No vaya a ofenderse, como otras, señora Merkel, pero lo que usted pretende con Lula y Calderón no es otra cosa que llevarlos a lo oscurito y agarrarles la pierna
http://www.jornada.unam.mx/2008/07/06/index.php
Entre el azul, que es el color de nuestra Madre Tierra visto fuera de ella, el mar, el cielo, símbolo de espiritualidad y elevación; y el rojo, el color de nuestra sangre, simbolo de las emociones, la pasion, le entrega. Encontramos el violeta, color de la reconciliación