lunes, 14 de abril de 2008

Cenote Zací, joya de la naturaleza

lunes, 14 de abril de 2008
Cientos de turistas llegan a diario atraídos por la impresionante obra natural / Paraíso que esconde un enigma en sus aguas / Le han compuesto canciones por su belleza natural, ya que es un símbolo de la ciudad



Las azules y profundas aguas del Cenote Zací invitan al visitante quien no se aguanta las ganas de echarse un chapuzón. (Fotos: Manuel Vázquez)

VALLADOLID, Yucatán, 13 de abril.- El Cenote Zací es una joya natural que a diario es visitada por cientos de turistas de varias partes de nuestro país y hasta de muchas partes del mundo, atraídos por la impresionante obra de la naturaleza.
El citado cenote está ubicado en el barrio de Santa Ana y de él se cuentan muchas leyendas, como el que se refiere a que una pareja de enamorados se arrojó a sus aguas.
Al Cenote Zací, incluso, le han compuesto canciones por su belleza natural, ya que es un símbolo de esta ciudad ubicada en el oriente de nuestro Estado; es un prodigio de la naturaleza, así como visitarlo es una emocionante aventura por la magia que encierra en sus caprichosas formas pétreas y la leyenda que lo envuelve.
En las paredes de este cenote, se han dispuesto estructuras de piedra en forma de escalinatas, para que los visitantes recorran, a su entera satisfacción, los alrededores y admirar a su antojo la amplia gama de peces de agua dulce.
Zací, palabra maya que significa “Gavilán blanco”, era el nombre de esta urbe prehispánica, sobre la cual se fundó en 1543 la actual Valladolid.
Es una caverna, en parte colapsada, de unos 45 metros de diámetro y, del techo del cenote o bóveda penden algunas estalactitas que se forman a través del tiempo, por los residuos minerales que arrastra al agua que entra en el cenote cuando llueve.
La flora de este legendario cenote la comprenden álamos, helechos, teléfonos, orquídeas y otros; las rocas en el interior tienen algas y en la parte del exterior están cubiertas de musgo.
La profundidad del cenote varía desde 25 ó 30 metros en sus partes bajas, hasta más de 100 metros en las más profundas.
La altura de la bóveda, con relación al espejo de agua, se calcula en unos 29 metros, que varía entre la temporada de lluvias y el estío.
Su fauna se compone de golondrinas, murciélagos, bagres y gran variedad de insectos como libélulas, escarabajos, caracoles, etc. Se dice también que en sus cavernas internas habitan los “aluxes” o duendes, quienes salen de noche a pasear a lo largo y ancho de este cenote, incluso varias personas los han visto, por lo que este cenote encierra también misterio.
En este cenote, se encuentra un restaurante donde el visitante pude saborear las comidas tradicionales de esta ciudad, como lomitos orientales, relleno negro, escabeche, cochinita, etc.
Amigo turista, cuando vengas a Valladolid no dejes de visitar el legendario, enigmático e histórico Cenote Zací.
(Manuel Vázquez Rivero)

http://www.poresto.net/content/view/10209/46/