un funcionario de PEMEX, a quien no le preocupa para nada tener comida cuando amanezca, dice que “ya no hay petróleo en el mar y lo que queda por limpiar son las playas y manglares y rocas”. Como siempre, engañando a la opinión pública
A Luis, presidente del Comité Pro rescate de la Costa yucateca, le ha tocado analizar la situación con los demás moradores. Asegura que aparte de las actividades pesqueras hay un daño enorme por el derrame del crudo en el mar. Habla de niños enfermos con diarrea y vómito por la inhalación del olor del crudo, y en el peor de los casos por su contacto directo. No es para menos. Cuando el crudo llegó a las comunidades pesqueras, los niños empezaron ha manipularlo. La empresa contrató a los propios moradores, en su mayoría pescadores, para los trabajos de limpiezas y los primeros días de labores se hacían con poca seguridad, dijo.
En un informe se refiere a los daños ecológicos “aún no cuantificados” y también cuestiona el uso del dispersante Corxit que utilizó la empresa para la limpieza, el cual consideran “más tóxico que el petróleo”. Luis señaló que el manejo, supervisión y utilización del producto fue autorizado por la Autoridad Marítima de PEMEX.
Este relato que les presento pertenece a un futuro cercano, cuando PEMEX comience con la perforación, explotación y manipulación del petróleo junto a nuestras costas. ¡Cuánto se dijo que no era redituable la cantidad de petróleo monitoreada cerca de nuestras costas por el gasto que se iba invertir en esa empresa! Si no fuera por la información del siempre valiente e íntegro Diario de la Dignidad, Identidad y Soberanía POR ESTO! sobre este caso, nos hubieran tomados por sorpresa. ¡Aún tenemos tiempo para defender nuestros patrimonios (pesca y mar)! LUCHEMOS TODOS JUNTOS CONTRA ESA DESGRACIA MEDIOAMBIENTAL QUE SE APROXIMA. Los derrames de petróleos pueden dañar las partes de la cadena alimenticia, incluyendo aquellos alimentos que abastecen al ser humano. Los tipos de hábitat tienen diferentes sensibilidades a los derrames de petróleo. Todo esto está bien contemplado.
http://www.poresto.net/index.php?option=com_content&task=view&id=17731&Itemid=1
“El país necesita científicos; se deben atraer con libros amenos”
■ Se presentó Breve historia de la astronomía en México, de la periodista Norma Ávila
■ Los gobernantes desconocen el significado de la ciencia, por eso la menosprecian y recortan el presupuesto, criticó José Franco López, director del Instituto de Astronomía
Merry MacMasters
“México necesita científicos, y una forma de atraerlos es mediante libros amenos que hablen de ciencia”, expresó Norma Ávila Jiménez durante la presentación de Breve historia de la astronomía en México (2007), primer esfuerzo editorial conjunto del Instituto de Astronomía y la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La periodista especializada en ciencia se interesó por coordinar el volumen de 64 páginas porque está dirigido a los jóvenes, a quienes “hay que traer a la ciencia”. Son coautores Jesús Galindo Trejo, Marco Arturo Moreno Corral y Arcadio Poveda Ricalde.
Ávila Jiménez reconoció que en México “la ciencia está olvidada desde hace varios años. Es urgente que reciba más presupuesto, porque para ser un país de primer mundo tiene que desarrollar la ciencia. Si no, no pasamos del tercer mundo. A veces el gobierno prefiere comprar tecnología en lugar de generar la propia y de desarrollar la ciencia que tenemos”.
Para José Franco López, director del Instituto de Astronomía, “el poco conocimiento que tienen nuestros gobernantes del significado de la ciencia y el arte ha hecho no sólo que lo menosprecien, sino que disminuyan los presupuestos para educación pública superior, ciencia, tecnología y arte. Esto debe ser revertido; la única manera de cambiar es crear conciencia en la población”.
México tiene una tradición astronómica muy antigua que se remonta a sus antepasados mayas, recordó el físico Juan Tonda Mazón. En efecto, en el libro se habla de la capacidad de los especialistas nacionales para construir instrumentos astronómicos, y se habla de tres en especial, cuyo equipo fue liderado por mexicanos. Uno, que ya está instalado, es el telescopio de Canarias, que se encuentra en la Isla de Palma, cuyo espejo es de 10 metros de diámetro.
También se menciona el gran telescopio milimétrico –50 metros de diámetro en el espejo–, que pronto se echará a andar en la Sierra Negra de Puebla. Localizado a 4 mil 500 metros de altura, con esta parábola se podrán detectar las ondas de radio que emiten los cuerpos celestes, así como sistemas solares.
La crítica de arte Ingrid Suckaer conoció a Norma Ávila debido a su mutua admiración por el trabajo del pintor Rufino Tamayo, “uno de los artistas mexicanos que más se impactó con el manto celeste y que más ha abordado el trabajo de la astronomía”. Suckaer es autora de la primera biografía sobre Tamayo, mientras Ávila dedicó su tesis de maestría en historia del arte al oaxaqueño y su relación con el universo, cuyo estudio está apuntalado por la investigación científica.
Inspiración y saber en la obra de Tamayo
De acuerdo con Suckaer, la tesis de Ávila “hará a un lado los prejuicios que muchas veces se hacían de la obra de Tamayo relacionada con el universo, que se ha dicho era más bien una inspiración. Mediante el trabajo de Ávila se constata que si bien había una gran inspiración, existía también conocimiento e influencia real de la astronomía en su obra”.
No obstante la “brevedad” del libro en cuestión, Suckaer lo ha imaginado como “un guión curatorial, como el antecedente para hacer una gran exposición en México sobre el desarrollo de la astronomía”. En vista de que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura instituyó 2009 como el Año Internacional de la Astronomía, Suckaer trajo a colación la posibilidad de involucrar a los artistas contemporáneos “para que vean y celebren el universo”.
José Franco López acotó que ya se contempla un nuevo documento, porque en 2009 no sólo se conmemoran los 400 años de la primera observación hecha por Galileo Galilei con un telescopio, sino también se celebra el año de la evolución, por ser el año de Darwin.
De hecho, “vamos a hacer una obra más grande, no sólo de la astronomía, sino de todas las aportaciones que ha hecho esta universidad a nuestro país. El año 2010 no sólo va a ser el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, también será el centenario de la nueva fundación de esta universidad. En 1910, cuando el país se convulsionó para hacer una revolución, en ese momento se fundó esta nueva versión de la universidad. La UNAM debe decirle al país en qué ha aportado a su desarrollo”.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/07/index.php?section=ciencias&article=a02n1cie
■ Los gobernantes desconocen el significado de la ciencia, por eso la menosprecian y recortan el presupuesto, criticó José Franco López, director del Instituto de Astronomía
Merry MacMasters
“México necesita científicos, y una forma de atraerlos es mediante libros amenos que hablen de ciencia”, expresó Norma Ávila Jiménez durante la presentación de Breve historia de la astronomía en México (2007), primer esfuerzo editorial conjunto del Instituto de Astronomía y la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La periodista especializada en ciencia se interesó por coordinar el volumen de 64 páginas porque está dirigido a los jóvenes, a quienes “hay que traer a la ciencia”. Son coautores Jesús Galindo Trejo, Marco Arturo Moreno Corral y Arcadio Poveda Ricalde.
Ávila Jiménez reconoció que en México “la ciencia está olvidada desde hace varios años. Es urgente que reciba más presupuesto, porque para ser un país de primer mundo tiene que desarrollar la ciencia. Si no, no pasamos del tercer mundo. A veces el gobierno prefiere comprar tecnología en lugar de generar la propia y de desarrollar la ciencia que tenemos”.
Para José Franco López, director del Instituto de Astronomía, “el poco conocimiento que tienen nuestros gobernantes del significado de la ciencia y el arte ha hecho no sólo que lo menosprecien, sino que disminuyan los presupuestos para educación pública superior, ciencia, tecnología y arte. Esto debe ser revertido; la única manera de cambiar es crear conciencia en la población”.
México tiene una tradición astronómica muy antigua que se remonta a sus antepasados mayas, recordó el físico Juan Tonda Mazón. En efecto, en el libro se habla de la capacidad de los especialistas nacionales para construir instrumentos astronómicos, y se habla de tres en especial, cuyo equipo fue liderado por mexicanos. Uno, que ya está instalado, es el telescopio de Canarias, que se encuentra en la Isla de Palma, cuyo espejo es de 10 metros de diámetro.
También se menciona el gran telescopio milimétrico –50 metros de diámetro en el espejo–, que pronto se echará a andar en la Sierra Negra de Puebla. Localizado a 4 mil 500 metros de altura, con esta parábola se podrán detectar las ondas de radio que emiten los cuerpos celestes, así como sistemas solares.
La crítica de arte Ingrid Suckaer conoció a Norma Ávila debido a su mutua admiración por el trabajo del pintor Rufino Tamayo, “uno de los artistas mexicanos que más se impactó con el manto celeste y que más ha abordado el trabajo de la astronomía”. Suckaer es autora de la primera biografía sobre Tamayo, mientras Ávila dedicó su tesis de maestría en historia del arte al oaxaqueño y su relación con el universo, cuyo estudio está apuntalado por la investigación científica.
Inspiración y saber en la obra de Tamayo
De acuerdo con Suckaer, la tesis de Ávila “hará a un lado los prejuicios que muchas veces se hacían de la obra de Tamayo relacionada con el universo, que se ha dicho era más bien una inspiración. Mediante el trabajo de Ávila se constata que si bien había una gran inspiración, existía también conocimiento e influencia real de la astronomía en su obra”.
No obstante la “brevedad” del libro en cuestión, Suckaer lo ha imaginado como “un guión curatorial, como el antecedente para hacer una gran exposición en México sobre el desarrollo de la astronomía”. En vista de que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura instituyó 2009 como el Año Internacional de la Astronomía, Suckaer trajo a colación la posibilidad de involucrar a los artistas contemporáneos “para que vean y celebren el universo”.
José Franco López acotó que ya se contempla un nuevo documento, porque en 2009 no sólo se conmemoran los 400 años de la primera observación hecha por Galileo Galilei con un telescopio, sino también se celebra el año de la evolución, por ser el año de Darwin.
De hecho, “vamos a hacer una obra más grande, no sólo de la astronomía, sino de todas las aportaciones que ha hecho esta universidad a nuestro país. El año 2010 no sólo va a ser el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, también será el centenario de la nueva fundación de esta universidad. En 1910, cuando el país se convulsionó para hacer una revolución, en ese momento se fundó esta nueva versión de la universidad. La UNAM debe decirle al país en qué ha aportado a su desarrollo”.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/07/index.php?section=ciencias&article=a02n1cie
Editorial
Crisis alimentaria: paliativos e indolencia
La reunión cumbre convocada en Roma por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) concluyó el jueves con un compromiso raquítico entre los participantes para solucionar la crisis alimentaria mundial, lo que deja entrever la sordera de los países ricos ante los severos cuestionamientos que, a lo largo de tres días, fueron dirigidos al manejo global de la agricultura en los últimos años.
En una resolución que generó polémica por carecer de sustancia, los integrantes de la FAO –con resistencias de un frente integrado por Argentina, Ecuador, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, que consideraron que el encuentro no generó “un diagnóstico objetivo”– acordaron reducir “a la mitad” el número de personas desnutridas en el mundo –calculadas en 850 millones– para el año 2015; instaron a tomar “medidas urgentes para combatir los impactos negativos del alza del precio de alimentos en los países más vulnerables” y exhortaron a no emplear los productos alimentarios “como instrumentos de presión política y económica”.
En el mismo documento, algunas de las naciones miembros solicitaron la liberalización del comercio agrícola e invitaron a hacer “estudios en profundidad” sobre los biocombustibles, con lo que reafirman sus intenciones de dejar a amplias franjas de la población mundial a merced de los vaivenes del mercado y de las presiones de los especuladores. No se prevén, en cambio, medidas concretas para revertir el desastre que han causado más de dos décadas de políticas de “ajuste estructural”, dictadas por organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial a los gobiernos de países en desarrollo, como México, que para obedecerlas han desmantelado el apoyo estatal a la pequeña agricultura y acabado con los incentivos a la producción y el consumo interno. Tampoco se plantean acciones para frenar el efecto que tiene la actuación de las grandes empresas agrícolas en el precio de los alimentos.
Significativamente, de acuerdo con versiones periodísticas, algunos de los jefes de Estado que asistieron a la cumbre en Roma se dieron tiempo para asistir a banquetes de gala ofrecidos por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y disfrutar de selectos platillos de la gastronomía nacional. Más allá del hecho anecdótico, la opulencia con la que se regalaron estos gobernantes deja entrever su profunda indolencia por la presente situación mundial, su falta de compromiso y hasta de interés para comprender y atender esta crisis alimentaria que golpea a los más desprotegidos. Debe recordarse que si enormes franjas de la población del planeta están pasando hambre, se debe, además de los factores de coyuntura, a que muchos de los gobiernos de países integrantes de la FAO, incluido el nuestro, han abrazado sin cuestionamientos una visión de libre mercado que hoy acusa graves fallas estructurales. En esa lógica, se pretende trasladar a las empresas privadas el manejo de la agricultura en el mundo y reducir en forma sostenida la intervención del Estado en ese ámbito, como ha ocurrido en otros tantos, como si la atención a las necesidades de alimentación no fuera responsabilidad de los gobiernos y como si sólo se tratara de una oportunidad para hacer negocio.
En suma, difícilmente habrá reducción del hambre en el mundo en tanto que los encargados de atender la problemática no entiendan que la magnitud del problema requiere de un viraje en el manejo de la agricultura, que se haga acompañar por una mayor intervención de los estados en el desarrollo de políticas convenientes y viables para los países más pobres, en el entendido de que no puede dejarse en manos de las compañías trasnacionales el manejo de un asunto de importancia estratégica como es el de la alimentación.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/07/index.php?section=opinion&article=002a1edi
La reunión cumbre convocada en Roma por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) concluyó el jueves con un compromiso raquítico entre los participantes para solucionar la crisis alimentaria mundial, lo que deja entrever la sordera de los países ricos ante los severos cuestionamientos que, a lo largo de tres días, fueron dirigidos al manejo global de la agricultura en los últimos años.
En una resolución que generó polémica por carecer de sustancia, los integrantes de la FAO –con resistencias de un frente integrado por Argentina, Ecuador, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, que consideraron que el encuentro no generó “un diagnóstico objetivo”– acordaron reducir “a la mitad” el número de personas desnutridas en el mundo –calculadas en 850 millones– para el año 2015; instaron a tomar “medidas urgentes para combatir los impactos negativos del alza del precio de alimentos en los países más vulnerables” y exhortaron a no emplear los productos alimentarios “como instrumentos de presión política y económica”.
En el mismo documento, algunas de las naciones miembros solicitaron la liberalización del comercio agrícola e invitaron a hacer “estudios en profundidad” sobre los biocombustibles, con lo que reafirman sus intenciones de dejar a amplias franjas de la población mundial a merced de los vaivenes del mercado y de las presiones de los especuladores. No se prevén, en cambio, medidas concretas para revertir el desastre que han causado más de dos décadas de políticas de “ajuste estructural”, dictadas por organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial a los gobiernos de países en desarrollo, como México, que para obedecerlas han desmantelado el apoyo estatal a la pequeña agricultura y acabado con los incentivos a la producción y el consumo interno. Tampoco se plantean acciones para frenar el efecto que tiene la actuación de las grandes empresas agrícolas en el precio de los alimentos.
Significativamente, de acuerdo con versiones periodísticas, algunos de los jefes de Estado que asistieron a la cumbre en Roma se dieron tiempo para asistir a banquetes de gala ofrecidos por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y disfrutar de selectos platillos de la gastronomía nacional. Más allá del hecho anecdótico, la opulencia con la que se regalaron estos gobernantes deja entrever su profunda indolencia por la presente situación mundial, su falta de compromiso y hasta de interés para comprender y atender esta crisis alimentaria que golpea a los más desprotegidos. Debe recordarse que si enormes franjas de la población del planeta están pasando hambre, se debe, además de los factores de coyuntura, a que muchos de los gobiernos de países integrantes de la FAO, incluido el nuestro, han abrazado sin cuestionamientos una visión de libre mercado que hoy acusa graves fallas estructurales. En esa lógica, se pretende trasladar a las empresas privadas el manejo de la agricultura en el mundo y reducir en forma sostenida la intervención del Estado en ese ámbito, como ha ocurrido en otros tantos, como si la atención a las necesidades de alimentación no fuera responsabilidad de los gobiernos y como si sólo se tratara de una oportunidad para hacer negocio.
En suma, difícilmente habrá reducción del hambre en el mundo en tanto que los encargados de atender la problemática no entiendan que la magnitud del problema requiere de un viraje en el manejo de la agricultura, que se haga acompañar por una mayor intervención de los estados en el desarrollo de políticas convenientes y viables para los países más pobres, en el entendido de que no puede dejarse en manos de las compañías trasnacionales el manejo de un asunto de importancia estratégica como es el de la alimentación.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/07/index.php?section=opinion&article=002a1edi
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