Dos organismos dos son presuntos defensores de las garantías individuales.
De los dos, diría el ingenio popular, no se hace uno.
Entre el azul, que es el color de nuestra Madre Tierra visto fuera de ella, el mar, el cielo, símbolo de espiritualidad y elevación; y el rojo, el color de nuestra sangre, simbolo de las emociones, la pasion, le entrega. Encontramos el violeta, color de la reconciliación