■ La Cofepris suspendió la concesión de nuevos registros y la renovación de los ya existentes
■ Productores mexicanos de esos fármacos denuncian que son obligados a cumplir con estrictas medidas de sanidad, en tanto los extranjeros burlan los controles de calidad
Por: Ángeles Cruz M. /II y última
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) suspendió la emisión de registros sanitarios para nuevos medicamentos biotecnológicos, mientras que la renovación de los ya existentes se realizará una vez que se definan los mecanismos legales, primero con la reforma a la Ley General de Salud para incluirlos entre las alternativas terapéuticas autorizadas en el país, y luego con la determinación de los requisitos que deben cumplir para garantizar su eficacia, calidad y seguridad.
Actualmente existen en el mercado alrededor de 15 medicamentos biotecnológicos innovadores y un número indeterminado de genéricos y, de acuerdo con Jaime Uribe, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam), la autoridad sanitaria mantiene un férreo control sobre los laboratorios nacionales que producen biotecnológicos.
Resaltó que la empresa que él dirige, Probiomed, ha comprobado ante la Cofepris que sus procesos están controlados. La planta cuenta con la certificación de calidad ISO 9000, así como con la de buenas prácticas de manufactura. Además, debe garantizar que su personal, equipos e instalaciones son calificadas para el tipo de productos que fabrica.
En cambio, las medicinas biotecnológicas que se importan ingresan al país sin ninguna garantía sobre la calidad de su manufactura. Tratándose de medicamentos elaborados por ingeniería genética, dijo, lo más importante es el proceso para la obtención de la proteína –el principio activo–, pues de no estar bien controlado puede resultar un producto distinto al deseado o con efectos diferentes a los previstos, inclusive perjudiciales para la salud.
Uribe aseguró que la Cofepris está consciente del problema y de que debería contar con los recursos para inspeccionar los lugares donde se fabrican todos los innovadores extranjeros que se venden en México. La reforma legal que se analiza en la Cámara de Diputados debe abordar estos y otros aspectos, indicó el empresario.
En tanto, la Cofepris envió ya su opinión aprobatoria del proyecto impulsado por el presidente de la Comisión de Salud, Éctor Jaime Ramírez Barba, sólo con dos observaciones: la primera rechaza el término de biosimilares y propone que se utilice el de biotecnológicos no innovadores.
La segunda observación plantea la extensión del plazo de 60 a 90 días para que la Secretaría de Salud (Ssa) emita las disposiciones necesarias para la aplicación de la reforma a la ley.
Aunque de acuerdo con Jaime Uribe los estudios clínicos son necesarios para asegurar que las medicinas son eficaces en el control de enfermedades que afectan a los mexicanos, puntualizó que cada producto se debe analizar de manera individual y en algunos casos la tecnología analítica puede garantizar que el producto cumple con los requisitos de seguridad, calidad y eficacia.
Por el contrario, para la industria trasnacional la existencia de biogenéricos sólo debe ser posible si cumplen con la certificación de calidad por diseño y se logra un producto que coincida exactamente con el de referencia (innovador). Para ello, explicó María Elena Blanco, gerente de comunicación y asuntos corporativos del laboratorio Novartis, se tienen que realizar estudios clínicos y de laboratorio como los que se realizan para el desarrollo de los innovadores.
El proyecto de modificación de la Ley General de Salud que se analiza en la Cámara de Diputados va en esta línea y plantea que los estudios clínicos se definan a partir del análisis de similitud entre los productos farmacéuticos innovadores y los no innovadores, pruebas de inmunogenicidad, estudios sobre nuevas indicaciones terapéuticas y farmacovigilancia.
En esta discusión el riesgo es que la legislación sea tan estricta que obstaculice el desarrollo de los biogenéricos o tan laxa que facilite la entrada de medicamentos no confiables, advirtió el presidente de Anafam.
Para el diputado Ramírez Barba lo más destacado es que, luego de más de 10 años de que los medicamentos biotecnológicos se comercializan en el país, no se hubiera reconocido su existencia en la ley y el reglamento sanitarios.
Respecto a la disputa entre los laboratorios trasnacionales y los nacionales, el legislador reconoció que los intereses comerciales son los que “empujan” el debate, pero en realidad, dijo, lo importante es la salud de las personas y el acceso que puedan tener a medicamentos de calidad.
Mencionó que antes de tener una iniciativa formal de modificación legal se efectuaron varios foros de discusión, al término de los cuales se obtuvo el proyecto con el “máximo consenso posible”. El proyecto se presentó en San Lázaro hace casi dos meses y, de acuerdo con Ramírez Barba, su discusión en la Comisión de Salud está prevista para el próximo 3 de junio, una vez que haya sido aprobado en la subcomisión legislativa.
En tanto, hace unos días, el senador Ramiro Hernández presentó otra iniciativa para modificar la Ley General, en la cual incluye el rubro de los biotecnológicos y plantea la denominación de biogenéricos para los productos no innovadores.
Esta nueva propuesta se suma a otra presentada con anterioridad por la senadora María Elena Orantes, que tampoco ha sido dictaminada en la Comisión de Salud del Senado. Así, el tema se resolverá en el ámbito legislativo.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=sociedad&article=039n1soc
martes, 3 de junio de 2008
Piden federalizar la asignación de recursos a ciencia y tecnología
■ Reunidos en seminario, en Nayarit, investigadores lamentan el reducido presupuesto
■ Otorgar el financiamiento directamente a los institutos estatales, una de las propuestas
■ Igualdad, equidad y proporcionalidad, bases del documento tras varias horas de debate
Emir Olivares Alonso (Enviado)
Tepic, 2 de junio. Integrantes de la comunidad científica de diversas entidades del país y representantes de dependencias gubernamentales coincidieron en que la actual política nacional en materia de ciencia y tecnología es “altamente centralista, poco articulada y extremadamente reducida” en recursos financieros, por lo que es urgente federalizarla para que los presupuestos en estas áreas asignados a las entidades se otorguen directamente a los institutos estatales de ciencia.
Reunidos en el seminario nacional de Fondos Mixtos, Evaluación y Prospectiva, organizado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCT) y el Senado de la República, que se celebró en esta ciudad, los participantes, debido a los temores y divergencias en torno del manejo y transparencia de esos recursos y por la suma de propuestas que no estaban integradas, no lograron acordar la Declaratoria de Tepic, que planteaba una serie de propuestas referentes a las problemáticas de los presupuestos para los estados y la concentración de estos en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), encargado de repartir los recursos. Durante el encuentro se levantaron diversas voces críticas a esa propuesta.
Quieren mayor participación de la UNAM
Tras varias horas de discusión y debate, algunos de los participantes externaron su preocupación sobre la transparencia, otros consideraron que sus entidades “no están preparadas” para administrar los recursos destinados a ciencia y tecnología y se pronunciaron porque continúe la centralización, y otros se inclinaron por incluir nuevas propuestas a la iniciativa; hubo hasta quienes señalaron que debe haber mayor participación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con lo que coincidió el coordinador de la investigación científica de esa casa de estudios, Carlos Arámburo de la Hoz.
Manuel Martínez Fernández, presidente de la Red Nacional de Consejos y Organismos Estatales de Ciencia y Tecnología, afirmó: “Lo que se presentó fue una duda razonable de cómo se va hacer transparente esa asignación de recursos, que se garantice una asignación apropiada, que sean mecanismos claros para que los investigadores participen; son dudas muy razonables y justas”.
En el borrador del proyecto, que se pretendía aprobar ayer, se incluye promover el concepto de federalismo, como el “sustento del presente y futuro de la política” en ciencia y tecnología en el país; fortalecer los sistemas estatales en la materia dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación y así hacer posible la asignación específica de recursos a las entidades con criterios de “igualdad, equidad y proporcionalidad”, entre otros.
El que no estuviera lista la declaratoria “no significa un traspié”, consideró José Luis Fernández Zayas, coordinador del FCCT, quien agregó que se incorporarán las propuestas y se analizarán los temores para contar con un mejor documento. El presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República, Francisco Javier Castellón Fonseca, del PRD, se comprometió a presentar el proyecto en breve como iniciativa en el Congreso de la Unión.
Por otro lado, el legislador aseguró que es “preocupante” que tras 18 meses de la administración de Felipe Calderón, su gobierno aún no cuente con un programa de planeación de la ciencia y la tecnología, con lo que demuestra que esos rubros “no son su prioridad”.
En entrevista, señaló que la administración federal carece de interés en la ciencia, tecnología e innovación, a tal grado que aún no define si la conducción en ese ámbito debe recaer en Conacyt o en la Secretaría de Economía; por lo que subrayó que entre las prioridades del gobierno de Calderón no figura la ciencia, sino que éstas son sólo la seguridad y el intento por legitimarse luego de un proceso electoral complicado.
En tanto, José Luis Fernández Zayas aseveró que de los casi 36 mil millones de pesos aprobados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2008 para ciencia y tecnología, las dos terceras partes se destinan al cuidado, mantenimiento y operación de bodegas, instalaciones, vehículos y otros servicios.
“La realidad es muy inferior a la cifra oficial. Las dos terceras partes de esa cantidad (36 mil millones) se asignan a otras tareas y no directamente a ciencia, tecnología e innovación”, refirió.
Recordó que México sólo invierte menos de 0.5 por ciento del PIB al sector, contrariamente a los lineamientos establecidos por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) de otorgar al menos uno por ciento, y muy por debajo del tres por ciento que invierten los países europeos.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=ciencias&article=a02n1cie
■ Otorgar el financiamiento directamente a los institutos estatales, una de las propuestas
■ Igualdad, equidad y proporcionalidad, bases del documento tras varias horas de debate
Emir Olivares Alonso (Enviado)
Tepic, 2 de junio. Integrantes de la comunidad científica de diversas entidades del país y representantes de dependencias gubernamentales coincidieron en que la actual política nacional en materia de ciencia y tecnología es “altamente centralista, poco articulada y extremadamente reducida” en recursos financieros, por lo que es urgente federalizarla para que los presupuestos en estas áreas asignados a las entidades se otorguen directamente a los institutos estatales de ciencia.
Reunidos en el seminario nacional de Fondos Mixtos, Evaluación y Prospectiva, organizado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCT) y el Senado de la República, que se celebró en esta ciudad, los participantes, debido a los temores y divergencias en torno del manejo y transparencia de esos recursos y por la suma de propuestas que no estaban integradas, no lograron acordar la Declaratoria de Tepic, que planteaba una serie de propuestas referentes a las problemáticas de los presupuestos para los estados y la concentración de estos en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), encargado de repartir los recursos. Durante el encuentro se levantaron diversas voces críticas a esa propuesta.
Quieren mayor participación de la UNAM
Tras varias horas de discusión y debate, algunos de los participantes externaron su preocupación sobre la transparencia, otros consideraron que sus entidades “no están preparadas” para administrar los recursos destinados a ciencia y tecnología y se pronunciaron porque continúe la centralización, y otros se inclinaron por incluir nuevas propuestas a la iniciativa; hubo hasta quienes señalaron que debe haber mayor participación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con lo que coincidió el coordinador de la investigación científica de esa casa de estudios, Carlos Arámburo de la Hoz.
Manuel Martínez Fernández, presidente de la Red Nacional de Consejos y Organismos Estatales de Ciencia y Tecnología, afirmó: “Lo que se presentó fue una duda razonable de cómo se va hacer transparente esa asignación de recursos, que se garantice una asignación apropiada, que sean mecanismos claros para que los investigadores participen; son dudas muy razonables y justas”.
En el borrador del proyecto, que se pretendía aprobar ayer, se incluye promover el concepto de federalismo, como el “sustento del presente y futuro de la política” en ciencia y tecnología en el país; fortalecer los sistemas estatales en la materia dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación y así hacer posible la asignación específica de recursos a las entidades con criterios de “igualdad, equidad y proporcionalidad”, entre otros.
El que no estuviera lista la declaratoria “no significa un traspié”, consideró José Luis Fernández Zayas, coordinador del FCCT, quien agregó que se incorporarán las propuestas y se analizarán los temores para contar con un mejor documento. El presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República, Francisco Javier Castellón Fonseca, del PRD, se comprometió a presentar el proyecto en breve como iniciativa en el Congreso de la Unión.
Por otro lado, el legislador aseguró que es “preocupante” que tras 18 meses de la administración de Felipe Calderón, su gobierno aún no cuente con un programa de planeación de la ciencia y la tecnología, con lo que demuestra que esos rubros “no son su prioridad”.
En entrevista, señaló que la administración federal carece de interés en la ciencia, tecnología e innovación, a tal grado que aún no define si la conducción en ese ámbito debe recaer en Conacyt o en la Secretaría de Economía; por lo que subrayó que entre las prioridades del gobierno de Calderón no figura la ciencia, sino que éstas son sólo la seguridad y el intento por legitimarse luego de un proceso electoral complicado.
En tanto, José Luis Fernández Zayas aseveró que de los casi 36 mil millones de pesos aprobados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2008 para ciencia y tecnología, las dos terceras partes se destinan al cuidado, mantenimiento y operación de bodegas, instalaciones, vehículos y otros servicios.
“La realidad es muy inferior a la cifra oficial. Las dos terceras partes de esa cantidad (36 mil millones) se asignan a otras tareas y no directamente a ciencia, tecnología e innovación”, refirió.
Recordó que México sólo invierte menos de 0.5 por ciento del PIB al sector, contrariamente a los lineamientos establecidos por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) de otorgar al menos uno por ciento, y muy por debajo del tres por ciento que invierten los países europeos.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=ciencias&article=a02n1cie
Precursor de los Beatles y los Rolling Stones, muere Bo Diddley
■ Contemporáneo de Little Richard y Chuck Berry, nunca cedió a las exigencias comerciales
■ Fue el primer artista afroestadunidense en aparecer en el show de Ed Sullivan
■ Tuvo un lugar en el Salón de la Fama del Rocanrol, una estrella en el Paseo Hollywood y un Grammy
Por: Jonathan Brown (The Independent)

El músico, durante una actuación en el Teatro Colonial en Keene, New Hampshire, en octubre de 2006
Foto: Ap
Bo Diddley, pionero de la guitarra eléctrica, quien ya tocaba rocanrol cuando Estados Unidos aún lo llamaba música selvática y sin quien jamás habrían existido Elvis Presley, los Beatles o los Rolling Stones, falleció este lunes, a los 79 años de edad.
Famoso por su guitarra hechiza y cuadrada, que tocaba con dedos demasiado largos a un ritmo persistentemente sincopado, Diddley fue uno de los gigantes de la música popular.
Murió de un ataque al corazón en su casa de Archer, Florida, después de trabajar sin descanso, en parte por amor y en parte por necesidad, casi hasta el final de su vida. Sufrió un infarto el año pasado, durante una gira por Iowa, y tres meses después tuvo un ataque. Su vocero señaló que su capacidad de hablar se vio gravemente afectada y que se le ordenó descansar y someterse a rehabilitación en su propiedad de 150 hectáreas, donde tenía su estudio de grabación.
Diddley fue contemporáneo de Little Richard y Chuck Berry, pero su renuencia a ceder a las exigencias de los ejecutivos de la televisión y a cortejar al público le impidió alcanzar el mismo nivel de fama.
En 1955 fue el primer artista negro en aparecer en el show de Ed Sullivan, pero se le vetó de futuras apariciones porque se negó a seguir la indicación de Sullivan de tocar un cóver. Lo que interpretó fue su propio éxito Bo Diddley.
Pese a todo, obtuvo un lugar en el Salón de la Fama del Rocanrol, tuvo una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y recibió un Grammy en 1999 por trayectoria. En años recientes tocó para George Bush padre y Bill Clinton cuando eran presidentes.
Dio a conocer su primer sencillo, el que lleva su nombre, en 1955, que en la cara B lleva I’m a man. Otros de sus éxitos fueron Say, man, who do you love? y The mule.
El verdadero nombre de Diddley era Otha Ellas Bates. Nació en una familia de aparceros en McComb, en el suroeste del estado de Misisipi, que más tarde llegó a ser uno de los frentes más violentos de las batallas raciales posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Nunca conoció a su madre; fue criado por una prima. La familia cambió las penurias de la vida en el campo durante la Depresión por los alrededores igualmente hostiles de Chicago, donde por lo menos había trabajo en las fábricas.
El violín por la guitarra
Allí, el futuro roquero cambió el violín por la guitarra y escuchó por primera vez la música de Muddy Waters y del hombre que sería su ídolo, John Lee Hooker.
Diddley grabó más de 20 álbumes bajo el legendario sello Chess, hasta 1974. Para entonces ahogado en deudas, se vio obligado a vender los derechos de sus canciones, pues decía que rara vez le pagaron sus actuaciones en vivo.
Fue una decisión que lamentó amargamente y que le dejó un profundo rencor por la forma en que lo trató la industria discográfica. “Me deben y nunca me pagaron –solía decir a los entrevistadores–. Un tipejo con un lápiz es peor que un matón con ametralladora.”
En años recientes tuvo duros comentarios por el rumbo que tomó la música negra; decía que el rap era música de hampones y que le hacía hervir la sangre. “Lo detesto. Yo lo llamo rap-crap (rap-mierda) –expresó en 1996–. No tocan mis discos y en cambio ponen toda esa basura.”
También tenía sentimientos mezclados por la forma en que lo trataron otros artistas. “Copiaron todo lo que hice, le metieron tecnología, lo echaron a perder. Parece que nadie podía hacer algo propio, tenían que ponerle un poco de Bo Diddley”, decía.
© The Independent
Traducción: Jorge Anaya
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=espectaculos&article=a08n1esp
■ Fue el primer artista afroestadunidense en aparecer en el show de Ed Sullivan
■ Tuvo un lugar en el Salón de la Fama del Rocanrol, una estrella en el Paseo Hollywood y un Grammy
Por: Jonathan Brown (The Independent)

El músico, durante una actuación en el Teatro Colonial en Keene, New Hampshire, en octubre de 2006
Foto: Ap
Bo Diddley, pionero de la guitarra eléctrica, quien ya tocaba rocanrol cuando Estados Unidos aún lo llamaba música selvática y sin quien jamás habrían existido Elvis Presley, los Beatles o los Rolling Stones, falleció este lunes, a los 79 años de edad.
Famoso por su guitarra hechiza y cuadrada, que tocaba con dedos demasiado largos a un ritmo persistentemente sincopado, Diddley fue uno de los gigantes de la música popular.
Murió de un ataque al corazón en su casa de Archer, Florida, después de trabajar sin descanso, en parte por amor y en parte por necesidad, casi hasta el final de su vida. Sufrió un infarto el año pasado, durante una gira por Iowa, y tres meses después tuvo un ataque. Su vocero señaló que su capacidad de hablar se vio gravemente afectada y que se le ordenó descansar y someterse a rehabilitación en su propiedad de 150 hectáreas, donde tenía su estudio de grabación.
Diddley fue contemporáneo de Little Richard y Chuck Berry, pero su renuencia a ceder a las exigencias de los ejecutivos de la televisión y a cortejar al público le impidió alcanzar el mismo nivel de fama.
En 1955 fue el primer artista negro en aparecer en el show de Ed Sullivan, pero se le vetó de futuras apariciones porque se negó a seguir la indicación de Sullivan de tocar un cóver. Lo que interpretó fue su propio éxito Bo Diddley.
Pese a todo, obtuvo un lugar en el Salón de la Fama del Rocanrol, tuvo una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y recibió un Grammy en 1999 por trayectoria. En años recientes tocó para George Bush padre y Bill Clinton cuando eran presidentes.
Dio a conocer su primer sencillo, el que lleva su nombre, en 1955, que en la cara B lleva I’m a man. Otros de sus éxitos fueron Say, man, who do you love? y The mule.
El verdadero nombre de Diddley era Otha Ellas Bates. Nació en una familia de aparceros en McComb, en el suroeste del estado de Misisipi, que más tarde llegó a ser uno de los frentes más violentos de las batallas raciales posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Nunca conoció a su madre; fue criado por una prima. La familia cambió las penurias de la vida en el campo durante la Depresión por los alrededores igualmente hostiles de Chicago, donde por lo menos había trabajo en las fábricas.
El violín por la guitarra
Allí, el futuro roquero cambió el violín por la guitarra y escuchó por primera vez la música de Muddy Waters y del hombre que sería su ídolo, John Lee Hooker.
Diddley grabó más de 20 álbumes bajo el legendario sello Chess, hasta 1974. Para entonces ahogado en deudas, se vio obligado a vender los derechos de sus canciones, pues decía que rara vez le pagaron sus actuaciones en vivo.
Fue una decisión que lamentó amargamente y que le dejó un profundo rencor por la forma en que lo trató la industria discográfica. “Me deben y nunca me pagaron –solía decir a los entrevistadores–. Un tipejo con un lápiz es peor que un matón con ametralladora.”
En años recientes tuvo duros comentarios por el rumbo que tomó la música negra; decía que el rap era música de hampones y que le hacía hervir la sangre. “Lo detesto. Yo lo llamo rap-crap (rap-mierda) –expresó en 1996–. No tocan mis discos y en cambio ponen toda esa basura.”
También tenía sentimientos mezclados por la forma en que lo trataron otros artistas. “Copiaron todo lo que hice, le metieron tecnología, lo echaron a perder. Parece que nadie podía hacer algo propio, tenían que ponerle un poco de Bo Diddley”, decía.
© The Independent
Traducción: Jorge Anaya
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=espectaculos&article=a08n1esp
Rescatan en novela a los héroes anónimos de las leyes de Reforma
■ Presenta la historiadora Celia del Palacio No me alcanzará la vida
Por: Fabiola Palapa Quijas
La historiadora mexicana Celia del Palacio considera que en México existen muchos héroes anónimos que no pasaron a la historia como las grandes figuras de bronce; sin embargo, vivieron y defendieron las leyes de Reforma, los principios liberales y la modernización del país en el siglo XIX.
En su novela No me alcanzará la vida, la autora rescata del olvido al grupo liberal reformista de Jalisco, integrado por Miguel Cruz-Aedo, Ignacio Luis Vallarta y José María Vigil, quienes en 1850 crearon La Falange de Estudio, una de las primeras sociedades literarias.
“No existe información en los libros sobre esta generación y es importante rescatar sus vidas y reconocer que lucharon y murieron por defender las leyes de Reforma; sólo nos quedamos con las figuras de bronce. Es necesario recuperar a los héroes anónimos que no pasaron a la historia y que, en un momento dado, podría tratarse de cualquier persona que lucha por sus ideales.
“La función del historiador es recordar cómo se empezó a polarizar tanto una lucha, que no hubo mayor alternativa que las armas; esperemos no llegar de nuevo a esta situación.”
En entrevista con La Jornada, Del Palacio explica que los jóvenes que conformaron La Falange de Estudio defendieron las leyes de Reforma, “que están olvidadas en este momento en favor de los bicentenarios: el de la Independencia y el de la Revolución.
“Las leyes de Reforma están pasando medio en blanco y el próximo año cumplen 150 años. Los jóvenes de la falange defendieron los principios liberales, la modernización del país. En sus discursos Cruz Aedo hablaba de la separación Iglesia-Estado, la cuestión de los diezmos y la postura de los curas; tenía claro que la Iglesia no debía intervenir en política, así que todo el tiempo denunció los abusos de los sacerdotes en Guadalajara en contra de las clases marginadas.”
La escritora enfatiza que a Guadalajara “se conoce por ser una ciudad mocha, conservadora, pero tenía grupos liberales desde finales de la Independencia, como esta generación que describo en la novela. Esta historia de liberales jaliscienses en general se ha ocultado mucho y queda aquello de que en Jalisco sólo existe la Iglesia, pero también hay grupos muy liberales”.
La investigadora considera que en No me alcanzará la vida relata muchas situaciones que ocurren el día de hoy en Guadalajara. “La novela es completamente actual porque a veces lo superficial cambia y lo esencial permanece. Cualquier discurso de Cruz-Aedo puede recitarse muy bien a algunas de las autoridades en este momento.”
La función del historiador –reitera la autora– es impedir que la memoria se pierda, porque vivimos una época vertiginosa, la información llega de todas partes y de manera tan desordenada, que estos bombardeos provocan que se olvide lo que sucedió ayer.
“Con la novela pretendo recordar por qué murieron estos jóvenes y qué defendían, así como la importancia de la separación Iglesia-Estado. Creo que la obra tiene una función política, aunque no era la intención.”
Celia del Palacio eligió el género de la novela para narrar de una manera más accesible la lucha entre liberales y conservadores, sin incluir demasiadas fechas, para que el lector pueda comprender la historia al referirse al pasado y presente de Jalisco.
“Me gusta este plano de la época actual, en donde una historiadora se acerca al siglo XIX en Guadalajara, pero con una visión crítica de los acontecimientos y no cae en la adoración total de que aquello fue maravilloso. Al conocer cómo sucedieron los hechos se adquiere una cultura más amplia y se puede comprender el presente, porque si no conoces el pasado es probable que no entiendas lo que ocurre ahora.”
No me alcanzará la vida, bajo el sello de Suma de Letras, relata la historia de Sofía, quien decide mudarse desde Durango hasta Guadalajara para reiniciar su vida. Ahí conoce a Miguel Cruz-Aedo, poeta y militar idealista que dará todo por defender sus principios. Juntos vivirán una historia de amor en medio de batallas épicas por el honor, los sueños literarios y los ideales políticos.
Del protagonista de la historia, Del Palacio comenta: “Miguel me atrapó porque era el presidente de la sociedad La Falange de Estudio y pensaba que vencería al partido conservador. También escribió unos discursos contra el seminario conciliar, única institución de educación superior que había en Guadalajara. Fue un personaje que transcendió en su momento y después fue olvidado“.
La novela es una exploración del pasado, una reivindicación de los héroes anónimos que forjaron la historia y un retrato vivo de la Perla de Occidente.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=cultura&article=a07n1cul
Por: Fabiola Palapa Quijas
La historiadora mexicana Celia del Palacio considera que en México existen muchos héroes anónimos que no pasaron a la historia como las grandes figuras de bronce; sin embargo, vivieron y defendieron las leyes de Reforma, los principios liberales y la modernización del país en el siglo XIX.
En su novela No me alcanzará la vida, la autora rescata del olvido al grupo liberal reformista de Jalisco, integrado por Miguel Cruz-Aedo, Ignacio Luis Vallarta y José María Vigil, quienes en 1850 crearon La Falange de Estudio, una de las primeras sociedades literarias.
“No existe información en los libros sobre esta generación y es importante rescatar sus vidas y reconocer que lucharon y murieron por defender las leyes de Reforma; sólo nos quedamos con las figuras de bronce. Es necesario recuperar a los héroes anónimos que no pasaron a la historia y que, en un momento dado, podría tratarse de cualquier persona que lucha por sus ideales.
“La función del historiador es recordar cómo se empezó a polarizar tanto una lucha, que no hubo mayor alternativa que las armas; esperemos no llegar de nuevo a esta situación.”
En entrevista con La Jornada, Del Palacio explica que los jóvenes que conformaron La Falange de Estudio defendieron las leyes de Reforma, “que están olvidadas en este momento en favor de los bicentenarios: el de la Independencia y el de la Revolución.
“Las leyes de Reforma están pasando medio en blanco y el próximo año cumplen 150 años. Los jóvenes de la falange defendieron los principios liberales, la modernización del país. En sus discursos Cruz Aedo hablaba de la separación Iglesia-Estado, la cuestión de los diezmos y la postura de los curas; tenía claro que la Iglesia no debía intervenir en política, así que todo el tiempo denunció los abusos de los sacerdotes en Guadalajara en contra de las clases marginadas.”
La escritora enfatiza que a Guadalajara “se conoce por ser una ciudad mocha, conservadora, pero tenía grupos liberales desde finales de la Independencia, como esta generación que describo en la novela. Esta historia de liberales jaliscienses en general se ha ocultado mucho y queda aquello de que en Jalisco sólo existe la Iglesia, pero también hay grupos muy liberales”.
La investigadora considera que en No me alcanzará la vida relata muchas situaciones que ocurren el día de hoy en Guadalajara. “La novela es completamente actual porque a veces lo superficial cambia y lo esencial permanece. Cualquier discurso de Cruz-Aedo puede recitarse muy bien a algunas de las autoridades en este momento.”
La función del historiador –reitera la autora– es impedir que la memoria se pierda, porque vivimos una época vertiginosa, la información llega de todas partes y de manera tan desordenada, que estos bombardeos provocan que se olvide lo que sucedió ayer.
“Con la novela pretendo recordar por qué murieron estos jóvenes y qué defendían, así como la importancia de la separación Iglesia-Estado. Creo que la obra tiene una función política, aunque no era la intención.”
Celia del Palacio eligió el género de la novela para narrar de una manera más accesible la lucha entre liberales y conservadores, sin incluir demasiadas fechas, para que el lector pueda comprender la historia al referirse al pasado y presente de Jalisco.
“Me gusta este plano de la época actual, en donde una historiadora se acerca al siglo XIX en Guadalajara, pero con una visión crítica de los acontecimientos y no cae en la adoración total de que aquello fue maravilloso. Al conocer cómo sucedieron los hechos se adquiere una cultura más amplia y se puede comprender el presente, porque si no conoces el pasado es probable que no entiendas lo que ocurre ahora.”
No me alcanzará la vida, bajo el sello de Suma de Letras, relata la historia de Sofía, quien decide mudarse desde Durango hasta Guadalajara para reiniciar su vida. Ahí conoce a Miguel Cruz-Aedo, poeta y militar idealista que dará todo por defender sus principios. Juntos vivirán una historia de amor en medio de batallas épicas por el honor, los sueños literarios y los ideales políticos.
Del protagonista de la historia, Del Palacio comenta: “Miguel me atrapó porque era el presidente de la sociedad La Falange de Estudio y pensaba que vencería al partido conservador. También escribió unos discursos contra el seminario conciliar, única institución de educación superior que había en Guadalajara. Fue un personaje que transcendió en su momento y después fue olvidado“.
La novela es una exploración del pasado, una reivindicación de los héroes anónimos que forjaron la historia y un retrato vivo de la Perla de Occidente.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=cultura&article=a07n1cul
Revive Jorge Saldaña corridos y canciones de la época de la expropiación petrolera
■ Presentó el conductor de radio y tv el disco Nostalgia musical por el petróleo
■ El recital devino en emotiva y politizada pachanga
■ El público salió en defensa del hidrocarburo
Carlos Paul
Dicen que recordar es vivir. En este caso, recordar revitalizó la lucha por defender el petróleo que pertenece a los mexicanos. La noche del pasado domingo en el Teatro de la Ciudad, durante la segunda parte del recital titulado Nostalgia musical del petróleo, se interpretó una selección de corridos, canciones y marchas escritas durante el proceso de la expropiación petrolera, en 1938.
El concierto estuvo encabezado por el conductor de radio y televisión Jorge Saldaña, pero como interprete de boleros, acompañado por las Hermanas Delgado, la maestra y cantante veracruzana Cristina Rodríguez, la intérprete cubana Noelia, radicada en Jalapa, y la Orquesta Nostalgia.
Ante un público en su mayoría en la edad de la plenitud, tras la interpretación de una serie de memorables boleros, como Ausencia, Perfume de gardenias, Sombras, El pregón de las rosas, Quizá, Dos gardenias, Se me olvidó otra vez, Amante a la antigua, entre otros, que estrujaron corazones y avivaron la nostalgia de amores consumados o imposibles, Saldaña y compañía musical pasaron a recordar los sentimientos, el orgullo, el coraje y el compromiso del pueblo mexicano, así como las acciones prácticas, para pagar la deuda tras la expropiación petrolera.
Testimonios y emociones hechos música popular, que quedaron en canciones como Tampico hermoso o El corrido de la colecta: “El martes 12 de abril/ del año que va corriendo/ a la mujer mexicana/ hizo un llamado el gobierno/ todas las mujeres fueron/ para su contribución/ en favor del petróleo/ por lo de la expropiación.
“Vida, qué vas a dar/ para la indemnización/ este relicario de oro/ junto con mi corazón./ Ensíllame mi caballo/que voy a la capital/a llevar 18 pesos/ a la deuda nacional.
“Hermanita de mi vida/ quítate tus abalorios/ que con eso ayudaremos/ a pagar lo del petroleo /y una señora llorando/ un anillo se quitó/ que lo trajo siempre puesto/ desde cuando se casó. Palacio de Bellas Artes/ ya no te podré olvidar/ viendo tanto sacrificio/ me senté a puro llorar/ 1938/ año de liberación/ año de grata memoria/ para toda la nación.”
Tras el recuerdo y la vibrante interpretación, los ánimos y sentimientos del público, en su mayoría de la tercera edad, se transformaron: del olvido, el despecho y el amor imposible o consagrado se pasó al grito: “El petróleo es nuestro”.
El petróleo, expresó Saldaña durante el recital, “aun cuando hemos sido penetrados ideológicamente, reafirma el sentido de nacionalidad entre los mexicanos. En su defensa encontramos un punto de unión, el cual no ha sido bien considerado por quienes se encuentran en el poder. Ellos tienen que considerar que están haciendo una proposición que no es aceptable. Para nosotros es vender lo que pensamos que es nuestro”.
Aplausos y gritos del público en favor de lo dicho dieron paso a las interpretaciones del Corrido del agrarista, El petróleo es nuestro –compuesto por Saldaña y David Melgarejo–, la cumbia Los petroleros, el corrido El Rústico y Marchemos, singular himno de aquellos años en el que se concebía al Ejercito unido con los trabajadores y campesinos en la lucha por la soberanía del país.
El recital devino en emotiva y politizada pachanga, cuando Saldaña y compañía musical interpretaron La Guantanamera petrolera, La mano y el pie, así como una serie de parodias con música de La sirenita, de Rigo Tovar, y de Ojos tapatios, cuyas letras, compuestas por el propio Saldaña, hacen referencia a la defensa del petróleo, a la diputada Ruth Zavaleta, a Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación, y a las mentadas de madre y la macrolismosna del gobernador de Jalisco, Emilio González.
Contentos, al finalizar el concierto, una larga fila se formó para adquirir el disco compacto con varios de los corridos y canciones sobre el petróleo.
Tal selección, explicó Saldaña al finalizar el concierto, es una pequeña aportación, en el contexto actual en el que se intenta llevar a cabo una reforma energética por parte del gobierno federal, con la cual los recursos petroleros pasarían a manos privadas nacionales y extranjeras.
“A pesar de toda la manipulación mediática, el pueblo lucha como en 1938. Es un descaro que quienes están impulsando la reforma energética sean los mismos que se han beneficiado y beneficiarán económicamente. Hay una conciencia en la gente, que ni la televisión alcanza a mermar. Persiste una inconformidad que ojalá el gobierno tome en cuenta.”
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=cultura&article=a05n1cul
■ El recital devino en emotiva y politizada pachanga
■ El público salió en defensa del hidrocarburo
Carlos Paul
Dicen que recordar es vivir. En este caso, recordar revitalizó la lucha por defender el petróleo que pertenece a los mexicanos. La noche del pasado domingo en el Teatro de la Ciudad, durante la segunda parte del recital titulado Nostalgia musical del petróleo, se interpretó una selección de corridos, canciones y marchas escritas durante el proceso de la expropiación petrolera, en 1938.
El concierto estuvo encabezado por el conductor de radio y televisión Jorge Saldaña, pero como interprete de boleros, acompañado por las Hermanas Delgado, la maestra y cantante veracruzana Cristina Rodríguez, la intérprete cubana Noelia, radicada en Jalapa, y la Orquesta Nostalgia.
Ante un público en su mayoría en la edad de la plenitud, tras la interpretación de una serie de memorables boleros, como Ausencia, Perfume de gardenias, Sombras, El pregón de las rosas, Quizá, Dos gardenias, Se me olvidó otra vez, Amante a la antigua, entre otros, que estrujaron corazones y avivaron la nostalgia de amores consumados o imposibles, Saldaña y compañía musical pasaron a recordar los sentimientos, el orgullo, el coraje y el compromiso del pueblo mexicano, así como las acciones prácticas, para pagar la deuda tras la expropiación petrolera.
Testimonios y emociones hechos música popular, que quedaron en canciones como Tampico hermoso o El corrido de la colecta: “El martes 12 de abril/ del año que va corriendo/ a la mujer mexicana/ hizo un llamado el gobierno/ todas las mujeres fueron/ para su contribución/ en favor del petróleo/ por lo de la expropiación.
“Vida, qué vas a dar/ para la indemnización/ este relicario de oro/ junto con mi corazón./ Ensíllame mi caballo/que voy a la capital/a llevar 18 pesos/ a la deuda nacional.
“Hermanita de mi vida/ quítate tus abalorios/ que con eso ayudaremos/ a pagar lo del petroleo /y una señora llorando/ un anillo se quitó/ que lo trajo siempre puesto/ desde cuando se casó. Palacio de Bellas Artes/ ya no te podré olvidar/ viendo tanto sacrificio/ me senté a puro llorar/ 1938/ año de liberación/ año de grata memoria/ para toda la nación.”
Tras el recuerdo y la vibrante interpretación, los ánimos y sentimientos del público, en su mayoría de la tercera edad, se transformaron: del olvido, el despecho y el amor imposible o consagrado se pasó al grito: “El petróleo es nuestro”.
El petróleo, expresó Saldaña durante el recital, “aun cuando hemos sido penetrados ideológicamente, reafirma el sentido de nacionalidad entre los mexicanos. En su defensa encontramos un punto de unión, el cual no ha sido bien considerado por quienes se encuentran en el poder. Ellos tienen que considerar que están haciendo una proposición que no es aceptable. Para nosotros es vender lo que pensamos que es nuestro”.
Aplausos y gritos del público en favor de lo dicho dieron paso a las interpretaciones del Corrido del agrarista, El petróleo es nuestro –compuesto por Saldaña y David Melgarejo–, la cumbia Los petroleros, el corrido El Rústico y Marchemos, singular himno de aquellos años en el que se concebía al Ejercito unido con los trabajadores y campesinos en la lucha por la soberanía del país.
El recital devino en emotiva y politizada pachanga, cuando Saldaña y compañía musical interpretaron La Guantanamera petrolera, La mano y el pie, así como una serie de parodias con música de La sirenita, de Rigo Tovar, y de Ojos tapatios, cuyas letras, compuestas por el propio Saldaña, hacen referencia a la defensa del petróleo, a la diputada Ruth Zavaleta, a Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación, y a las mentadas de madre y la macrolismosna del gobernador de Jalisco, Emilio González.
Contentos, al finalizar el concierto, una larga fila se formó para adquirir el disco compacto con varios de los corridos y canciones sobre el petróleo.
Tal selección, explicó Saldaña al finalizar el concierto, es una pequeña aportación, en el contexto actual en el que se intenta llevar a cabo una reforma energética por parte del gobierno federal, con la cual los recursos petroleros pasarían a manos privadas nacionales y extranjeras.
“A pesar de toda la manipulación mediática, el pueblo lucha como en 1938. Es un descaro que quienes están impulsando la reforma energética sean los mismos que se han beneficiado y beneficiarán económicamente. Hay una conciencia en la gente, que ni la televisión alcanza a mermar. Persiste una inconformidad que ojalá el gobierno tome en cuenta.”
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=cultura&article=a05n1cul
Urge legislación de medios que promueva participación ciudadana: García Canclini
■ Inauguran Encuentro Internacional de Cultura y Medios en el Aula Magna del CNA
■ Debemos desarrollarnos como televidentes adultos ante una programación que tiende a infantilizar, exhorta el especialista
■ Llama a voltear los ojos hacia los foros en Internet y los blogs
Mónica Mateos-Vega

El director de Canal 22, Jorge Volpi; el titular del CNCA, Sergio Vela, y el especialista en medios Néstor García Canclini, durante la inauguración del Encuentro Internacional de Cultura y Medios
Foto: Cristina Rodríguez
Es urgente exigir una legislación de medios y telecomunicaciones que coloque en el lugar protagónico los intereses públicos y la participación de los ciudadanos, considera el antropólogo Néstor García Canclini.
En su conferencia magistral Cinco dudas sobre la televisión cultural, impartida en el contexto de la inauguración del Encuentro Internacional de Cultura y Medios, que se realizó ayer por la mañana en el Centro Nacional de las Artes (CNA), el especialista señaló que las radios y televisoras públicas del país han mantenido un rico intercambio con la producción artística y cultural del mundo, no obstante “los tratados de libre comercio que facilitan inversiones extranjeras sin impulsar el desarrollo interno”.
Los micrófonos y pantallas de esos medios han estado abiertos para la creación mexicana independiente, continuó, “aun cuando la desregularizacion de los mercados audiovisuales y las obstrucciones para una nueva legislación de medios y telecomunicaciones favorecen la concentración monopólica y la dependencia de las trasnacionales”.
En su intervención, con la cual se inicia una serie de debates organizados por Canal 22 para celebrar sus 15 años al aire, García Canclini agregó que los legisladores de todos los partidos deben trabajar “para que se otorguen más frecuencias a la radio y la televisión públicas gracias a la convergencia digital y para que se amplíen los fondos necesarios.
“Nuestra tarea como comunicadores, investigadores, creadores culturales y audiencia es imaginar un espectro de televisoras en las que la cultura, el debate político razonado y la comunicación plural con el mundo sitúen a la televisión en esta época de post-tv como algo más que un paquete de entretenimiento digitalizado que simulan el conocimiento, la felicidad y la participación.
“Las siniestras noticias de asesinatos, destrucción y gobiernos incompetentes o inverosímiles no son las únicas en nuestros días en el mundo. Otra sociedad se anuncia en muchos foros de Internet, en blogs que balbucean descontentos y ensayan salidas, en las comunidades virtuales de televidentes, cinéfilos y videófilos, aunque poco organizados.
“Queremos juntarnos en las pantallas personales y públicas para seguir pensando de qué modo otro mundo es posible, cómo contar otro relato, con otras palabras y otras imágenes, no con los defectos de siempre, sino con efectos verdaderamente especiales.”
Televisión pública, una alternativa
El autor de Latinoamericanos buscando lugar en este siglo (2002) recordó que el nacimiento y desarrollo creativo del Canal 22 se logró “en el mismo periodo en que los gobiernos fueron privatizando canales y organismos públicos, así como empequeñeciendo los fondos para la investigación, descuidando el nivel de la educación pública y todo lo que contribuye a crecer como nación independiente, ahogando la capacidad de desarrollo endógeno en las industrias dedicadas a la cultura y muchas otras”.
Fue el 23 de junio de 1993 cuando comenzaron las transmisiones del Canal 22, proyecto que nació de una carta que 800 intelectuales e instituciones culturales dirigieron a Carlos Salinas de Gortari. Su primer director fue José María Pérez Gay, quien señaló entonces que a pesar de las dificultades, el canal era perfectible y su línea a futuro sería elevar la producción nacional mediante la calidad y la armonía en los rubros y los temas.
Durante tres lustros, la televisión pública “ha sido una alternativa a las pantallas de las corporaciones, por la comunicación de trabajos artísticos y culturales desconocidos en México, una oportunidad para que nos desarrollemos como televidentes maduros en medio de una programación masiva que tiende a infantilizar”, puntualizó Néstor García Canclini.
El Encuentro Internacional de Cultura y Medios fue inaugurado por Sergio Vela, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA), quien destacó que el papel de los medios públicos en la difusión de contenidos culturales y de creación artística representa “una oportunidad inédita” para “situar a la cultura como una alternativa accesible de esparcimiento”.
Los debates continuarán hasta el 23 de junio, con sesiones los lunes y miércoles. El próximo 4 de junio a las 11 horas el tema será La televisión pública en México y el mundo, con panelistas como el escritor José María Pérez Gay, ex director del Canal 22; Alberto García Ferrer, secretario general de la Asociación de Televisión Educativa Iberoamericana; Jorge da Cunha, de Tv Cultura de Brasil; Ernesto Velásquez, director de TvUNAM, y Fernando Sariñana, director de Canal Once.
La cita es en el Aula Magna del CNA (Río Churubusco y calzada de Tlalpan, colonia Country Club).
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=cultura&article=a04n1cul
■ Debemos desarrollarnos como televidentes adultos ante una programación que tiende a infantilizar, exhorta el especialista
■ Llama a voltear los ojos hacia los foros en Internet y los blogs
Mónica Mateos-Vega

El director de Canal 22, Jorge Volpi; el titular del CNCA, Sergio Vela, y el especialista en medios Néstor García Canclini, durante la inauguración del Encuentro Internacional de Cultura y Medios
Foto: Cristina Rodríguez
Es urgente exigir una legislación de medios y telecomunicaciones que coloque en el lugar protagónico los intereses públicos y la participación de los ciudadanos, considera el antropólogo Néstor García Canclini.
En su conferencia magistral Cinco dudas sobre la televisión cultural, impartida en el contexto de la inauguración del Encuentro Internacional de Cultura y Medios, que se realizó ayer por la mañana en el Centro Nacional de las Artes (CNA), el especialista señaló que las radios y televisoras públicas del país han mantenido un rico intercambio con la producción artística y cultural del mundo, no obstante “los tratados de libre comercio que facilitan inversiones extranjeras sin impulsar el desarrollo interno”.
Los micrófonos y pantallas de esos medios han estado abiertos para la creación mexicana independiente, continuó, “aun cuando la desregularizacion de los mercados audiovisuales y las obstrucciones para una nueva legislación de medios y telecomunicaciones favorecen la concentración monopólica y la dependencia de las trasnacionales”.
En su intervención, con la cual se inicia una serie de debates organizados por Canal 22 para celebrar sus 15 años al aire, García Canclini agregó que los legisladores de todos los partidos deben trabajar “para que se otorguen más frecuencias a la radio y la televisión públicas gracias a la convergencia digital y para que se amplíen los fondos necesarios.
“Nuestra tarea como comunicadores, investigadores, creadores culturales y audiencia es imaginar un espectro de televisoras en las que la cultura, el debate político razonado y la comunicación plural con el mundo sitúen a la televisión en esta época de post-tv como algo más que un paquete de entretenimiento digitalizado que simulan el conocimiento, la felicidad y la participación.
“Las siniestras noticias de asesinatos, destrucción y gobiernos incompetentes o inverosímiles no son las únicas en nuestros días en el mundo. Otra sociedad se anuncia en muchos foros de Internet, en blogs que balbucean descontentos y ensayan salidas, en las comunidades virtuales de televidentes, cinéfilos y videófilos, aunque poco organizados.
“Queremos juntarnos en las pantallas personales y públicas para seguir pensando de qué modo otro mundo es posible, cómo contar otro relato, con otras palabras y otras imágenes, no con los defectos de siempre, sino con efectos verdaderamente especiales.”
Televisión pública, una alternativa
El autor de Latinoamericanos buscando lugar en este siglo (2002) recordó que el nacimiento y desarrollo creativo del Canal 22 se logró “en el mismo periodo en que los gobiernos fueron privatizando canales y organismos públicos, así como empequeñeciendo los fondos para la investigación, descuidando el nivel de la educación pública y todo lo que contribuye a crecer como nación independiente, ahogando la capacidad de desarrollo endógeno en las industrias dedicadas a la cultura y muchas otras”.
Fue el 23 de junio de 1993 cuando comenzaron las transmisiones del Canal 22, proyecto que nació de una carta que 800 intelectuales e instituciones culturales dirigieron a Carlos Salinas de Gortari. Su primer director fue José María Pérez Gay, quien señaló entonces que a pesar de las dificultades, el canal era perfectible y su línea a futuro sería elevar la producción nacional mediante la calidad y la armonía en los rubros y los temas.
Durante tres lustros, la televisión pública “ha sido una alternativa a las pantallas de las corporaciones, por la comunicación de trabajos artísticos y culturales desconocidos en México, una oportunidad para que nos desarrollemos como televidentes maduros en medio de una programación masiva que tiende a infantilizar”, puntualizó Néstor García Canclini.
El Encuentro Internacional de Cultura y Medios fue inaugurado por Sergio Vela, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA), quien destacó que el papel de los medios públicos en la difusión de contenidos culturales y de creación artística representa “una oportunidad inédita” para “situar a la cultura como una alternativa accesible de esparcimiento”.
Los debates continuarán hasta el 23 de junio, con sesiones los lunes y miércoles. El próximo 4 de junio a las 11 horas el tema será La televisión pública en México y el mundo, con panelistas como el escritor José María Pérez Gay, ex director del Canal 22; Alberto García Ferrer, secretario general de la Asociación de Televisión Educativa Iberoamericana; Jorge da Cunha, de Tv Cultura de Brasil; Ernesto Velásquez, director de TvUNAM, y Fernando Sariñana, director de Canal Once.
La cita es en el Aula Magna del CNA (Río Churubusco y calzada de Tlalpan, colonia Country Club).
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=cultura&article=a04n1cul
El plátano, parábola de nuestro tiempo
Las prácticas depredadoras de corporaciones bananeras llevan al fruto hacia su extinción
Johann Hari*
Debajo de los encabezados que hablan de carestía de alimentos y gobiernos tambaleantes, existe un hecho casi inadvertido: los plátanos mueren. Este alimento, más consumido incluso que el arroz o las papas, tiene su propia forma de cáncer. Se trata de un hongo conocido como enfermedad de Panamá, que da a la fruta un color rojo ladrillo y la vuelve incomible.
No hay cura. Todos los frutos perecen conforme se propaga, lo cual ocurre de prisa. Pronto –entre 10 y 30 años– la fruta amarilla y cremosa que conocemos no será más.
La historia del ascenso y caída de este alimento puede verse como una extraña parábola sobre las corporaciones que cada vez dominan más al mundo y adónde nos están llevando.
El plátano parece un espléndido producto de la naturaleza, pero eso es una dulce ilusión. En su forma actual, su creación fue bastante deliberada. Hasta hace 150 años existía gran variedad de plátanos en las selvas del mundo, los cuales se consumían siempre en las zonas cercanas. Algunos eran dulces; otros, amargos. Los había verdes, morados o amarillos.
Un consorcio llamado United Fruit sacó de la selva un tipo en particular –conocido como Gros Michael– y decidió producirlo en masa en enormes plantaciones, y distribuirlo por el mundo en barcos frigoríficos. El plátano se estandarizó en un modelo amigable: amarillo, cremoso y cómodo de llevar en la lonchera.
Hubo allí una chispa de genio empresarial, pero United Fruit ideó un cruel modelo de negocio para llevarlo a cabo. Como explica el escritor Dan Koeppel en su brillante historia Banana: the fate of the fruit that changed the world (Plátano: el destino de la fruta que cambió al mundo) funcionó así: encuentra un país débil. Asegúrate de que el gobierno sirva a tus intereses. Si no lo hace, derrócalo y remplázalo por uno que sí. Quema sus selvas y construye plantaciones de plátano. Haz que los nativos dependan de ti. Aplasta cualquier brote de sindicalismo. Y luego, ¡lástima!, hay que ver morir los plantíos de plátano por una enfermedad que se disgrega por el mundo. Si eso ocurre, arrójales toneladas de químicos, a ver si sirve de algo. Si no, pásate al país de al lado y vuelve a comenzar.
Parece una exageración hasta que uno estudia lo que pasó. En 1911 el magnate platanero Samuel Zemuray decidió convertir a Honduras en su plantación privada. Reunió algunos gángsteres internacionales, como Guy Ametralladora Maloney; montó un ejército privado e invadió la nación, instalando a un amigo de presidente.
El término “república bananera” se inventó para describir las dictaduras serviles que se crearon para favorecer a las empresas del plátano. A principios de la década de 1950, el pueblo guatemalteco eligió a un profesor de ciencia llamado Jacobo Arbenz, porque prometió redistribuir parte de los fincas bananeras entre los millones de campesinos sin tierra.
El presidente estadunidense Eisenhower y la CIA (encabezada por un ex empleado de United Fruit) giraron instrucciones de matar a esos “comunistas”, haciendo notar que “martillo, hacha, pinzas, desarmador, atizador de fuego o cuchillo de cocina” eran buenos métodos para ese fin. Luego la tiranía con la que los remplazaron asesinó a más de 200 mil personas.
Pero, ¿en qué forma se relaciona esto con la enfermedad que hoy diezma los platanares del mundo? Las pruebas indican que, aun cuando vendan algo tan inocuo como los plátanos, las corporaciones se estructuran para hacer una sola cosa: maximizar las ganancias de sus accionistas. Si no hay normas que las contengan, harán lo que sea por maximizar las ganancias a corto plazo, lo cual conducirá a conductas como destruir el medio ambiente que explotan.
No mucho después que la enfermedad de Panamá comenzó a matar plátanos, a principios del siglo XX, científicos de United Fruit advirtieron al consorcio que cometía dos errores. Uno era construir un gigantesco monocultivo: si todos los plátanos eran de la misma especie, una enfermedad que entrara en la cadena en cualquier lugar del planeta se propagaría con rapidez. ¿La solución? Diversificar las variedades que se producían.
Las normas de cuarentena de la empresa también eran una calamidad. Hasta las personas encargadas de prevenir la infección entraban en plantíos sanos con suelo infectado adherido a sus botas. Pero las soluciones a los dos problemas costaban dinero, y United Fruit no quería pagar. Optó por maximizar ganancias hoy, suponiendo que podría abandonar el negocio del plátano si las cosas salían mal.
Así pues, para la década de 1960 el Gros Michel, que United Fruit había empacado como el único plátano auténtico, estaba muerto. La compañía buscó un remplazo inmune al hongo y al fin dio con el Cavendish**. Era más pequeño, menos cremoso y muy fácil de magullar, pero no había de otra.
Pero, como en una secuela de película de horror, el asesino volvió. En la década de 1980, el Cavendish enfermó también. Ahora está muriendo; su inmunidad era un mito. En muchas partes de África la cosecha ha caído 60 por ciento. Existe consenso entre los científicos de que el hongo acabará infectando todos los plátanos de esa variedad en el mundo. Tal vez habría alguna especie que pueda adaptarse como Plátano 3.0, pero son tan diferentes que parecen una fruta del todo diferente y mucho menos apetitosa. El contendiente más probable es el Goldfinger, que es más rígido y agrio: se le conoce como “la banana ácida”.
Gracias a la mala conducta corporativa y a los límites físicos, parece que estamos en un callejón sin salida. La única esperanza parecería ser un plátano genéticamente modificado para resistir la enfermedad de Panamá. Pero es una posibilidad remota, y encontraría mucha resistencia: ¿a quién le gustaría un banana split hecho con un plátano que contuviera genes de pescado?
¿Hay una parábola de nuestro tiempo en este licuado de plátano, sangre y hongos? Durante cien años, un puñado de corporaciones recibieron una fruta espléndida y se les permitió hacer lo que quisieran con ella. ¿Qué ocurrió? Para exprimirle hasta la última gota de ganancia, destruyeron democracias, quemaron selvas y acabaron matando la fruta misma.
Pero, ¿acaso hemos aprendido? Por todo el mundo, políticos como George Bush y David Cameron nos dicen que regular las corporaciones es “una amenaza” que hay que “combatir”; incluso sostienen que debemos dejar en sus manos el clima del mundo. Para mí, sería una locura.***
* Periodista galardonado, colaborador de The Independent y una veintena de periódicos y revistas de GB, EU, Francia, Canadá y otros países. Amnistía Internacional lo nombró Periodista del Año 2007 por sus reportajes sobre el Congo.
** Conocido en México como tabasco.
*** Juego de palabras intraducible con la expresión “that’s bananas.” (N. del T.)
© The Independent
Traducción: Jorge Anaya
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=sociedad&article=044n1soc
Johann Hari*
Debajo de los encabezados que hablan de carestía de alimentos y gobiernos tambaleantes, existe un hecho casi inadvertido: los plátanos mueren. Este alimento, más consumido incluso que el arroz o las papas, tiene su propia forma de cáncer. Se trata de un hongo conocido como enfermedad de Panamá, que da a la fruta un color rojo ladrillo y la vuelve incomible.
No hay cura. Todos los frutos perecen conforme se propaga, lo cual ocurre de prisa. Pronto –entre 10 y 30 años– la fruta amarilla y cremosa que conocemos no será más.
La historia del ascenso y caída de este alimento puede verse como una extraña parábola sobre las corporaciones que cada vez dominan más al mundo y adónde nos están llevando.
El plátano parece un espléndido producto de la naturaleza, pero eso es una dulce ilusión. En su forma actual, su creación fue bastante deliberada. Hasta hace 150 años existía gran variedad de plátanos en las selvas del mundo, los cuales se consumían siempre en las zonas cercanas. Algunos eran dulces; otros, amargos. Los había verdes, morados o amarillos.
Un consorcio llamado United Fruit sacó de la selva un tipo en particular –conocido como Gros Michael– y decidió producirlo en masa en enormes plantaciones, y distribuirlo por el mundo en barcos frigoríficos. El plátano se estandarizó en un modelo amigable: amarillo, cremoso y cómodo de llevar en la lonchera.
Hubo allí una chispa de genio empresarial, pero United Fruit ideó un cruel modelo de negocio para llevarlo a cabo. Como explica el escritor Dan Koeppel en su brillante historia Banana: the fate of the fruit that changed the world (Plátano: el destino de la fruta que cambió al mundo) funcionó así: encuentra un país débil. Asegúrate de que el gobierno sirva a tus intereses. Si no lo hace, derrócalo y remplázalo por uno que sí. Quema sus selvas y construye plantaciones de plátano. Haz que los nativos dependan de ti. Aplasta cualquier brote de sindicalismo. Y luego, ¡lástima!, hay que ver morir los plantíos de plátano por una enfermedad que se disgrega por el mundo. Si eso ocurre, arrójales toneladas de químicos, a ver si sirve de algo. Si no, pásate al país de al lado y vuelve a comenzar.
Parece una exageración hasta que uno estudia lo que pasó. En 1911 el magnate platanero Samuel Zemuray decidió convertir a Honduras en su plantación privada. Reunió algunos gángsteres internacionales, como Guy Ametralladora Maloney; montó un ejército privado e invadió la nación, instalando a un amigo de presidente.
El término “república bananera” se inventó para describir las dictaduras serviles que se crearon para favorecer a las empresas del plátano. A principios de la década de 1950, el pueblo guatemalteco eligió a un profesor de ciencia llamado Jacobo Arbenz, porque prometió redistribuir parte de los fincas bananeras entre los millones de campesinos sin tierra.
El presidente estadunidense Eisenhower y la CIA (encabezada por un ex empleado de United Fruit) giraron instrucciones de matar a esos “comunistas”, haciendo notar que “martillo, hacha, pinzas, desarmador, atizador de fuego o cuchillo de cocina” eran buenos métodos para ese fin. Luego la tiranía con la que los remplazaron asesinó a más de 200 mil personas.
Pero, ¿en qué forma se relaciona esto con la enfermedad que hoy diezma los platanares del mundo? Las pruebas indican que, aun cuando vendan algo tan inocuo como los plátanos, las corporaciones se estructuran para hacer una sola cosa: maximizar las ganancias de sus accionistas. Si no hay normas que las contengan, harán lo que sea por maximizar las ganancias a corto plazo, lo cual conducirá a conductas como destruir el medio ambiente que explotan.
No mucho después que la enfermedad de Panamá comenzó a matar plátanos, a principios del siglo XX, científicos de United Fruit advirtieron al consorcio que cometía dos errores. Uno era construir un gigantesco monocultivo: si todos los plátanos eran de la misma especie, una enfermedad que entrara en la cadena en cualquier lugar del planeta se propagaría con rapidez. ¿La solución? Diversificar las variedades que se producían.
Las normas de cuarentena de la empresa también eran una calamidad. Hasta las personas encargadas de prevenir la infección entraban en plantíos sanos con suelo infectado adherido a sus botas. Pero las soluciones a los dos problemas costaban dinero, y United Fruit no quería pagar. Optó por maximizar ganancias hoy, suponiendo que podría abandonar el negocio del plátano si las cosas salían mal.
Así pues, para la década de 1960 el Gros Michel, que United Fruit había empacado como el único plátano auténtico, estaba muerto. La compañía buscó un remplazo inmune al hongo y al fin dio con el Cavendish**. Era más pequeño, menos cremoso y muy fácil de magullar, pero no había de otra.
Pero, como en una secuela de película de horror, el asesino volvió. En la década de 1980, el Cavendish enfermó también. Ahora está muriendo; su inmunidad era un mito. En muchas partes de África la cosecha ha caído 60 por ciento. Existe consenso entre los científicos de que el hongo acabará infectando todos los plátanos de esa variedad en el mundo. Tal vez habría alguna especie que pueda adaptarse como Plátano 3.0, pero son tan diferentes que parecen una fruta del todo diferente y mucho menos apetitosa. El contendiente más probable es el Goldfinger, que es más rígido y agrio: se le conoce como “la banana ácida”.
Gracias a la mala conducta corporativa y a los límites físicos, parece que estamos en un callejón sin salida. La única esperanza parecería ser un plátano genéticamente modificado para resistir la enfermedad de Panamá. Pero es una posibilidad remota, y encontraría mucha resistencia: ¿a quién le gustaría un banana split hecho con un plátano que contuviera genes de pescado?
¿Hay una parábola de nuestro tiempo en este licuado de plátano, sangre y hongos? Durante cien años, un puñado de corporaciones recibieron una fruta espléndida y se les permitió hacer lo que quisieran con ella. ¿Qué ocurrió? Para exprimirle hasta la última gota de ganancia, destruyeron democracias, quemaron selvas y acabaron matando la fruta misma.
Pero, ¿acaso hemos aprendido? Por todo el mundo, políticos como George Bush y David Cameron nos dicen que regular las corporaciones es “una amenaza” que hay que “combatir”; incluso sostienen que debemos dejar en sus manos el clima del mundo. Para mí, sería una locura.***
* Periodista galardonado, colaborador de The Independent y una veintena de periódicos y revistas de GB, EU, Francia, Canadá y otros países. Amnistía Internacional lo nombró Periodista del Año 2007 por sus reportajes sobre el Congo.
** Conocido en México como tabasco.
*** Juego de palabras intraducible con la expresión “that’s bananas.” (N. del T.)
© The Independent
Traducción: Jorge Anaya
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=sociedad&article=044n1soc
Editorial
Seguridad: acierto y obstinación
El titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Juan Camilo Mouriño, calificó ayer de “inaceptables” las condiciones planteadas por el legislativo estadunidense en el contexto del acuerdo bilateral de combate al narcotráfico y la delincuencia llamado Iniciativa Mérida o Plan México. En una declaración sobre el tema, el funcionario afirmó que “la incorporación de medidas o evaluaciones unilaterales que pretendieran condicionar el ejercicio, en el desarrollo de la iniciativa, de los recursos comprometidos resultaría, al mismo tiempo, profundamente contraria a su objetivo y espíritu, y contraproducente”.
Para poner el hecho en contexto, ha de recordarse que el Senado de la nación vecina pretende imponer una serie de requisitos para la entrega al gobierno mexicano de los fondos de dicho acuerdo, entre los que destacan la certificación, por parte del Departamento de Estado estadunidense, del inicio de “reformas legales y judiciales” en nuestro país, y el establecimiento, a cargo de las autoridades de Washington, de una base de datos “para el escrutinio de las corporaciones policiales y militares mexicanas a fin de garantizar que las fuerzas militares y policiales que reciban los fondos no están involucradas en violaciones a los derechos humanos o (en la) corrupción”.
En efecto, tales condicionamientos son inaceptables por cuanto resultan contrarios a la soberanía nacional: permitir que un país extranjero realice el escrutinio de las fuerzas armadas mexicanas implica una escandalosa renuncia a las obligaciones básicas del Estado en materia de seguridad nacional; por otra parte, la solicitud de que una instancia del gobierno de Washington apruebe o desapruebe el desempeño de México en ámbitos como los derechos humanos y el combate a la corrupción constituye un intento por volver a los vergonzosos procesos de “certificación”, vigentes hasta hace unos años, por medio de los cuales el Departamento de Estado premiaba o castigaba a otros regímenes, e incluso los empleaba como forma de ejercer presiones intervencionistas.
La pretensión del país vecino de arrogarse el derecho de calificar a otros países siempre fue rechazada, en forma correcta, por el gobierno mexicano, y habría sido totalmente inaceptable que la presente administración se sometiese, en la materia que fuera, al escrutinio y la certificación de Washington. En ese sentido, resulta acertada la postura del gobierno mexicano al respecto, expresada por conducto del titular de Gobernación.
Por lo demás, la circunstancia de violencia creciente por la que atraviesa el país, y las manifestaciones cada vez más recurrentes del enorme poderío de las organizaciones criminales, hacen suponer que de poco o nada servirán los acuerdos bilaterales en el combate al narco, ni los correspondientes apoyos económicos, en tanto no se dé un viraje en la política de seguridad del gobierno federal. Al respecto, el titular del Ejecutivo, Felipe Calderón Hinojosa, afirmó que el rumbo que su gobierno ha seguido en la lucha contra crimen organizado, no obstante las críticas recibidas, “es la estrategia correcta”, y que “no es la acción del gobierno la que genera la violencia, sino es la violencia la que ha obligado a la acción inmediata y decidida del gobierno”. Los asertos presidenciales, sin embargo, pasan por alto que violencia y delincuencia tampoco son causas, sino efectos, y que la política de seguridad de su gobierno acusa una profunda insensibilidad respecto de sus factores originarios: pobreza, marginalidad, falta de empleo y educación, descomposición del tejido social, y una política económica que propicia la obscena concentración de la riqueza en unas cuantas manos, las aperturas salvajes de los mercados nacionales y el derrumbe de las políticas sociales.
Ante esto, es pertinente demandar al gobierno calderonista que así como rechaza, en forma acertada, los condicionamientos injerencistas de la Iniciativa Mérida, reconozca que es urgente un viraje en su estrategia de seguridad, la cual no ha abonado a la solución del problema –por el contrario, ha propiciado la intensificación de la violencia y el agravamiento sostenido de la inseguridad que padece la ciudadanía– y, al no ser acompañada de intentos efectivos de combatir las causas profundas de la delincuencia, parece destinada al fracaso.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=opinion&article=002a1edi
El titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Juan Camilo Mouriño, calificó ayer de “inaceptables” las condiciones planteadas por el legislativo estadunidense en el contexto del acuerdo bilateral de combate al narcotráfico y la delincuencia llamado Iniciativa Mérida o Plan México. En una declaración sobre el tema, el funcionario afirmó que “la incorporación de medidas o evaluaciones unilaterales que pretendieran condicionar el ejercicio, en el desarrollo de la iniciativa, de los recursos comprometidos resultaría, al mismo tiempo, profundamente contraria a su objetivo y espíritu, y contraproducente”.
Para poner el hecho en contexto, ha de recordarse que el Senado de la nación vecina pretende imponer una serie de requisitos para la entrega al gobierno mexicano de los fondos de dicho acuerdo, entre los que destacan la certificación, por parte del Departamento de Estado estadunidense, del inicio de “reformas legales y judiciales” en nuestro país, y el establecimiento, a cargo de las autoridades de Washington, de una base de datos “para el escrutinio de las corporaciones policiales y militares mexicanas a fin de garantizar que las fuerzas militares y policiales que reciban los fondos no están involucradas en violaciones a los derechos humanos o (en la) corrupción”.
En efecto, tales condicionamientos son inaceptables por cuanto resultan contrarios a la soberanía nacional: permitir que un país extranjero realice el escrutinio de las fuerzas armadas mexicanas implica una escandalosa renuncia a las obligaciones básicas del Estado en materia de seguridad nacional; por otra parte, la solicitud de que una instancia del gobierno de Washington apruebe o desapruebe el desempeño de México en ámbitos como los derechos humanos y el combate a la corrupción constituye un intento por volver a los vergonzosos procesos de “certificación”, vigentes hasta hace unos años, por medio de los cuales el Departamento de Estado premiaba o castigaba a otros regímenes, e incluso los empleaba como forma de ejercer presiones intervencionistas.
La pretensión del país vecino de arrogarse el derecho de calificar a otros países siempre fue rechazada, en forma correcta, por el gobierno mexicano, y habría sido totalmente inaceptable que la presente administración se sometiese, en la materia que fuera, al escrutinio y la certificación de Washington. En ese sentido, resulta acertada la postura del gobierno mexicano al respecto, expresada por conducto del titular de Gobernación.
Por lo demás, la circunstancia de violencia creciente por la que atraviesa el país, y las manifestaciones cada vez más recurrentes del enorme poderío de las organizaciones criminales, hacen suponer que de poco o nada servirán los acuerdos bilaterales en el combate al narco, ni los correspondientes apoyos económicos, en tanto no se dé un viraje en la política de seguridad del gobierno federal. Al respecto, el titular del Ejecutivo, Felipe Calderón Hinojosa, afirmó que el rumbo que su gobierno ha seguido en la lucha contra crimen organizado, no obstante las críticas recibidas, “es la estrategia correcta”, y que “no es la acción del gobierno la que genera la violencia, sino es la violencia la que ha obligado a la acción inmediata y decidida del gobierno”. Los asertos presidenciales, sin embargo, pasan por alto que violencia y delincuencia tampoco son causas, sino efectos, y que la política de seguridad de su gobierno acusa una profunda insensibilidad respecto de sus factores originarios: pobreza, marginalidad, falta de empleo y educación, descomposición del tejido social, y una política económica que propicia la obscena concentración de la riqueza en unas cuantas manos, las aperturas salvajes de los mercados nacionales y el derrumbe de las políticas sociales.
Ante esto, es pertinente demandar al gobierno calderonista que así como rechaza, en forma acertada, los condicionamientos injerencistas de la Iniciativa Mérida, reconozca que es urgente un viraje en su estrategia de seguridad, la cual no ha abonado a la solución del problema –por el contrario, ha propiciado la intensificación de la violencia y el agravamiento sostenido de la inseguridad que padece la ciudadanía– y, al no ser acompañada de intentos efectivos de combatir las causas profundas de la delincuencia, parece destinada al fracaso.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=opinion&article=002a1edi
Astillero
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
■ De música y tauromaquia
■ Sin dinero no baila el dog
■ Banderillas y trajes a la medida
Rodó por las laderas del despecho económico el Niño Héroe de Repsol, envuelto en la bandera del rechazo coyuntural a un plan de intervencionismo gringo que, de entrada y sin matices, debió haber sido repudiado, y no promovido por el calderonismo como fue hasta que los gringos bajaron notablemente el monto del botín a repartir entre sus aliados mexicanos y, sobre todo, hasta que, prácticos e históricos, los suministradores de cientos de millones de dólares hicieron constar que, en ésos como en otros temas de patrocinios económicos, con dinero dances the dog (aunque los filarmónicos canes limosneros pretendan aparentar que quien paga la música no impone temas ni ritmos). Mouriño del entreguismo trasatlántico que se pone engañosamente masiosare con el gobierno de los gringos consumidores de droga (en realidad se deja espacio para una oportuna retractación en la que podría alegar eventualmente que ciertas cláusulas polémicas hubiesen sido formalmente retiradas, aunque en la práctica se mantuviera su espíritu intervencionista entonces sí aceptado) para aparentar nacionalismos de oropel y soberanía de chequera desfondada, mientras continúan él, su familia y su grupo (el llamado círculo íntimo de Los Pinos) entregando riqueza nacional a hispanos de reconquista. Sedicente secretario de Gobernación que con muy discapacitada sintaxis denunció que “la incorporación de medidas o evaluaciones unilaterales que pretendieran condicionar el ejercicio, en el desarrollo de la iniciativa, de los recursos comprometidos resultaría, al mismo tiempo, profundamente contraria a su objetivo y espíritu y contraproducente. Sería por ello inaceptable” (argg, ouch, pácatelas: el idioma, la lógica y el seso se retuercen en el suelo, torturados por los párrafos mal traducidos del gallego al español). La rotunda, enérgica, implacable e irreversible advertencia hecha por los ocupantes de la Presidencia de la República quedará sin efectos, desde luego, si los patrones norteños prometen que vigilarán, supervisarán y meterán la nariz nada más en “las actividades que serían objeto de la evaluación conjunta propuesta en este contexto concreto” y si las “versiones actuales” de la Iniciativa Mérida, “inaceptables”, son graciosamente modificadas. ¡Vaya niños héroes!
El secretario de Gobernación del gabinete fantasma de Vicente Fox también habló ayer. Cauto, Manuel Espino simplemente quiso dejar en lo alto del lomo calderonista embestidor un par de banderillas declarativas: él, ex presidente nacional del PAN y actual dirigente de la Organización Demócrata Cristiana de América, no ve elementos que respalden la aseveración gubernamental de que se va ganando la batalla al narcotráfico y, por tanto, considera que no debe desdeñarse la posibilidad de revisar la estrategia felipense en la materia. Los palos toreros dejados en el morrillo del burel pinolero no llevaban ninguna tarjeta con los saludos de Chente y Martita.
Las ansias de novillero de Jorge Alcocer (que apenas tocar la plaza principal del IFE ya pretende tomar la alternativa como matador de toros leonardos) fueron ayer abucheadas por un sector de los tendidos de sol (azteca), que acusó al diestro (que antes fue de izquierda, más bien ambidiestro, y manco y octópodo, simultáneamente y por separado, siempre congruente y a veces no) de pretender portar un traje de luces que a su medida se hizo en una sastrería (la Casa Beltrones, creadora de la moda Reformas), donde aprovechó modelos, trazos, tela, hilo y agujas supuestamente institucionales para favorecer su cuerpo predestinado por el modisto Manlio Fabio a desfilar por la pasarela del IFE con etiqueta de consejero heredero del trono circunstancialmente asignado a un accidente de la política (V. Zurita, tan izquierdista, tan calderonista y tan maleable como Alcocer) que ni siquiera ha podido realizar nombramientos de colaboradores en el cada vez más desaliñado Instituto de la Farándula Electoral.
Astillas
Los perredistas han dado ejemplo de pragmatismo extremo. Luego de largas semanas de acusaciones densas, han llegado a acuerdos para que Guadalupe Acosta Naranjo, de Nueva Izquierda, sea “reconocido” como presidente sustituto a cambio de la secretaría de finanzas del comité nacional del sol azteca. Además arribaron a ejemplares acuerdos en defensa de la economía popular y los recursos petroleros. Chuchos y encinistas juntitos, a nombre de unidades a toda costa, ante el peligro de la derecha desbocada. Ya arreglado lo inmediato, seguirán los entendimientos para repartirse venideros cargos, candidaturas y recursos económicos. Hasta que una nueva elección interna los divida (provisionalmente, desde luego) y regrese la encendida retórica y las promesas de depuraciones y refundaciones. No, pos sí... El pálido precandidato presidencial, Marcelo Ebrard (al que López Obrador aplaude y para quien pronuncia vivas), se manifiesta en contra de que la administración federal pretenda canjear apoyo para la desvaída reforma petrolera por reparto de excedentes económicos relacionados con esos recursos energéticos... Desde Bakersfield, California, Javier Trigos-Arrieta se muestra en desacuerdo con que en esta columna pateadora se “satanice” al Cruz Azul porque Juan Camilo Mouriño se declaró uno de sus seguidores... Las cuotas sindicales de los profesores y los petroleros, más la vieja retórica de la “modernización” usada por un ex gobernador de Sinaloa, forman el sólido fantasma con el que se están espantando los anquilosados caciques sindicales cetemistas. Las tretas, los recursos y la perversidad acumuladas en esta alianza SNTE-petroleros también pueden afectar al reformismo laboral que tiene al endeble Javier Lozano al frente... Y mientras Calderón recupera las estampas del machismo presidencial clásico (“palabra empeñada es palabra cumplida”), como hicieron la mayoría de sus antecesores, contentos con la foto oficial, la declaración estruendosa y los resultados que infinidad de veces fueron confirmados nomás en el discurso, ¡hasta mañana, en esta columna música!
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=opinion&article=004o1pol
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
■ De música y tauromaquia
■ Sin dinero no baila el dog
■ Banderillas y trajes a la medida
Rodó por las laderas del despecho económico el Niño Héroe de Repsol, envuelto en la bandera del rechazo coyuntural a un plan de intervencionismo gringo que, de entrada y sin matices, debió haber sido repudiado, y no promovido por el calderonismo como fue hasta que los gringos bajaron notablemente el monto del botín a repartir entre sus aliados mexicanos y, sobre todo, hasta que, prácticos e históricos, los suministradores de cientos de millones de dólares hicieron constar que, en ésos como en otros temas de patrocinios económicos, con dinero dances the dog (aunque los filarmónicos canes limosneros pretendan aparentar que quien paga la música no impone temas ni ritmos). Mouriño del entreguismo trasatlántico que se pone engañosamente masiosare con el gobierno de los gringos consumidores de droga (en realidad se deja espacio para una oportuna retractación en la que podría alegar eventualmente que ciertas cláusulas polémicas hubiesen sido formalmente retiradas, aunque en la práctica se mantuviera su espíritu intervencionista entonces sí aceptado) para aparentar nacionalismos de oropel y soberanía de chequera desfondada, mientras continúan él, su familia y su grupo (el llamado círculo íntimo de Los Pinos) entregando riqueza nacional a hispanos de reconquista. Sedicente secretario de Gobernación que con muy discapacitada sintaxis denunció que “la incorporación de medidas o evaluaciones unilaterales que pretendieran condicionar el ejercicio, en el desarrollo de la iniciativa, de los recursos comprometidos resultaría, al mismo tiempo, profundamente contraria a su objetivo y espíritu y contraproducente. Sería por ello inaceptable” (argg, ouch, pácatelas: el idioma, la lógica y el seso se retuercen en el suelo, torturados por los párrafos mal traducidos del gallego al español). La rotunda, enérgica, implacable e irreversible advertencia hecha por los ocupantes de la Presidencia de la República quedará sin efectos, desde luego, si los patrones norteños prometen que vigilarán, supervisarán y meterán la nariz nada más en “las actividades que serían objeto de la evaluación conjunta propuesta en este contexto concreto” y si las “versiones actuales” de la Iniciativa Mérida, “inaceptables”, son graciosamente modificadas. ¡Vaya niños héroes!
El secretario de Gobernación del gabinete fantasma de Vicente Fox también habló ayer. Cauto, Manuel Espino simplemente quiso dejar en lo alto del lomo calderonista embestidor un par de banderillas declarativas: él, ex presidente nacional del PAN y actual dirigente de la Organización Demócrata Cristiana de América, no ve elementos que respalden la aseveración gubernamental de que se va ganando la batalla al narcotráfico y, por tanto, considera que no debe desdeñarse la posibilidad de revisar la estrategia felipense en la materia. Los palos toreros dejados en el morrillo del burel pinolero no llevaban ninguna tarjeta con los saludos de Chente y Martita.
Las ansias de novillero de Jorge Alcocer (que apenas tocar la plaza principal del IFE ya pretende tomar la alternativa como matador de toros leonardos) fueron ayer abucheadas por un sector de los tendidos de sol (azteca), que acusó al diestro (que antes fue de izquierda, más bien ambidiestro, y manco y octópodo, simultáneamente y por separado, siempre congruente y a veces no) de pretender portar un traje de luces que a su medida se hizo en una sastrería (la Casa Beltrones, creadora de la moda Reformas), donde aprovechó modelos, trazos, tela, hilo y agujas supuestamente institucionales para favorecer su cuerpo predestinado por el modisto Manlio Fabio a desfilar por la pasarela del IFE con etiqueta de consejero heredero del trono circunstancialmente asignado a un accidente de la política (V. Zurita, tan izquierdista, tan calderonista y tan maleable como Alcocer) que ni siquiera ha podido realizar nombramientos de colaboradores en el cada vez más desaliñado Instituto de la Farándula Electoral.
Astillas
Los perredistas han dado ejemplo de pragmatismo extremo. Luego de largas semanas de acusaciones densas, han llegado a acuerdos para que Guadalupe Acosta Naranjo, de Nueva Izquierda, sea “reconocido” como presidente sustituto a cambio de la secretaría de finanzas del comité nacional del sol azteca. Además arribaron a ejemplares acuerdos en defensa de la economía popular y los recursos petroleros. Chuchos y encinistas juntitos, a nombre de unidades a toda costa, ante el peligro de la derecha desbocada. Ya arreglado lo inmediato, seguirán los entendimientos para repartirse venideros cargos, candidaturas y recursos económicos. Hasta que una nueva elección interna los divida (provisionalmente, desde luego) y regrese la encendida retórica y las promesas de depuraciones y refundaciones. No, pos sí... El pálido precandidato presidencial, Marcelo Ebrard (al que López Obrador aplaude y para quien pronuncia vivas), se manifiesta en contra de que la administración federal pretenda canjear apoyo para la desvaída reforma petrolera por reparto de excedentes económicos relacionados con esos recursos energéticos... Desde Bakersfield, California, Javier Trigos-Arrieta se muestra en desacuerdo con que en esta columna pateadora se “satanice” al Cruz Azul porque Juan Camilo Mouriño se declaró uno de sus seguidores... Las cuotas sindicales de los profesores y los petroleros, más la vieja retórica de la “modernización” usada por un ex gobernador de Sinaloa, forman el sólido fantasma con el que se están espantando los anquilosados caciques sindicales cetemistas. Las tretas, los recursos y la perversidad acumuladas en esta alianza SNTE-petroleros también pueden afectar al reformismo laboral que tiene al endeble Javier Lozano al frente... Y mientras Calderón recupera las estampas del machismo presidencial clásico (“palabra empeñada es palabra cumplida”), como hicieron la mayoría de sus antecesores, contentos con la foto oficial, la declaración estruendosa y los resultados que infinidad de veces fueron confirmados nomás en el discurso, ¡hasta mañana, en esta columna música!
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php?section=opinion&article=004o1pol
Rayuela
Ver el campo a través del espejo de la tragedia bananera es asomarse a un futuro lamentable: el de la erosión de la biodiversidad que provoca la agricultura industrial.
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/03/index.php
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