miércoles, 25 de junio de 2008

Anemia en el Oriente

miércoles, 25 de junio de 2008
Por Gilberto Balam Pereira
Imprecisiones
Con grandes titulares el ex–Diario de Yucatán publicó un minirreportaje el día de ayer martes 24 con datos de nutrición que más bien parecen proceder de una libreta de burócrata que de un trabajo serio.
Por supuesto que las buenas intenciones de hacer ALGO por la salud infantil como el proporcionar algunos alimentos –papillas, paletas nutritivas y dulces con hierro– a los menores de dos años y dar información nutricional a las madres es aceptable.
De cualquier manera, aunque insuficiente, ya sabemos lo que se hace en ese rubro en la Jurisdicción Sanitaria No. 2 de la Secretaría de Salud ¿y en las demás cómo andarán las cosas? Con 4,184 menores de dos años registrados en la Jurisdicción de 23 municipios, el informe dice que 2,117 (51% ) tienen nutrición normal y 1,767 (42% ) con algún (sic) problema de desnutrición. Estos porcentajes se calculan de acuerdo al peso de los niños. ¿Y el 7% restante qué se hicieron? Probablemente estén bien de peso pero sólo tienen anemia, lo que es difícil de aceptar por lo contradictorio.
Ya en líneas anteriores, el informe ha dicho que “el programa de Atención a la Salud y la Infancia de la misma Jurisdicción tiene registrados a 3,500 menores de dos años de los cuales el 41% (1,435 casos) presenta cierto (sic) grado de anemia según las pruebas (sic) que personal médico realiza. Resulta sospechoso que son casi igualitas las frecuencias de desnutrición (42%) y de anemia (41%).
Partiendo del hecho de que la anemia no es propiamente una enfermedad sino que es un signo de muchas enfermedades, entre ellas la desnutrición, las frecuencias que se presenta de ambas –la anemia y la desnutrición– resultan bajas ante los indicadores encontrados por el Dr. Abelardo Avila (75%) del Instituto Nacional de la Nutrición, S.Z. (POR ESTO! 2007) y de los encontrados (63%) por el Cinvestav (2003). Toda vez que la Jurisdicción del Oriente incluye incontables comisarías marginadas de Valladolid además de cinco de los 76 municipios calificados como los más pobres del Estado: Chemax, Chankom, Kaua, Cuncunul y Tekom.
El Informe tampoco aclara qué prueba se aplicó para calificar la existencia de anemia y los parámetros para conocer la frecuencia de desnutrición.
En fin, “avatares” de la evaluación de los programas oficiales que por lo general son más bien instrumentos clientelares ¿de quién? Nos preguntaríamos, ¿del PAN? ¿del PRI? Más bien del PRIAN, con eso de que rauda y veloz Ivonne felicitó a la nueva presidenta del PAN, Cruz Nucamendi para sumar esfuerzos en unidad (¿?) de acción por el bien de Yucatán que “es mi pasión”. Sí, claro, el PRIAN.
Pero por sobre todas las observaciones que pudieran hacerse a las estadísticas de aquella Jurisdicción Sanitaria, cabe también preguntarnos, ¿qué criterios asumió el programa ése de Atención a la Salud y la Infancia para LIMITARLO a los niños menores de 2 años? ante la recomendación de organismos internacionales de la salud, de que los programas asistenciales nutricionales deben aplicarse al grupo de edad de menores de 5 años.
Claro, se trata de reducir al mínimo las acciones en beneficio de la población, en este caso, de los niños preescolares, porque a los gobiernos neoliberales no les interesa ni la desnutrición ni la mortalidad infantil.
Sobre la base de unos 94,500 menores de 5 años de edad que se estiman que hay en poblaciones rurales del Estado, unos 60,000 se encuentran por debajo de su peso normal, lo que se califica como desnutrición aguda, lo que nos lleva al honroso tercer lugar de fregados después de Chiapas y Oaxaca.
Por supuesto que las estadísticas no son ciencias exactas, sólo nos aproximan al conocimiento de la realidad, son indicadores, es decir, nos indican, nos señalan que algo anda mal en la magnitud de los problemas.
http://www.poresto.net/content/view/20730/60/