El investigador del Inah, Fidencio Briceño Chel, propuso ayer la creación del Instituto Estatal de la Lengua Maya, medida que permitirá desarrollar una verdadera planeación lingüística y educativa y proporcionar, además, los insumos necesarios para acercar los objetivos planteados en materia de lengua y educación intercultural en la iniciativa de Ley de Derecho y Cultura Indígena del Estado de Yucatán. El lingüista aseveró que el Indemaya no ha logrado atender plenamente el desarrollo de la lengua maya y tampoco se espera que lo haga, pues sus objetivos, planes y programas solo lo abordan de manera tangencial, por lo que ante las necesidades, deseos, peticiones y derechos del pueblo maya es menester la creación de una instancia específica dedicada a la atención de este rubro importante.
Es la primera
En el marco del evento Compartiendo Procesos sobre Educación Intercultural, realizado en la Universidad Modelo y convocado por la Unidad Ejecutora del Proyecto de UNICEF en Yucatán, que busca impulsar la cooperación y la articulación de esfuerzos en estos procesos de educación intercultural, dijo también que es preciso tener en cuenta que en el catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales se define a la maya como una sola lengua, por lo que en ese contexto pasa a ocupar el primer lugar a nivel nacional como lengua mayoritariamente hablada, puesto que el náhuatl, por sus múltiples diferencias internas, queda constituido como una agrupación lingüística con al menos 26 diferentes formas de habla, a diferencia de los tres Estados de la Península de Yucatán, en los cuales la lengua maya peninsular es una sola, con variedades mínimas que permiten su entendimiento.
Consideró que eso pone de manifiesto la necesidad de buscar la revaloración de la lengua y la cultura mayas, efecto para el cual la lengua maya debe ser considerada oficial y obligatoria en todos los contextos comunicativos, y debe tener una particular atención en aquellos que ayuden a su reivindicación, revaloración y reforzamiento de su uso, como son el ámbito educativo, los medios masivos de comunicación y “todos los ámbitos formales en los que hasta ahora no se daba esa posibilidad que por derecho nos corresponde de usar la lengua maya”.
No basta con ser hablante
Manifestó que otra medida para tener una verdadera educación bilingüe e intercultural es que los profesores que se dicen bilingües realmente lo sean, pero que también reciban capacitación, pues no basta con ser hablante de la lengua para tener los conocimientos de ella. En ese sentido es también necesaria la elaboración de materiales con contenidos locales que se basen en la propia cultura maya, pero que no la desliguen del mundo globalizado en que vivimos.
Pidió además no quedarse en el pasado, pues la cultura maya es dinámica y siempre ha tenido reacomodos en las distintas etapas de su historia. Dijo que nuestro pueblo maya siempre ha buscado coexistir con los otros grupos con los que ha tenido contacto, e igualmente ha buscado seguir subsistiendo, siendo justamente de eso de lo que se trata la interculturalidad: de reconocer nuestras diferencias con respeto y convivir en un mundo en el que cada uno cuide su identidad y sea orgulloso de ella.
Y para lograr una verdadera educación intercultural en un país multicultural como el nuestro, recomendó enseñar lo siguiente: El respeto a las diferencias, el respeto al otro; la identificación de uno mismo y el reforzamiento de su identidad; la revaloración del ser indígena, maya, nahua, etcétera; y hacer conciencia de que el hecho de hablar más de una lengua es una riqueza, no una debilidad.
Aseguró que desde esa perspectiva se debe construir el enfoque de la interculturalidad como una realidad subjetivamente vivida, realidad que es construida mediante la expresión de actitudes, valores, prejuicios y creencias, y que la podemos ver manifiesta en los discursos y en los comportamientos que conforman la interacción personal y colectiva de cada uno de los habitantes de este país.
Etnia sustentable y autogestiva
Propuso además que las políticas lingüísticas y educativas se encaminen no sólo a la revaloración de la lengua maya, sino también a la formación de cuadros que atiendan las múltiples necesidades del pueblo maya. Así, será necesario formar profesores, traductores, intérpretes, pero “también prepararnos para que en un futuro no muy lejano nuestra propia etnia sea sustentable y autogestiva con sus propios especialistas en todos los ámbitos”.
Para todo eso, estimó, se necesitan nuevas leyes, pero también que se pongan en práctica las ya existentes, así como señalar en las nuevas legislaciones los castigos o sanciones a los que se harán acreedores quienes las incumplan, pues no basta con tener leyes, hay que hacerlas valer y cumplir para “impulsar hacia el futuro este patrimonio nuestro tan apreciado fuera de nuestro territorio, pero tan soterrado en nuestra propia tierra”.
(Roberto López Méndez)