miércoles, 9 de abril de 2008

Zona con gran riqueza arqueológica

miércoles, 09 de abril de 2008
En la superficie donde el gobierno del Estado pretende concretar el denominado Plan Maestro Ucú existen innumerables y valiosos vestigios prehispánicos que no pueden ser destruidos, advierte el INAH. Lamentan que hasta ahora no haya ningún plan o proyecto para preservarlos

Dr. Fernando Robles Castellanos: De 12 sitios arqueológicos que se conocían en un principio por Ucú, el número se ha elevado a más de 200 núcleos arquitectónicos y sigue aumentando.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) intervendrá en la superficie donde se proyecta llevar a cabo el denominado Plan Maestro Ucú, pues es una zona con una gran riqueza arqueológica, señaló ayer el arqueólogo del Centro INAH Yucatán, Dr. Fernando Robles Castellanos.
Indicó que la labor del instituto consistiría en realizar un mapa del lugar y delimitar áreas de protección de los vestigios más relevantes; empero, lamentó que hasta ahora no exista ningún proyecto sobre el particular por parte del Gobierno del Estado, ni planos del proyecto para conocer con exactitud la zona.
Con base en un trabajo de investigación, que desde hace 8 años realiza en la esquina noreste de la Península, dentro de la cual se ubican Caucel y Ucú, entre otras localidades, el Dr. Robles Castellanos señaló que de 12 sitios arqueológicos que se conocían en un principio en la zona, el número se ha elevado a más de 200 núcleos arquitectónicos y sigue aumentando.
Lo más interesante, señaló, es que estos sitios corresponden a los orígenes de la sociedad maya, unos mil 500 años antes del apogeo de Chichén Itzá.
Agregó que por falta de recursos no se ha podido avanzar en las investigaciones del área comprendida entre Caucel y Ucú -donde se planea llevar a cabo el complejo habitacional Plan Maestro Ucú-, pero que tomando en cuenta la gran riqueza arqueológica de la zona, se espera que exista una muestra análoga en el lugar.
Señaló que es incalculable el número de sitios que se podrían encontrar en esa superficie, pero es seguro que los hay en abundancia; sobre todo porque es una zona altamente conservada, además de su gran valor ecológico, en la que todavía es posible encontrar tigrillo y venado.
Mencionó que hasta ahora ni el Gobierno del Estado ni la COUSEY han informado al INAH de algún proyecto en la zona para que los arqueólogos intervengan, lo cual es necesario porque un trabajo serio de este tipo requiere de por lo menos un año.
Indicó que la mayor parte de las veces, los gobiernos no quieren pagar los costos de estos estudios y las constructoras menos.
Vale la pena recordar que esto sucedió precisamente con la COUSEY cuando la dirigía el corrupto José Carlos Guzmán Alcocer, con quien el INAH tuvo muchos problemas.
Indicó que el INAH estará atento a lo que se lleve a cabo en la zona y que ahora elaboran un documento que enviarán a Vías Terrestres y la COUSEY “para advertirles que se están metiendo en problemas".
Mucho se habla, señaló, de preservar el patrimonio cultural, pero a la hora de hacer las investigaciones y de pagar por ellas nadie quiere pagar. Además, expuso, hoy por hoy no hay un plano ni nada por el estilo; sólo avisaron que van a construir pero no especificaron dónde.
Lo que se tendría que hacer, agregó, es realizar un mapa de la zona para proteger los vestigios más relevantes, tratando, en todo caso, de mantenerlos como parques. Es casi seguro, señaló, que en toda la zona hay vestigios, pero no todo se puede conservar; algo se destruye, pero hay que llevar un registro arqueológico para preservar la memoria.
Según pudo observar el reportero, gracias a la orientación del arqueólogo Dr. Alfredo Barrera Rubio, del INAH, la zona de Ucú está registrada en el Atlas Arqueológico de Yucatán bajo el número 16-Q-D (4)-17.
(David Rico)


http://www.poresto.net/content/view/9507/43/