lunes, 28 de abril de 2008

Libro de poesía de la Maestra Nilde Pérez de Palma

lunes, 28 de abril de 2008
Roldán Peniche Barrera

Yucatán Insólito

El caos de nuestra biblioteca nos arrumba los libros, ciertos libros. Desde hace un año o poco más, la distinguida maestra Doña Nilde Pérez de Palma tuvo la gentileza de obsequiarnos su libro “Perfiles, matices y sahumerios”, donde concentra parte de su obra poética. Pero el volumen se nos extravió por allá y finalmente lo encontramos, sano y salvo, y lo hemos leído con redoblado gusto.
Como un antecedente de la obra y su autora, diré que doña Nilde es hija del ilustre médico y escrito D. Pedro I. Pérez Piña, a quien conocimos en el bello puerto de Progreso, cuando, haciendo la temporada veraniega cuando niños, el Dr. Pérez Piña nos visitaba, como nuestro médico familiar “veraniego”, para atendernos de cualquier problema de salud. Además, conversaba largamente con nuestro padre don Leopoldo, por lo general sobre asuntos de literatura.
“Perfiles, matices y sahumerios” es libro de fácil lectura y mucho de su contenido ha sido publicado, a través de los años, en el “Diario de Yucatán”.
Obsérvase, enseguida, la preocupación de doña Nilde por la rima. Sus versos parten del academismo y ha logrado dominar las formas del soneto. Algunos son de circunstancia como el consagrado al maestro, oportuno ahora, que está por celebrarse su día.

Maestro, digno orfebre de la mente,
que vuelcas el caudal de tu sapiencia
con infinita y ejemplar paciencia,
en tu docta palabra inteligente.

La generosidad, en ti latente,
se expresa cuando labras la conciencia;
descubriendo el misterio de la ciencia
nos transportas a un mundo diferente.

Eres el faro cuya luz nos guía
por el arduo camino del saber.
Tu incesante labor de gran valía.

El noble sacrificio de tu ser,
reciban mi homenaje en este día
de gratitud, respeto y simpatía.

El soneto, publicado en el Diario de Yucatán, data del 15 de mayo de 1969, lo que nos indica que está por cumplir cuarenta años.
Se siente que doña Nilde ha leído mucha poesía pero es conservadora en sus formas líricas.
De “Justicia”, tomamos prestada esta quinteta:

El joven te anhela,
suspira y te quiere por fiel compañera
cuando en marcha alegre
las horas de “siempre”
musitando lleguen frágiles promesas.

Para el “Día del Niño”, que se cumple en el presente abril, dice.

Al pequeño debutante,
del gran teatro de la vida,
con ternura desbordante
canta mi voz conmovida.

Como maestra que es, doña Nilde se explaya en la composición de versos que le cantan a la infancia y a la educación. Son, pues, rimas con un propósito. El prólogo es de Aurea Elena Novelo de Gómez y las ilustraciones de Jorge Carlos Rebolledo Palma. Gracias, maestra, por su gentil dedicatoria.

http://www.poresto.net/content/view/12325/43/