viernes, 4 de abril de 2008

LOS “EMOS” SON PARTE DE LA DIVERSIDAD JUVENIL

viernes, 04 de abril de 2008
Edgar Rodríguez Cimé

En los años 70, fueron llamados “locos” y “putos” los “chavos de onda” de clase media, quienes, por vez primera, se atrevieron a ponerse pantalones de tela de trapeador, o de mezclilla con los bajos estrechos, junto con largas melenas dignas el rey León..
En los 80, quienes se ganaron a pulso el rechazo y odio de la sociedad fueron los satanizados “chavos banda” populares, quienes vestían tan convencionales como usted apreciable lector@, o como yo, pero que potencialmente eran tan adictos y bravos, como los llamados “malditos” en las añejas “palomillas”.

En los 90, los jóvenes que “le mueven el tapete” a la Hache Sociedad de los Adultos son, sobre todo, los roqueros: “metaleros” de clase media y uno que otro punk jodido (como el Sapo y el Sónico), quienes con la mezclilla rota por el uso (no por onda fashion) y el pelo con corte mohicano, o camisetas negras y generosas matas de cabello, acaparan las críticas, burlas y animadversión de los que se alinean con el conservadurismo en el vestir y el pensar, sean “rucos” o chavos.
Pero, en los 90, también los barrios pobres tuvieron sus “Anti Cristos” juveniles, los “cholos”, quienes con su estética ancha: pantalones “Dickies” y playeras guangas, junto con el pelo al rape y su modus operandi “gandallesco”, asolaron los cuatro puntos cardinales de la Mérida blanca: de Chuburná a San Antonio X´luch; y de la Fidel Velásquez a Xoclán.
Hoy, ¿alguien lo duda?, son los “góticos” y, sobre todo, los satanizados “emos”.
La nueva máscara juvenil: cabellos lacios sobre la cara, estética oscura combinada con color rosado, imagen andrógina y tenis Vans, acompañan su conducta provocadora, “emocional”: sensible, melancólica, depresiva.
Si consideramos que, como aclara el especialista en Culturas Juveniles, Carles Feixa, “chavos de onda”, “chavos banda”, “metaleros”, “punks”, “cholos”, “góticos” o “emos”, son movimientos juveniles generacionales en respuesta a sus difíciles condiciones de vida, y se expresan socialmente en su música, estética, lenguaje y producciones culturales diferentes a las convencionales, empezaríamos a aclararnos esta cuestión.
Resumiendo, cualquier minoría juvenil que se exprese socialmente diferente a la mayoría conservadora, ha sido descalificada, burlada y reprimida; solamente que ahora la represión es fomentada por maquiavélicas mentes de “derecha” desde el Internet, y ejercida, además de la policía, por otras culturas juveniles diferentes a ellos, verbigracia la agresión de los “punks” contra los “emos” en el centro del país.
Los elementos del estilo “emo” que motivan la estrategia represiva en Internet por grupos de “derecha” (quienes se oponen a cualquier cambio externo o interno de los individuos), son: el uso el color rosa en su estética, propio de mujeres y homosexuales, lo cual les hace “blanco” del pensamiento homofóbico, pues les hace parecer andróginos; y, sobre todo, su conducta “emocionalmente” indiferente o depresiva, lo cual representa un reto a las actitudes triunfalistas promocionadas por el gobierno de “derecha” en los medios de comunicación.
¿Cómo se atreven estos “mariconcitos” vestidos de color rosa a poner en duda la “correcta” política panista expresada en la frase de campaña del hoy presidente de chen tu tus: “Con Felipe Calderón te va a ir Mejor”?
No nos hagamos tontos; los “emos” han conformado su estética retomando elementos de los ámbitos femenino y homosexual para, de acuerdo a su ideología, darles un nuevo significado y convertirlos en símbolos de impugnación o crítica callada.
Ante la homogeneización del pensamiento, y la inhumanidad promovida por el neoliberalismo globalizador, la provocadora imagen y la actitud “emocionalmente” desanimada de los “emos” resultan altamente subversivos para las mentes cuadradas de “derecha”.
Hoy día, defender el derecho de los “emos” a expresarse socialmente, como las demás culturas juveniles, es defender el derecho a la diversidad entre los jóvenes.
Como una muestra de la diversidad de los jóvenes yucatecos identificados con diversa culturas juveniles, recordemos: en Yucatán, los “metaleros” le dieron chance en su “escena” para debutar al grupo pionero de reggae: I & I Reevolution; además, fueron roqueros quienes decidieron abrir uno de sus festivales con ¡¡¡Unos Vocalistas Raperos: el Padre Anderson y el Señor García!!!
Finalmente, de la multitud de jóvenes suicidados en Yucatán, ninguno era “emo”; todos eran jóvenes “normales”.

http://www.poresto.net/content/view/8718/56/