viernes, 11 de abril de 2008
Mientras no haya una política de estado sobre este vital rubro, continuará la destrucción de memoria histórica como ocurrió el sexenio pasado, señala la Dra. Piedad Peniche Rivero, directora general del Archivo General del Estado/ Añade que existen leyes sobre el particular, pero no se aplican/ ¿Qué se está haciendo ahora para evitar que se repita este tipo de atentados?, pregunta
Piedad Peniche Rivero: La destrucción de videos de entrevistas a Pastor Cervera “nos duele”, pero “la tragedia está en que todo eso pudo haberse evitado”.- (Foto Víctor Gijón
Lo que ocurrió con la destrucción de la memoria histórica del Instituto de Cultura de Yucatán (ICY) va a repetirse una y otra vez, no sólo ahí sino en otras dependencias, si no se implementa de manera urgente una política de estado para los archivos, porque en la actualidad nadie da la importancia debida a este tema, declaró la directora del Archivo General del Estado de Yucatán (AGEY), Piedad Peniche Rivero.
En entrevista en sus oficinas detalló que los anteriores funcionarios del ICY llamaron al AGEY para que elaborara un dictamen de documentos y archivos que se encontraban en La Ibérica y, de acuerdo con lo que encontraron los especialistas ahí, se determinó qué era posible conservar históricamente y qué debía destruirse.
Pero, añadió, lamentablemente ni siquiera enviaron al AGEY los documentos que dictaminamos como archivo histórico, de tal manera que no sabemos qué ocurrió con ello.
“Recuerdo que nos mostraron sólo lo que tenían en La Ibérica y, en efecto, habían documentos, libros, revistas y posters que era imposible conservar por el estado en el que se encontraban y porque no era necesario, así que lo dictaminamos para su destrucción, pero también les dijimos que habían cuestiones que debían pasar al AGEY, lo que sin embargo no hicieron”, anotó.
“Lo que debía pasar aquí (en el AGEY) no lo mandaron; que si se quemaron videos, carteles y demás cosas, sí, porque dictaminamos que mucho de ello era basura debido al mal estado en el que se encontraban”, asentó.
Peniche Rivero aseguró que en tanto no haya una política de estado para los archivos y no se creen plazas de archivistas en las dependencias, la destrucción de documentos seguirá existiendo, pues no hay ni edificios ni locales para la conservación de lo que es la memoria histórica.
“No hay locales, no hay archivistas, nadie quiere invertir en esto. Y se necesita una política de Estado en la materia. En la Unión Europea, por ejemplo, es increíble cómo se trabaja con el uso de los archivos, pero nosotros simplemente no avanzamos, porque todo esto representa inversiones, nuevas plazas para la gente especializada”, agregó.
Dijo que conservar documentos no es una tarea fácil, pues se deben tener archivos de trámite, es decir, los que están en constante manejo actual; luego los de concentración, aquellos que si bien ya no son actuales, en algún momento los necesitarán; y después los históricos.
En la entrevista mencionó que, por ejemplo, la destrucción de videos de entrevistas a Pastor Cervera “nos duele”, pero “la tragedia está en que todo eso pudo haberse evitado”.
Y se cuestionó qué medidas se están tomando en la actualidad para evitar que en el futuro se destruyan los documentos importantes. “Nosotros estamos en la plena disposición de colaborar con las instituciones, existen leyes que hablan de la conservación y no tiene caso repetirlas, sólo aplicarlas, porque como te digo la tragedia está en cómo evitar que esto vuelva a suceder”.
Opinó que cada dirección gubernamental, por ejemplo, debe contar con un archivo de concentración, con archivistas, y además con instrumentos de control como el catálogo de disposición documental que tiene funciones sustantivas.
Peniche Rivero enseñó al reportero cómo se lleva un catálogo de disposición documental donde se especifica qué tipo de documento es, qué carácter tiene, por cuánto tiempo se usará, por cuánto tiempo se archivará y cuál será su disposición final, si se destruye o se conserva, “porque no todo es para la memoria histórica”. Incluso se especifica ahí si el documento es reservado o confidencial.
“A cada departamento que nos llame acudimos y les damos cursos de capacitación, pero hay que tomar al toro por los cuernos, hay que ponerle un remedio drástico, una solución de golpe, porque si no seguirá ocurriendo esa destrucción sin que se sepa si en realidad deben conservarse los archivos o no”, indicó.
Como publicamos, los funcionarios del sexenio del desgobierno de Patricio Patrón Laviada cometieron uno de los peores atentados contra la memoria histórica del Instituto de Cultura de Yucatán al desaparecer todo el archivo patrimonial de esa entidad gubernamental sin que exista posibilidad alguna de recuperarlo.
El director del Instituto de Cultura de Yucatán, Renán Guillermo González, explicó que lamentablemente no podrá procederse penalmente contra esas personas que encabezó Domingo Rodríguez Semerena, porque “hay lagunas en la ley que no permiten tipificar como delito lo que desaparecieron”.
En entrevista sostuvo que los anteriores funcionarios se cuidaron muy bien de no destruir documentos financieros o administrativos, porque “de haber sido así seguramente hoy los tendríamos tras las rejas”.
Recordó que cuando tomaron posesión los nuevos funcionarios en el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco no sólo hallaron en blanco las computadoras del ICY, sino que muchos elementos del archivo patrimonial habían sido incinerados en los propios patios de la institución.
(Rafael Gómez Chi)
http://www.poresto.net/content/view/9819/1/