Las diatribas de ciertos comunicadores contra las adelitas se parecen a esos mensajes con que algunos enajenados llaman a matar emos.
Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2008/04/11/index.php
Entre el azul, que es el color de nuestra Madre Tierra visto fuera de ella, el mar, el cielo, símbolo de espiritualidad y elevación; y el rojo, el color de nuestra sangre, simbolo de las emociones, la pasion, le entrega. Encontramos el violeta, color de la reconciliación